Muchas veces, cuando se intenta nombrar quiénes brillan en la paleta de pintores nacionales, se cae en el error de mencionar a los mismos de siempre. Esta vez quisimos hacer algo distinto. Pedimos a seis galerías de arte de Santiago que seleccionaran a los artistas jóvenes que prometen sobresalir, si es que no lo ha hecho ya. 

  • 16 abril, 2008

 

Muchas veces, cuando se intenta nombrar quiénes brillan en la paleta de pintores nacionales, se cae en el error de mencionar a los mismos de siempre. Esta vez quisimos hacer algo distinto. Pedimos a seis galerías de arte de Santiago que seleccionaran a los artistas jóvenes que prometen sobresalir, si es que no lo ha hecho ya. Por María Luisa Vicuña.


 

Elegidos por la Galería Cecilia Palma

 

 

Andrés Heinsen: el impulsivo

 

Andrés Heinsen (35 años) tuvo el año pasado su primera exposición individual Aguadas en Tinta China en la Galería de Cecilia Palma. Fueron tantos el éxito y el revuelo que causó –inesperados para él– que ya prepara su segunda exposición para septiembre de este año, la que todavía no tiene nombre.

La temática de la pintura de Heinsen es la del automatismo psíquico: deja fluir el pincel, sin detenerse a pensar, para que las figuras nazcan solas desde sus propias emociones, sin que haya un juicio respecto de ellas. A partir de las manchas va naciendo el dibujo. Un dibujo que presenta los miedos, las represiones o las rabias que el ser humano lleva dentro. Sus dibujos ilustran al niño interno buscando un espacio dentro de la sociedad. Lejos de una búsqueda racional, relata lo emocional y subjetivo, resultando de su trabajo una gráfica saturada de imágenes e impulsiva.

Heinsen remarca que cuando comienza a pintar, no piensa lo que está haciendo y deja que las pinceladas fluyan solas. Es así como para él el acto de pintar es una verdadera terapia, una especie de exorcismo mediante el cual saca sus inseguridades y máscaras. De hecho, explica que en dos días puede tener listo un cuadro.

El pintor Gonzalo Cienfuegos lo describió como “un artista agudo, único, que sorprende con su automatismo psíquico, donde cada línea y mancha en su autonomía, son capaces de sostenerse por sí mismas y expresar un mundo paranoico y real. Siento en su trabajo un intento descarnado de comunicación afectiva, que logra conmoverme y entender mejor la naturaleza humana”.

Andrés Heinsen egresó de la licenciatura de arte con mención en pintura de la Universidad Finis Terrae en 1998. Su primera exposición fue en el Centro de Arte Experimental La Perrera, en 1999, y ese mismo año se ganó la beca de la Fundación Amigos del Arte. Luego se fue a vivir a España y Alemania, y cuando volvió a Chile, antes de regresar a Santiago, pasó un tiempo instalado en Valparaíso.

 

 

 

{mospagebreak}

 

 

Elegido por la Galería Isabel Aninat

 

 

Matías Movillo: el contradictorio

 

 

Dos veces este artista ha realizado exposiciones individuales en la galería de Isabel Aninat. La primera fue en 2000, con una resentación que llevó su nombre, y la segunda fue en 2006 bajo el título de La Pintura Injustificada.

En la galería han decidido jugársela por este artista porque están seguros de que será uno de los grandes valores, tanto a nivel nacional como internacional. Según ellos, Matías

Movillo (37 años) es el más claro exponente en Chile de la nueva vanguardia realista. Movillo se interesa por dar una mirada contemplativa y trascendente al entorno cotidiano, usando la técnica propia del realismo. Sin embargo, el artista busca más captar la impresión de un motivo, más que la descripción detallista. Lo que él quiere a través de sus cuadros no es refl ejar cada detalle de la realidad, sino darle un significado, dar a conocer las razones y las emociones implicadas en esa realidad.

Comenzó con cuadros hiperrealistas, pero en sus últimos trabajos ha derivado hacia la abstracción del paisaje, usando pocos colores, jugando con las luces y atmósferas oscuras. El pintor tiene una facilidad admirable con el dibujo y la técnica pictórica y juega con ello, trabajando las contradicciones: exponer y ocultar, decir y desdecirse, ser aparente y real.

Matías estudió en la escuela de Arte y Diseño de la Universidad Católica. En 1987 ganó el segundo lugar del concurso nacional de pintura juvenil y en 1998 se impuso en el concurso de pintura Nescafé en el Arte. Ha participado en varias exposiciones colectivas, tanto en Chile como en el extranjero. En 1994 expuso en “Jóvenes Talentos” en la galería Plástica Nueva en Santiago; en 2002 en la “Exposición de Artistas Chilenos” en la galería de Cecilia González en Lima; y en 2004 y 2005 en la feria “Arte América” en Miami.

 

 

 

Colectivo de Arte In Memoria

Otras artistas jóvenes y que a juicio de la Galería Isabel Aninat han realizado un trabajo muy interesante integran Colectivo de Arte In Memoria, conformado por Catalina Swinburn y Catalina Aninat.

Ellas realizan instalaciones para abordar temas relacionados con la identidad y la memoria al momento de plantear una obra colectiva. Ambas son licenciadas en Arte de la Universidad Católica. Han expuesto en Erased Borders en Estados Unidos, y en la muestra “El objeto en el arte chileno”, en la Fundación Telefónica.

 

{mospagebreak}

 

 

Elegidos por Galería La Sala

 

 

Víctor García: el armónico

 

 

Actualmente se presenta una exposición individual de Víctor García (32 años), Efectos Secundarios en la Galería La Sala. Esta muestra es el resultado de un trabajo introspectivo del artista, que refl eja en la pintura los estados anímicos y emociones propios del ser humano.

Además de pintor, García es músico, y en su arte se manifiesta también ese talento a través de diversos ritmos, armonías, silencios y ruidos, que son parte esencial de su obra.

Su producción, y específicamente Efectos Secundarios, es una interpelación al espectador para que descubra el lenguaje de los cuadros e invita a un viaje a través de emociones como la catarsis, la tensión, la euforia, la reflexión y la espontaneidad.

Víctor García estudió en la Escuela Moderna de Música, y tanto como pinta, compone y canta. Como artista visual es autodidacta, lo que también refleja en su obra, que se mueve con libertad a través del ritmo de la música popular y la poesía callejera.

Efectos secundarios es su tercera muestra individual. La primera fue Pasajeros en 2004, que condujo al público a través de un viaje, logrando que se sintieran extranjeros y la segunda Mamíferos en 2006, muestra que se inspiró en la poesía del español
Jesús Lizano. En la inauguración de esta última, García interpretó canciones de su disco Sonámbulo que había terminado un año antes, fusionando su trabajo de artista y músico. Además participó en importantes exposiciones colectivas como “La Festa de Gracia” en Barcelona en 2001 y el Primer Encuentro Metropolitano de Artes Visuales en 2006.

 

 

 

Francisca Uribe

La Galería La Sala también quiso resaltar el trabajo que realiza Francisca Uribe. La producción de esta artista reflexiona en torno a las formas sintéticas y el color, materializando su obra en una búsqueda de texturas y distintas calidades de la pintura, utilizando muchos y variados colores. Su búsqueda se manifiesta en la saturación y el brillo con fuertes colores rojos, amarillos y azules. Francisca es licenciada en Artes de la Universidad Finis Terrae.

{mospagebreak}


 

Elegidos por Galería Patricia Ready

 

 

Claudio Correa: el cuestionador

 

 

Este artista propone diferentes formas de narración, aludiendo tanto a la historia de la pintura como a la de nuestro país, entregándonos una nueva mirada personal que investiga replantea lo ya conocido, cuestionando la memoria colectiva
y lo enseñado tradicionalmente en la historia del arte, basado en el criterio de la subjetivación de los relatos.

Correa (35 años) trabaja con los conceptos de historia y memoria colectiva, con un fuerte potencial estético y conceptual, generando obras con signifi cados y preguntas que invitan al público a un diálogo con ellas, a plantearse cosas que ya se daban por supuestas. Propone miradas desarticuladoras de lo aprendido, redefi niendo tanto las narraciones escolares como su propio rango social de artista.

La dimensión que pretende ser reconstituida por Correa se instala en el terreno de lo aleatorio y la tensión como factor amenazante, en la ilusión de un inminente colapso.

Claudio Correa se licenció de Arte en la Facultad de Artes Visuales de la Universidad de Chile y posteriormente estudió un postgrado de artes visuales en la misma universidad. En 1996, con la beca de la Fundación Amigos del Arte, ganó también la beca para la tesis de postgrado en la Universidad de Chile en 1998 y ese mismo año ganó un Fondart.

Entre sus exposiciones destacan la muestra individual Encuadre y Amnesia de la sala Amigos del Arte en 1997, la muestra bipersonal Fosa Común en la sala Aníbal Pinto en Temuco, en 1998; y la intervención Desastres incluidos en el baño de la Galería Muro Sur en 2000.

 

 

 

 

 

Tatiana Lastarria

Esta artista, también nombrada por la Galería Patricia Ready como una importante creadora joven, presenta una obra que traslada al público a una atmósfera nostálgica y llena de recuerdos. Para llevarla a cabo utiliza la gama de grises, con la cual genera la sensación de imágenes del pasado, que se van desvaneciendo, tal como sucede con nuestros recuerdos. En su trabajo vemos objetos retratados que dan cuenta de la presencia humana, como también de la historia de ellos. Tatiana Lastarria tiene una mirada hacia el pasado, con una fuerte inspiración metafísica.

 

{mospagebreak}

 

 

Elegidos por Galería Animal

 

 

Pablo Ferrer: el cuenta cuentos

 

 

En su trabajo, este artista concentra la atención en la narrativa inmóvil de la escena. Comenzó haciendo pequeñas maquetas con personajes de plástico que luego pintaba, buscando ese instante suspendido que constituye “el cuento” pintado y que representaba ese modelo, como si se tratara de naturaleza muerta. Luego representó estas maquetas en grandes telas, de manera que la relación de escala entre el espectador y la figura retratada se volviera más ambigua e inquietante. Además, Pablo Ferrer (31 años), realiza intervenciones propias en las maquetas, respecto de sus modelos, para invitar al espectador a que entre en el espacio imaginario de la pintura.

En un comienzo Ferrer utilizaba para sus obras imágenes tradicionales de la pintura. Hoy, sin embargo, construye sus propias escenas con un grupo de modelos que representan estereotipos psicológicos, para proyectar los propios fantasmas.

El trabajo del artista se relaciona también con el juego infantil, en el que el niño ejerce dominio sobre un mundo proyectado en loas cosas, dando vida en su mente a objetos inanimados, sin perder completamente el principio de realidad.

Los formatos de las obras de Pablo Ferrer suelen ser imponentes, lo que hace más provocativa su puesta en escena, y muchas de sus obras son claras citas de piezas clásicas que luego mutan a personajes de cartoon o superhéroes infantiles. Este artista es un buen modelo de persistencia de la pintura en la era de la tecnología.

Ferrer estudió licenciatura en Artes Plásticas en la Universidad de Chile y un magíster de Artes Visuales, en la misma universidad. Entre sus primeras exposiciones, se encuentra la colectiva Escenográfi ca en 2002 en la galería Muro Sur. Luego expuso en una muestra bipersonal Epico: de Liliput a Broaddingang en la galería Gabriela Mistral; desde sus comienzos presentó su obra en el extranjero y ha sido destacado como un artista de gran proyección.

 

 

Magdalena Atria

Pertenece a la nueva generación de artistas chilenos y también fue destacada por Galería Animal; en su caso, por ser una exponente del arte geométrico. Atria lleva un buen tiempo trabajando en torno a la materialidad de la pintura y se caracteriza porconstruir obras a partir de la plasticina como material pictórico. Su obra es ampliamente admirada y reconocida no sólo por el uso de materiales simples y corrientes, sino por incorporar color, superficie y pigmento a cada uno de sus trabajos.