El buen desempeño deportivo de la U despertó la euforia de los fanáticos. En las últimas semanas, la oleada de compras a sumas estratoféricas disparó las acc ione s hasta las nubes. Pe ro el alza no fue sólo impulsiva, también hubo estrategia. Las dos visione s que cohabitan en el club, lideradas por José Yuraszec k, Carlos Alberto Délano y Pe ter Hiller, por un lado; y por Carlos He ller, Mario Conc a y Edmundo He rmosilla, por otro, aprovec haron la racha para afinar posicione s y prepararse para la elecc ión de direc torio de abril próximo. Ahí se definirá quién será el nuevo presiden te de la U. Y aunque Yuraszec k tiene todas las de ganar, ya se adelanta que, por lo men os, la victoria no será por walk over

  • 16 noviembre, 2011

El buen desempeño deportivo de la U despertó la euforia de los fanáticos. En las últimas semanas, la oleada de compras a sumas estratoféricas disparó las accione s hasta las nubes. Pe ro el alza no fue sólo impulsiva, también hubo estrategia. Las dos visiones que cohabitan en el club, lideradas por José Yuraszec k, Carlos Alberto Délano y Pe ter Hiller, por un lado; y por Carlos Heller, Mario Conca y Edmundo Hermosilla, por otro, aprovecharon la racha para afinar posiciones y prepararse para la elección de directorio de abril próximo. Ahí se definirá quién será el nuevo presiden te de la U. Y aunque Yuraszeck tiene todas las de ganar, ya se adelanta que, por lo menos, la victoria no será por walk over. Por Catalina Allendes E.

Se desató la fiebre azul. Los resultados deportivos de la U tienen a todos entusiasmados. Incluso hace algunos meses la esquiva hinchada dejó de pifiar cada domingo al presidente del club, Federico Valdés, como hacía cada vez que éste se asomaba al estadio.

Los ánimos están de fiesta y el conspicuo grupo de empresarios detrás del club respira orgulloso. Pero, lejos de apaciguar las aguas, el buen desempeño futbolístico y financiero del club ha reavivado los intereses que, por lado y lado, han tenido divididos a los accionistas de la sociedad en dos bandos, en busca del control. Pretensiones que en vista de la renuncia de Valdés hoy comienzan a hacer eco en los directorios y en la bolsa. En las últimas semanas, las acciones de Azul Azul han rozado las nubes, llegando incluso a duplicar el valor en bolsa de equipos como la Juventus en Italia.

Hoy, la sociedad tiene un valor cercano a los 140 millones de dólares, bastante alejado de los 20 millones de la Universidad Católica y más de tres veces mayor que su archirrival Colo- Colo, que vale 40 millones.

Las elecciones de abril próximo, cuando se renovará el directorio y se elegirá a la nueva cabeza del club, tienen a todos contando los votos. Tras la decisión de Federico Valdés de no seguir en la presidencia, los candidatos naturales son Carlos Heller, el accionista principal, con un 26,26%, según los últimos registros de la sociedad, y José Yuraszeck, que detenta el 24,23%. Desde el nacimiento de Azul Azul, estos dos fanáticos de la U han librado una soterrada batalla para ganar posiciones al interior de la sociedad. Pero Heller ya anunció públicamente que no postulará y que sus votos irían a apoyar la candidatura de un tercero, el que probablemente será el gerente general de Chilevisión, Mario Conca, quien ya ha esbozado su interés por entrar a la competencia.

A cuatro meses de lo que viene, el marcador parece favorecer a Yuraszeck. El propio Federico Valdés lo da como su sucesor: “creo que el próximo presidente va a ser José Yuraszeck. No sólo porque él quiere, sino porque, llegado el momento tendrá el respaldo”.

-El tema no me desvela, pero si llegado el momento el directorio quiere que yo sea, lo seré, reconoce Yuraszeck a Capital. Por lo demás, ha realizado un enorme trabajo acercándose cada vez más a la barras.

Claro, si se sacan cuentas, harto apoyo tiene. Entre sus aliados aparecen nada menos que Peter Hiller, quien ha acrecentado su participación en las últimas semanas (14,56%); Carlos Alberto Délano (13,2%), Federico Valdés (2,05%) y otras sociedades más pequeñas, con lo que acumularía el 60% de los votos, que es lo que le permitiría elegir a 6 de los 11 directores y, con ello, asegurar su sillón.

Buscar consensos

Pero los votos no pueden contarse tan anticipadamente. El mercado se sigue moviendo. Y aunque no se vaticina que alguna de las 12 sociedades a las que pertenece más del 95% de las acciones vaya a vender títulos, hace algunas semanas ya ocurrió que una firma ligada a Carlos Hurtado, cuyos poderes manejaba Mario Conca, enajenó un paquete de poco más de un 1% de las acciones que, de acuerdo a distintas versiones del mercado, habrían caído en manos de Carlos Heller.

Cualquier cambio importante de acciones podría desequilibrar las cosas.

En ese momento, se especuló que los títulos pertenecían a Mario Conca, con lo que quedaba fuera de la carrera presidencial. Pero el propio gerente general de Chilevisión aclaró a Capital que la sociedad a través de la que participa es Carrizal Ltda., dueña de 200 mil acciones, y están intactas en su poder. De hecho también admitió que “en un escenario de acuerdo, que agregue valor a la institución, estaría dispuesto a asumir la presidencia”.

El punto en la U es que nadie quiere que las cosas lleguen a una elección reñida. “Sería un escenario muy negativo para la institución que alguien gane la presidencia 6 a 5. Aquí se trata de llegar a un acuerdo democrático, en el que el poder no quede tan concentrado. Me parece que hay espacio y disposición para llegar a un acuerdo que integre todos los puntos de vista. Todo está dado para que sea así”, sentencia Mario Conca. A Valdés tampoco le caben dudas al respecto.

Mal que mal, en 4 años este directorio ha tomado cada una de las decisiones importantes por unanimidad. Nunca por mayoría. “No me cabe duda de que el nuevo presidente se elegirá por consenso”, advierte Roberto Naum.

Son 11 directores, de los cuales 2 son nombrados por el rector de la Universidad de Chile y el resto, de acuerdo a la participación accionaria. Es el directorio quien nombra al presidente.

Momios y pluralistas

Aunque la arremetida de Conca apoyado por Heller no logre los votos suficientes, su jugada apunta, en el fondo, a hacerle un contrapeso a un grupo que es visto “como un montón de momios, que tomó algo que no era de ellos”, como dice un chuncho que ha sido testigo del trabajo del directorio de Azul Azul.

Esa es precisamente la preocupación de algunos con miras a la próxima elección de directorio que se realizará en abril. Federico Valdés, José Yuraszeck y Carlos Alberto Délano han tenido pública participación en la UDI, un partido político que parte importante de la hinchada siente lejos de su espíritu; y hasta ahora ha sido difícil aclararles que las preferencias políticas nada tienen que ver con la pasión que sienten por la U. Han hecho, sí, todo lo posible, dicen. Incluso, acercándolos a través de herramientas como Facebook y Twitter.

“Es vital que el nuevo directorio represente el espíritu pluralista y transversal de la Universidad de Chile. Si no, se va a producir un distanciamiento enorme entre el club y sus bases”, señala Mario Conca.

Por eso es que para Mario Conca es vital que el nuevo directorio represente “el espíritu pluralista y transversal” de la Universidad de Chile. “Si no, se va a producir un distanciamiento enorme entre el club y sus bases”. De hecho, cree que en el último tiempo esta situación ha estado cubierta por los éxitos económicos y deportivos, pero sería engañarse pensar que no existe. “Nuestro desafío está en interpretar esta realidad”, señala.

El decano de Derecho de la Universidad de Chile y director de Azul Azul a nombre de la casa de estudios, Roberto Naum, no desconoce eso de que “a la hinchada lo que le interesa es ser dirigidos por quienes se identifican con ellos”.

Hace unos años, sin llegar a puerto, eso sí, un grupo de políticos aficionados a la U, como Ricardo Lagos, José Miguel Insulza y Carlos Ominami, estuvo a punto de comprar un paquete accionario; precisamente, con la idea de plasmar esto de que Azul Azul no olvide nunca la visión pluralista de la casa de Bello. Menos aún, que ha sido “el” equipo de la clase media chilena.

Quienes defienden esa postura dicen que no se debe olvidar nunca que en esta sociedad anónima los stakeholders no son sólo los accionistas, sino también los hinchas.

Pero, mal que mal, es ese grupo de empresarios el que ha logrado que la U esté hoy puntera en el torneo nacional, apostando por el bicampeonato, y que haya revertido la nefasta situación en que tomó el club hace cuatro años.
En 2007 recibió una administración absolutamente quebrada, con deudas que superaban los 12 mil millones de pesos; un plantel de jugadores que con suerte se empinaba al millón de dólares; no más de mil seguidores abonados y una propiedad en ruinas en la calle Campos de Deporte, en las cercanías del Estadio Nacional.

A noviembre de 2011, el escenario es otro: la deuda se está pagando (a 35 años); en 2010 equilibraron finanzas, incluso arrojando una pequeña ganancia de 49 millones de dólares que este año será bastante superior y permitirá, incluso, otorgar sus primeros dividendos. Ahora el valor del plantel supera los 35 millones de dólares y los abonados ya pasaron la barrera de los 10 mil. Y como si fuera poco, la propiedad de Ñuñoa se cambió por el moderno Centro Deportivo Azul (CDA) que, tras una inversión de 14 millones de dólares, hoy alberga los entrenamientos y a las nuevas generaciones.

Tremendo negocio

Lo concreto es que quien se siente en el sillón de Valdés tiene harto camino andado.

Los primeros accionistas de la U entraron a un precio de 350 pesos por acción, en 2007; al año siguiente la primera emisión de acciones se realizó a 480 pesos. Y desde entonces, la acción no ha hecho más que subir. Se ha transado en un promedio de 2 mil pesos en los últimos meses, catapultándose incluso hasta los 2.950 pesos –su precio máximo el viernes 4 de noviembre– en la euforia por el triunfo 2-1 ante Arsenal de Sarandí en Buenos Aires, por la Copa Sudamericana. En 11 años era la primera vez que la U ganaba en Argentina a un equipo trasandino.

“Pocas veces se puede ver tan reflejado cuán fanático se puede ser por los éxitos deportivos”, nos dice Federico Valdés ante las fuertes alzas que ha experimentado la acción, que han llevado a que incluso la Bolsa de Santiago y la propia Superintendencia de Valores y Seguros hayan pedido de oficio a Azul Azul que aclare si existen razones distintas a las conocidas para explicar las alzas, que llevaron ese mismo viernes 4 a suspender sus transacciones. Eso, cuando el alza se empinaba al 30%.

Pero oficialmente, dicen, no ha habido más razón que el éxito deportivo para el alza de 300% que han tenido en el año los papeles de la U. No se pueden hacer cargo de especulaciones que apuntan a movimientos para mejorar las posiciones accionarias de cara a las futuras elecciones.

Hay que tener en cuenta que sólo el 6,05% de los títulos anda dando vuelta entre la fanaticada que, frente al éxito deportivo, se ha mostrado dispuesta a comprar a cualquier precio una tajada de la propiedad de su equipo.

Pero no todos opinan igual. “Se trata de un mercado de acciones muy al margen, muy chico. Por eso es muy probable que estas alzas estén motivadas efectivamente por la disputa por el control, sumada al entusiasmo de la gente”, señala Conca.

El estadio

La elección de abril, en todo caso, no es lo único que se le viene a la Chile. Además de lo futbolístico, donde quiere asegurar su paso a cuartos de finales en la Sudamericana, tiene como meta consolidarse como el ganador del torneo de clausura y un buen desempeño de la Copa Libertadores durante primer semestre de 2012.

Por eso, lo más probable es que retenga a su actual plantel hasta terminado ese campeonato, lo que obviamente le significará tener que desembolsar varios millones sobre la mesa. Porque la impecable campaña deportiva tiene a varios en la mira a nivel internacional.

Pero lo que hoy los tiene de cabeza es el tan ansiado estadio. Y las cosas están bastante avanzadas. Quieren debutar en 2014 con cancha propia. La decisión ya está tomada y tienen firmadas dos ofertas para la compra del terreno, que se encuentran en etapa de estudios de impacto ambiental, vial y factibilidad técnica, entre otras.

“El tema no me desvela, pero si llegado el momento el directorio quiere que yo sea, lo seré”, reconoce Yuraszeck a Capital.

Ya están trabajando incluso en el anteproyecto arquitectónico de este moderno coliseo para 30 mil personas, que les exigirá una inversión cercana a los 30 millones de dólares. Sobre las ofertas hay completo hermetismo. Aunque ha trascendido que las dos alternativas están en La Pintana y en Lampa.

El alcalde de La Pintana, Jaime Pavez, reconoce a Capital que hace dos semanas el gerente general de Azul Azul, Cristián Aubert, le reafirmó que la opción de su comuna sigue tan vigente como al principio.

No ha sido fácil. Estas dos alternativas vienen a suplir dos rechazos anteriores. La propuesta de Peter Hiller de levantar el estadio en el Parque O’Higgins a un costado del Movistar Arena, de su propiedad, fue rechazada por las autoridades. Y el concejo municipal de La Cisterna tampoco aceptó que fuese construido a un costado del moderno Centro Deportivo Azul (CDA) que inauguraron en 2010. Ese era el mejor de los mundos.

En todo caso, no se ha puesto fecha para las negociaciones. La meta es que tiene que estar funcionando en 2014. Así que aún tienen algo de margen para definir la mejor alternativa.