Primero fue la masificación de la telefonía móvil, luego fue el turno de Internet de banda ancha y ahora lo que se viene es la fibra óptica al hogar. Si, porque la evolución tecnológica no se da respiro y, de hecho, las operadoras locales ya están desplegando redes. Nada de quedarse dormidos, porque en el mundo se multiplican las aplicaciones para una tecnología que ofrece anchos de banda prácticamente sin límite ¿Cuáles serán los servicios y cuándo llegarán masivamente a Chile.

  • 18 febrero, 2009

 

Primero fue la masificación de la telefonía móvil, luego fue el turno de Internet de banda ancha y ahora lo que se viene es la fibra óptica al hogar. Si, porque la evolución tecnológica no se da respiro y, de hecho, las operadoras locales ya están desplegando redes. Nada de quedarse dormidos, porque en el mundo se multiplican las aplicaciones para una tecnología que ofrece anchos de banda prácticamente sin límite ¿Cuáles serán los servicios y cuándo llegarán masivamente a Chile. Por Paula Vargas M.

Si atrapado en una maraña de conocimientos, entretención e ideas, bueno, hágase la idea de que todo lo que ha visto es poco. La próxima evolución en materia de tecnología promete ocasionar tal remezón, que incluso se dice que será capaz de traspasar aromas a través del ciberespacio. Sí, tal cual. Claro que ese experimento por ahora está en pañales y es parte de un piloto que realiza el MIT, pero lo cierto es que da una idea de las fronteras que puede llegar a cruzar la tecnología a través de la denominada fibra óptica.

Si usted piensa que nos insolamos o estamos embriagados por la ciencia ficción, se equivoca. Sí, porque la evidencia práctica y concreta confirma que en el último tiempo se ha desatado entre las operadoras nacionales una sigilosa guerra por desplegar redes de fibra óptica, una carrera que va a significar el reemplazo de la actual tecnología de cables (cobre y coaxial) por otra basada en fi bra de vidrio, la que prácticamente no tiene límites en cuanto a velocidad de transmisión de datos. Hablamos de 100 megas y más, siempre que el cable cubra hasta la última milla, es decir, llegue al hogar.

En Chile hay grandes avances. VTR y Telsur hoy están con estas redes “a la vuelta de la esquina”, e incluso, ya han implementado proyectos pilotos con los cuales ingresan con fibra hasta el hogar. Telefónica, por su parte, este año dará el vamos a un plan que los va a llevar a sustituir el cobre por fibra óptica en una zona de Santiago.

La carrera está desatada, es cierto, pero nadie ha dicho que vaya a ser de corto alcance y menos, barata. Para que esta tecnología cruce el umbral de los hogares chilenos van a pasar al menos 2 ó 3 años y las inversiones serán millonarias. Según revela el gerente general de Telsur, Jorge Atton, el costo de llevar fibra al hogar hoy alcanza a entre 600 y 800 dólares, montos que son significativos y que tomarían al menos una década en ser rentabilizados.

Pero existe la expectativa, muy real por cierto, de que estas cifras caigan a menos de 200 dólares en un futuro cercano. ¿Cuándo? Atton es optimista y asegura que el próximo año se podría generar una caída importante, aunque eso depende de que grandes operadores mundiales, como Verizon en Estados Unidos, France Telecom y NTT en Japón no reduzcan sus agresivos planes de expansión en este sentido. (ver recuadro)

De otro planeta

Pero esta guerra no sólo la ganará quien despliegue las redes más rápido, sino quien logre llegar con una oferta de servicios que impulse a los usuarios a demandar más anchos de banda. En esta área, el trabajo es arduo y aquí las telefónicas no son las únicas que están en carrera, ya que en el mundo existe una explosión de servicios que requieren velocidades extremas.

Quizá el producto del que más se ha hablado hasta ahora es la televisión digital en alta definición. Sólo en este servicio, la diferencia es tan radical que para aquellos que la han experimentado volver a ver televisión bajo los actuales estándares será como retroceder al blanco y negro. Los expertos en el tema enfatizan que este fenómeno va a cambiar la forma de consumir televisión, principalmente en los jóvenes, quienes ya han reemplazando horas de TV por horas de navegación. “No sé si a futuro la forma de ver televisión será en la pantalla del computador, pero sí lo será a través de un acceso de fibra óptica”, asegura el gerente de Planificación e Ingeniería de Telefónica Chile, Alejandro Sicilia.

Y es que la alta definición traerá aparejada una oferta de servicios mucho más interactiva, en que simultáneamente se podrá ver televisión, chatear con amigos que estén viendo el mismo programa, seleccionar cámaras y elegir el ángulo para presenciar un mismo evento e, incluso, ver programas, videos y juegos en tercera dimensión. Las posibilidades son infinitas y requieren, claro está, de anchos de banda superiores a 10 megas por televisor o computador instalados.

Si se trata de bajar videos o juegos, bueno… aquí la diferencia también será abismal. De partida, nos olvidaremos de esa práctica trasnochada de dejar bajando películas y series durante la noche. Con las nuevas capacidades, tendremos disponibles filmes enteros en alta definición en segundos. Leyó bien, en segundos.

La fibra óptica vendrá a cambiar incluso la forma que tenemos hoy de compartir fotos. Según explica el gerente de Ingeniería e Infraestructura de VTR, Hernán Benavides, si antes compartir en Facebook unas 15 fotos en calidad regular podía tomarnos 3 minutos (con suerte), a futuro podríamos hablar de compartir hasta 400 imágenes en un par de segundos y en calidad original.

También la videovigilancia será una realidad. Con las conexiones por fibra, todos los rincones de un hogar podrán tener cámaras conectadas en línea y con imágenes de alta resolución, las que podrán verse desde cualquier rincón del mundo y a cualquier hora del día.

 

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Todas estas aplicaciones, junto con abrir una nueva veta de negocios para las operadoras fijas, constituye además una salida maestra frente a la amenaza de la banda ancha móvil que ofrecen las firmas de celulares que, además de entregar acceso a Internet, poseen la gracia de la movilidad y la libertad de desplazamiento, pero todavía con anchos muy limitados.

Es por esta razón que la fibra óptica también se vuelve clave para las operadoras móviles que, para desplegar en forma masiva los servicios de tercera generación (3G) como Internet de alta velocidad, van a requerir llegar con esta tecnología de transmisión al menos hasta sus radiobases o antenas, las que además deberán multiplicarse para entregar más velocidad y contenido.

Sin embargo, este no es un tema que les quite el sueño a las compañías móviles, las que dicen estar preparadas con la tecnología actual para las etapas iniciales de la 3G, aunque reconocen que en lo próximos cinco años, si quieren superar a las telefónicas fijas en cuanto al acceso a Internet, deberán, sí o sí, llegar con fibra a sus antenas.

En ese sentido, VTR y Telsur dicen tener camino recorrido en sus pretensiones de coronarse como nuevos operadores de telefonía móvil, ya que al menos cuentan con la infraestructura básica para desplegar 3G, en caso de adjudicarse una parte del espectro de la licitación en que ambas van a participar.

¿Cómo vamos?

Los más tecnológicos a estas alturas estarán más que delirantes esperando que este mundo se haga realidad. Pero tranquilos, que en Chile todo apunta a que tendremos acceso a él en un futuro no muy lejano.

Hay experiencias piloto con fibra óptica al hogar que hace rato están funcionando. En el caso de la operadora de los Luksic, desde hace tres años tienen uno en Concepción, que les ha permitido observar hábitos de consumo en sectores medios y altos. Además, cuentan que han invertido más de 100 millones de dólares en llegar desde la VIII Región a Chiloé con fibra hasta la “cuadra”, decisión que, según Jorge Atton, adoptaron en forma estratégica, “anticipando lo que vendrá, que es la fibra al hogar. Ese tramo se cubrirá en la medida en que aumente la oferta de contenidos interactivos y disminuyan los costos de la tecnología. Esto es, en unos dos o tres años más”, explica.

VTR, por su parte, ha desplegado más de 4.000 kilómetros de fibra a nivel nacional, la que en algunos sectores también llega a la “cuadra”. Ello ha permitido a la operadora potenciar sus redes con electrónica para realizar los sucesivos aumentos de velocidad que han marcado la contienda en el sector en los últimos meses, pasando de 300 kbps a 2 megas en menos de un año. Todo lo anterior ha implicado un desembolso del orden de 30 millones de dólares anuales, sólo en redes de fibra óptica.

Aunque todavía no llegan con fibra al hogar, en la compañía iniciaron hace tres años el despliegue de una tecnología similar, que se denomina Fiber Deep. Bajo este nuevo estándar, VTR ha construido a la fecha 100.000 homepass (accesos a cada hogar), lo que en el mediano plazo, aseguran, permitirá capacidades de acceso similares a países como Japón, Europa o Estados Unidos.

Por su parte, en Telefónica tienen claro que si quieren permanecer en el negocio por un buen tiempo deberán reemplazar su antigua infraestructura de cobre por fibra óptica. Es que la actual red tiene un límite en cuanto a los anchos de banda que puede otorgar. En ese caso, impensable sería alcanzar velocidades de más de 10 megas, capacidad que, con las nuevas aplicaciones sólo servirá para cubrir la demanda de ancho de banda de un equipo por hogar. En cualquier caso, este reemplazo se efectuará en forma progresiva, partiendo este año en algunos sectores de Santiago.

Sobre montos involucrados, el ejecutivo de la hispana prefiere no hacer estimaciones, puesto que aún falta ver cuál será el efecto de la crisis, lo que de alguna forma redundará en las cifras y velocidad de las inversiones. Con todo, aclara que el mandato es a firme: en España la operadora anunció en 2008 la construcción de 500.000 kilómetros de fibra al año, red capaz de permitir conexiones de 100 megas por segundo. Y todo indica que sus filiales en el mundo seguirán el mismo camino. En suma, parece que han llegado los años dorados para la fibra.

 

 

La realidad de los líderes

En países como Japón, Francia o Estados Unidos términos como “cable” y ADSL a estas alturas están quedando más que obsoletos. Lo nuevo es hablar de fibra óptica, y quien por lejos lleva la delantera es la Nippon Telegraph Telephone (NTT), cuyos accesos a Internet vía fibra de vidrio lograron superar, por primera vez, a los suscriptores de ADSL (acceso a través de cables de cobre). Así, el principal proveedor de Japón cuenta hoy por hoy con más de 6 millones de clientes conectados a través de esta tecnología y las perspectivas se ven aún más auspiciosas. Según estimaciones de la operadora, el número de suscriptores a fibra óptica se irá incrementando a razón de 3 millones anuales.

Todo esto, porque los precios son tanto o más competitivos que los de la antigua tecnología. Y es que si de comparaciones se trata, según aseguran los entendidos, hoy cablear con fibra es igual de caro que hacerlo con cobre.

Por su parte, Verizon en Estados Unidos es otra de las firmas pioneras en este despliegue. La segunda mayor compañía de telefonía de ese país pretende llegar con fibra óptica nada menos que a 18 millones de hogares y locales comerciales a fines de 2010, lo que equivales a más del 50% de los hogares de los 28 estados donde opera.

Otra firma que no se arruga frente a las inversiones en fibra óptica es France Telecom, compañía que anunció un desembolso de más de 4.500 millones de euros de aquí a 2012 para llegar con esta red a los hogares.