Con un local en Los Trapenses, dos en carpeta en San Carlos de Apoquindo y el edificio Territoria, y pronto a integrar al ex Go Fitness en su cadena, el gimnasio O2 y sus socios hacen una apuesta no menor por el bienestar.

  • 30 noviembre, 2007

 

Con un local en Los Trapenses, dos en carpeta en San Carlos de Apoquindo y el edificio Territoria, y pronto a integrar al ex Go Fitness en su cadena, el gimnasio O2 y sus socios hacen una apuesta no menor por el bienestar.

 

 

A comienzos de 2004, a la profesora de Educación Física Marcela Zegers –la cuarta de un familión de 7 hermanos– se le había metido entre ceja y ceja la idea de abrir un gimnasio de mucha comodidad y estética, pero a precios más asequibles.

Fue al regresar a Santiago tras vivir 10 años en Iquique donde fue propietaria de un pequeñísimo gimnasio, que su idea comenzó a cobrar forma. Vivía en el sector de Los Trapenses, y cada vez que regresaba del Balthus, en donde era instructora, veía un sitio abandonado con un cartel que decía “nuevo mall próximo a inaugurar”… Decidió llamar al teléfono que aparecía en el letrero.

 

Al principio “nadie me pescó”, cuenta ella misma, pero finalmente, a través de un conocido, contactó a los dueños del mall –entre ellos, Jaime Sinaí, a quien Zegers conocía– y el plan para crear el primer gimnasio con aire purificado de Chile se puso en marcha.

 

Marcela embarcó a sus hermanos Patricia (quien vive en Alemania) y Alfonso y convenció a la madre del clan, Carmen García, de sumarse al proyecto. El último en incorporarse fue Alfredo de Goyeneche, un ingeniero comercial experto en marketing, amigo de una de las hermanas Zegers.

 

El 28 de febrero de 2005 el O2 Balance abrió sus puertas, intentando asociar la marca con su propuesta de valor. Fue una decisión racional, ya que antes de ese nombre estuvo varias semanas sobre la mesa el de K2 –aludiendo a una de las cumbres del Himalaya– pero finalmente optaron por algo que se vinculara al oxígeno.

 

“La idea era no solamente tener espacios con máquinas de última tecnología, sino también apelar al concepto de desconexión”, explica Marcela.

 

Por ello, además de la planta en la que se ubican las máquinas, en el tercer piso del establecimiento se creó una zona de spa para hombres y mujeres. El diseño estuvo a cargo de Cazú, una de las hermanas Zegers que ha hecho una carrera como arquitecta, cuyo lema es conseguir bienestar en las construcciones.

 

Con toques de madera, amplias cabinas en las que existen camillas especiales para aplicar todo tipo de masajes, y modernos baños, hoy el gimnasio O2 Los Trapenses tiene toda una onda propia. De hecho, en el área de spa se prohíbe entrar con celular y siempre se escucha música para relajarse, a lo que se agrega un cuidadoso trabajo tipo “aroma terapia” con distintos tipos de incienso y velas aromáticas.

 

Hoy el gimnasio de La Dehesa –construido en 1.500 mt2– tiene 1.280 socios y sus dueños están planeando dos nuevas instalaciones, una en el mall de San Carlos de Apoquindo y otra en el edificio Territoria del barrio El Golf, para lo cual ya llegaron a acuerdo con los dueños de esas edificaciones.

 

Y mientras preparan la apertura de los dos nuevos O2 para fines de 2008, acaban de comprar el Go Fitness de Kennedy en una cifra no revelada pero que podría rondar los US$ 5 millones. El Go será remodelado por completo y a fines de año adquirirá el nombre de O2 Kennedy.

 

Con estos planes, la idea de los dueños de esta oxigenada cadena es pasar de los US$ 4 millones que facturan hoy a US$ 8 millones a fines de 2008.