A los abogados José Miguel Bulnes y Luis Grez y al empresario textil Alfredo Hasbún los une la sangre. No precisamente por tener algún grado de parentesco, sino porque son dueños de algunos de los haras de caballos árabes más importantes del país.

  • 2 abril, 2008


A los abogados José Miguel Bulnes y Luis Grez y al empresario textil Alfredo Hasbún los une la sangre. No precisamente por tener algún grado de parentesco, sino porque son dueños de algunos de los haras de caballos árabes más importantes del país.

A los abogados José Miguel Bulnes y Luis Grez y al empresario textil Alfredo Hasbún los une la sangre. No precisamente por tener algún grado de parentesco, sino porque son dueños de algunos de los haras de caballos árabes más importantes del país.

 

Está confirmado. No hay animal más noble y perfecto que el caballo, y más si se trata de un caballo árabe. Su cabeza cóncava, frente ancha, ojos expresivos y su magnífica cola que se mueve erguida al compás de sus movimientos, hacen de estos ejemplares una verdadera obra de arte.

En Chile, tener uno de estos animales es cada vez más apetecido. ¿La razón? El inusitado interés que han despertado, por ejemplo, las competencias de enduro, donde el caballo árabe se perfila como insuperable por su resistencia a toda prueba.

Actualmente, no hay más de 30 haras –que suman tres mil caballos– dedicados exclusivamente a su crianza. Criaderos de primer nivel, por lo que han llegado a ser catalogados como “haras boutique”.

Según Luis Grez, dueño del haras San- GreVal y presidente de la Asociación Chilena de Criadores de Caballos Arabes, este reconocimiento se debe a que se han preocupado más por la calidad que por la cantidad, “y eso se ve reflejado en algunas competencias en Dubai y España, donde caballos árabes nacidos en Chile han tenido ubicaciones destacadas”.

Alfredo Hasbún, dueño del haras La Laguna, comenta que para obneter ejemplares de excelencia ha sido determinante la introducción de las líneas más importantes el mundo, como son Ali Jamaal, Damascus, Padron, El Shaklan y Bey Shah.

Es por esa razón que nadie se atreve a hacer apuestas respecto a su precio, y es que –tal como señala Grez– “para los criadores, estos caballos tienen un valor sentimental importante, que es muy difícil de cuantificar”.

La dedicación de estos criadores, reunidos bajo el paraguas de la asociación, desde hace tiempo que viene cosechando sus frutos. José Miguel Bulnes, dueño del haras Panquehue y director de la agrupación, enumera algunos de los grandes campeones nacionales que han triunfado en el extranjero: Alfonsina, de haras Panquehue, se coronó como gran campeona en los países árabes; Martina (haras Panquehue) fue campeona en tres torneos regionales en Estados Unidos; Gigi Jamaal(haras SanGre- Val) salió elegida por dos años consecutivos la yegua con mejor cabeza de la Exposición Nacional de Brasil y Beauty Dream (haras La Laguna) se coronó campeona mundial en Las Vegas, también en 2007.