Durante 14 años se desempeñó como directora de la fundación Generación Empresarial, a la que renunció en diciembre del año pasado buscando nuevos horizontes. Ahí conoció al ex ministro Carlos Cáceres y al ex presidente del directorio de Codelco Nicolás Majluf, a quienes se le conocen como sus mentores.

  • 28 abril, 2020

Estaba con su hija Alexandra, que vive en España -pero por la crisis sanitaria está en Chile-, cuando ayer se enteró que sería la nueva directora de la Bolsa de Comercio de Santiago. Paula Valenzuela (50) la abrazó y al minuto siguiente su teléfono comenzó a sonar: su antiguo equipo de la fundación Generación Empresarial, donde salió el 31 de diciembre -después de 14 años-, la llamaba para felicitarla.

La ingeniera comercial de la Universidad Finnis Terrae -destacada dos veces como una de las 100 mujeres líderes de El Mercurio- ocupará el lugar que hasta octubre tenía Jeannette Von Wolfersdorff en la plaza bursátil, convirtiéndose en la segunda mujer en llegar al cargo de la tradicional entidad financiera. Lo hará junto a los mismos 10 directores que componen la mesa: Juan Andrés Camus, Eduardo Muñoz, Roberto Belchior, Antonio Castilla, Fernando Larraín, Jaime Larraín, Rodrigo Manubens, Enrique Marshall, Jorge Quiroz y Oscar von Chrismar.

Su desafío en la Bolsa, dicen, será promover el trabajo colaborativo y generar alianzas. “Paula tiene mucha experiencia en compliance, busca armar redes, alianzas y eso es positivo, porque frente a los desafíos de los mercados en el futuro, la Bolsa requerirá fortalecer el trabajo conjunto con todos los actores”, asegura Von Wolfersdorff.

Mentores y redes

Paula Valenzuela inició su carrera como product manager de Parque Arauco. Luego se desempeñó en el área de marketing de Musimundo y Mastercard, donde llegó a ser gerenta. Quienes la conocen aseguran que a pesar de que le interesaba el área, tenía pendiente aportar en el impacto que tenían las empresas en las personas. Por eso, cuando hace 14 años el empresario Daniel Daccarett la invitó a formar parte de Fundación Generación Empresarial ella no lo dudó, pese a que la ONG estaba pasando por un mal momento económico y el sueldo que le ofrecían estaba debajo del mercado, cuenta una persona que trabajó con ella.

La misión de Valenzuela en la fundación fue doble: hacer que se autosustente económicamente y transformarla en un modelo a seguir para que otras empresas tomaran sus buenas prácticas, poniendo en el centro de las decisiones a las personas. El objetivo fue logrado, dicen en Generación Empresarial, ya que la institución se convirtió en un referente para industrias y gremios, como es el caso de la Sofofa. La consejera de la entidad, Rosario Navarro, compartió con Valenzuela en el comité de evolución empresarial, uno de los cuatro que organiza el gremio. Cuenta que Valenzuela fue invitada a formar parte del ciclo de reuniones como asesora experta para levantar un manual de buenas prácticas empresariales. “Ella tiene harto conocimiento de toda la parte de ética, compliance, transparencia y gobernanza de directorios, entre otros”, asegura.

En más de una ocasión, Navarro acudió a Valenzuela por consejo o resolución de dudas. “Lo que más llama la atención es su preparación. Es muy cauta, no se altera, es mesurada en sus opiniones, muy de escuchar y es acogedora. Cuesta a veces encontrar esa sororidad femenina, ella es muy abierta, te dice: ‘oye, llámame’”, cuenta Navarro quien en ese entonces trabajaba en temas vinculados a inclusión y discapacidad.

El ex ministro Carlos Cáceres -a quien se le reconoce como su mentor, al igual que el ex presidente de Codelco Nicolás Majluf- trabajó codo a codo con ella, en su rol de primer presidente de la fundación. A su juicio, uno de lo sellos que dejó Valenzuela, relata fue la realización de actividades, seminarios y encuentros entre empresarios y jóvenes. El más emblemático, dice, ocurrió en junio de 2019, cuando la FGE invitó a los centros de alumnos de colegios privados, públicos y subvencionados a dos jornadas de juegos y actividades con empresarios como Rafael Guilisasti y Félix de Vicente. “Tiene un espíritu para organizar grupos de trabajo y ejercer liderazgo. Su desempeño estuvo caracterizado por un proceso de innovación, le da un especial hincapié al comportamiento ético de los empresarios y al cumplimiento de normas y reglas”, señala el ex ministro.

Von Wolfersdorff, quien coincidió con Valenzuela años atrás en algunas mesas de trabajo organizadas por la fundación Generación Empresarial y la CPC, agrega: “Pienso que en especial en un momento donde más se necesita escuchar a personas distintas y conectar a las empresas más con las personas, con la sociedad, ella tendrá una gran capacidad para empujar esta área de trabajo crucial desde el directorio. La Bolsa, como marketplace, tiene un rol crucial para ayudarle a las empresas e inversionistas transitar hacia una economía más sostenible, basado en datos medibles, y un gobierno corporativo adecuado para ello”.

Tiempo libre

Paula Valenzuela estudió en el colegio Saint George’s, está casada con el canadiense, Robert Ter Braak, y es madre de una hija llamada Alex, quien hace tres años vive en España. En su entorno dicen que le gusta leer, salir a caminar y conversar de actualidad con sus conocidos. Y que el deporte que hacía tres veces por semana quedó en pausa luego de que el gimnasio en el que hace Body Attack cerrara por cuarentena. Por estos días, se ha dedicado a aprender nuevas recetas de cocina y leer. Aunque ayer pasó gran parte del día respondiendo los cientos de mensajes que ha recibido de su círculo para felicitarla.