Cerrada la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno de Santiago, que será recordada más por la falta de control en las formas en las sesiones plenarias, los encendidos discursos de Hugo Chávez y el estallido del rey Juan Carlos I de España cuando le lanzó al presidente venezolano un “¿por qué […]

  • 16 noviembre, 2007

Cerrada la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno de Santiago, que será recordada más por la falta de control en las formas en las sesiones plenarias, los encendidos discursos de Hugo Chávez y el estallido del rey Juan Carlos I de España cuando le lanzó al presidente venezolano un “¿por qué no te callas?”, surge la pregunta sobre lo difícil que está resultando contener a los jefes de Estado y de Gobierno en el marco propio de estas cumbres. Claramente, Cancillería no dimensionó la escalada en que venían Chávez, Ortega y la cumbre paralela y cómo se podían romper los marcos convencionales de este tipo de encuentros, que se basan en un respeto básico al moderador.

No se le puede exigir a la presidenta Bachelet una reacción perfecta ante algo tan imprevisto como el intercambio entre Chávez y el rey de España, pero evidentemente –y es el juicio general– ella no logró imponerse desde el comienzo. No paró a Chávez cuando opinó sobre la salida al mar para Bolivia, fue desairada por Evo Morales, -que no asistió a la cena oficial por ir a jugar un partido de fútbol con parlamentarios chilenos-, fue criticada en público por el presidente de Nicaragua, que desoyó sus instrucciones y protestó por el espacio que le dieron para intervenir y, antes del incidente final, permitió un notable aflojamiento de los tiempos en el cual cada mandatario hablaba .

La próxima cita será en El Salvador, cuyo presidente, Elías Antonio Saca González, pertenece al partido conservador Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), que gobierna este país desde el año 1989. Desde que asumió en junio de 2004, Saca anunció que continuaría las políticas económicas de libre mercado y la política exterior de total apoyo a los intereses de Estados Unidos, similar a la impulsada por su antecesor, el también arenero Francisco Flores. Muchos atribuyen la actitud pronorteamericana de Saca al hecho de haber sido apoyado abiertamente por miembros del Partido Republicano y de la administración Bush, que veían en Saca un gobernante conservador afín a sus intereses.

Dado lo anterior, es obvio que Chávez tendrá como anfitrión en la próxima Cumbre Iberoamericana a un “enemigo natural” y, como se ha visto, no hay por qué esperar que modere sus dichos. También cabe preguntarse si el rey de España se volverá a sentar tranquilamente al lado del presidente de Venezuela. En todo caso, la Cumbre de Santiago volvió a demostrar el efecto boomerang que ocurre con Hugo Chávez, ya que sus víctimas terminan haciendo un buen negocio. El rey de España ha visto subir sus bonos fruto de su altercado con Chávez y en este momento el ring tone de teléfono móvil más popular de España es el que reproduce la famosa frase del monarca.