Para algunos se adelantó demasiado. Para otros, era de esperarse. Como sea, a nueve meses de que Sebastián Piñera asumiera la presidencia, la carrera por quién será su sucesor ya se abrió en la Alianza. Tres ministros aparecen en primera línea –Rodrigo Hinzpeter, Laurence Golborne y Joaquín Lavín– y tres senadores le siguen en la fila, pero sin la misma vitrina. Son Andrés Allamand, Pablo Longueira y Alberto Espina. ¿Cuáles son las redes y los apoyos de cada uno? ¿Cuáles son sus FODA? Responden los expertos del análisis y el marketing: Enrique Correa, Eugenio Guzmán, Kiko García y Martín Vinacur.

  • 14 diciembre, 2010

Para algunos se adelantó demasiado. Para otros, era de esperarse. Como sea, a nueve meses de que Sebastián Piñera asumiera la presidencia, la carrera por quién será su sucesor ya se abrió en la Alianza. Tres ministros aparecen en primera línea –Rodrigo Hinzpeter, Laurence Golborne y Joaquín Lavín– y tres senadores le siguen en la fila, pero sin la misma vitrina. Son Andrés Allamand, Pablo Longueira y Alberto Espina. ¿Cuáles son las redes y los apoyos de cada uno? ¿Cuáles son sus FODA? Responden los expertos del análisis y el marketing: Enrique Correa, Eugenio Guzmán, Kiko García y Martín Vinacur. Por María José O’Shea C.

Rodrigo Hinzpeter (RN)

Ministro del Interior. 45 años, casado, 3 hijos.

Es percibido por todos como “el” delfín de Piñera. Cuenta también con el apoyo del Segundo Piso de La Moneda, más una parte del ala liberal de RN. Su gran apuesta es la seguridad pública y convertirse en el referente de esa nueva derecha que él mismo bautizó.

Fortalezas:

Enrique Correa (E.C.): “Proyecta imagen de un personaje duro, con autoridad y capacidad para resolver los problemas difíciles del país”.

Eugenio Guzmán (E.G.): “Su nivel de influencia en distintos ámbitos le permite desarrollar con cautela una estrategia presidencial. Su carácter más bien moderado puede serle útil para conformar una candidatura más tradicional, menos cargada de imágenes populares”.

Kiko García (K.G.): “Es todo terreno, aperrado y trabajador, leal con el presidente”.

Martín Vinacur (M.V.):
“Juventud. No viene de la política de calle ni de la élite clásica de la derecha. Su capacidad de decisión”.

Oportunidades:

E.C.: “Es un rostro nuevo y cuenta con alta visibilidad en su cargo, el que podría presentar como certeza de capacidad y eficiencia”.

E.G.: “El posicionamiento sobre la delincuencia y el tema indígena”.

K.G.:
“No más que ministro”.

M.V.: “Las ha aprovechado muy bien hasta ahora. Difícil para él superar el techo de ministro del Interior”.

Debilidades:

E.C.:
“Pese a sus esfuerzos, se percibe una actitud renuente a la negociación, a la que parece acceder bajo presión”.

E.G.:
“Su posición de poder lo limita: frente al resto del gabinete, sus actuaciones pueden ser vistas con suspicacia. Su carácter tradicional lo aleja de esquemas de mayor riesgo”.

K.G.: “Tiene un lenguaje de guerra, no se hace cargo de sus dichos y escucha poco. Trata de ser simpático, pero no le resulta”.

M.V.: “Muy al debe en la empatía, lo que no es poco para un presidenciable”.

Amenazas:

E.C.:
“Su cercanía a Piñera. En la medida en que el presidente no alcance el afecto de la gente, es probable que la asociación a su persona le juegue en contra”.

E.G.: “Lavín y Golborne, muy mediáticos, a diferencia de su estilo”.

K.G.:
“Que le pasen la cuenta por belicoso, poca empatía con la gente para sus expectativas políticas y los prejuicios con su origen y religión”.

M.V.: “Difícil concebir hoy un candidato de derecha que profese la religión judía”.

¿John Kennedy o John Wayne?
Por Francisco Javier Díaz
El ministro del Interior se ha convertido en figura pivotal dentro del actual gobierno, transformándose en el claro brazo derecho del primer mandatario. Sin embargo, el desafío de este tipo de personajes -los Antonio Varas de este mundo- es comenzar de a poco a construir su propio capital político. Y es ahí donde ha estado el dilema de Hinzpeter. Si construir ese capital a partir del relato de la “nueva derecha” o si hacerlo a partir de los puntos en las encuestas, en que puede entregar una buena gestión en seguridad ciudadana y el modelo de la “mano dura”. Si construirlo a partir del modelo de político joven y entusiasta como John Kennedy, o del alguacil duro y fiero como John Wayne.

Porque a nadie le gusta ir de delfín eternamente por la vida, Rodrigo Hinzpeter tiene el desafío de erigirse como figura que agregue un plus al perfil de Piñera. Algo así como el Sarkozy de Chirac. Y claro que Hinzpeter tiene elementos para ello: juventud, vitalidad y pertenecer a una generación distinta. Pragmatismo, modernidad y una mayor apertura en una serie de temas tradicionalmente vedados en el conservadurismo. En síntesis, todo el relato de la “nueva derecha“.

Sin embargo, por momentos pareciera que el ministro se ve tentado a hacerse popular utilizando el otro camino, el de transformarse en el alguacil mayor de Chile. Y claro, buenos puntos puede dar aquello en las encuestas, pero es una apuesta riesgosa. El populismo que se puede hacer en materia de seguridad pública (más penas, más cárceles, más policías, más dureza) es inversamente proporcional a la densidad intelectual e ideológica de un nuevo proyecto. El riesgo de caer en excesos es alto: represión injustificada, detenciones arbitrarias, histrionismo comunicacional. Lo ocurrido en San Miguel remece nuestras conciencias por la sociedad que estamos creando a partir de la política del miedo y la mano dura. Y episodios como el de Isla de Pascua, la detención del pakistaní o los operativos anti-drogas no ayudan a configurar un liderazgo moderno que convoque a una nueva generación.

Joaquín Lavín (UDI)

Ministro de Educación. 57 años, casado, 7 hijos.

Dos veces candidato presidencial, sigue siendo la primera carta de su partido para suceder a Piñera. Su juego está en la reforma educacional –que lo instalaría como ejecutor de cambios profundos- y en explotar su carácter cercano a la gente.

Fortalezas

Enrique Correa (E.C.): “Percibido como cercano, que se preocupa de los problemas comunes. Ha demostrado ser un generador de acuerdos. Su dilatada experiencia le permite un ejercicio político-ministerial con mirada de largo plazo”.

Eugenio Guzmán (E.G.): “Si se sigue percibiendo positivamente su labor en el ministerio, como de hecho así es, ello suma. Además, el hecho de no estar en el blanco de críticas le permite un trabajo de más largo plazo. Basta que se siente a esperar cómo se levantan o se caen algunos candidatos”.

Kiko García (K.G.): “Tiene carrete. Es avezado en las batallas políticas, conocido, muy trabajador y gran comunicador”.

Martín Vinacur (M.V.): “Viejo lobo en estas lides, conoce el paño. No está en el centro de la escena”.

Oportunidades

E.C.: “Los liceos de excelencia y la reforma educacional, de tener éxito, pueden generarle un reconocimiento en la ciudadanía”.

E.G.: “Los resultados de la reforma educacional”.

K.G.: “Otro ministerio”.

M.V.: Su apuesta es la estadística. Todos los sistemas de medición que implementa son funcionales a su estrategia. Aspira a demostrar que dejará la educación mejor que lo que la encontró”.

Debilidades

E.C.: “Un perfil liberal en lo político, pero conservador en lo cultural. Eso puede ser una desventaja frente a otros oponentes con un estilo más liberal”.

E.G.: “Ha dejado de ser la sorpresa o novedad. Hoy son otros”.

K.G.: “Demasiado libre mercado para un tema socialmente complejo, demasiada ortodoxia, mucha parafernalia y una imagen muy asociada al pasado”.

M.V.: “Un ultra. Fiel representante del ala más conservadora. Y su pasado”.

Amenazas

E.C.: “Su ministerio concentra grandes expectativas”.

E.G.: “Los candidatos nuevos”.

K.G.: “Que finalmente sea más parafernalia que reformas reales”.

M.V.: “Que la reforma sea un bluff sostenido puramente en la estadística. Y sería su tercera presidencial, algo que los otros candidatos de la derecha no van a dejar pasar”.

Lavin, el candidato entusiasta
Ricardo Solari
Joaquín Lavín ha sido candidato a todos los cargos disputables de nuestro sistema democrático: concejal, alcalde, diputado, senador y dos veces a presidente.

Aunque sólo ha ganado en cotejos municipales, ha obtenido la más alta votación de un candidato de centroderecha en una primera vuelta. Nada menos que un 47,5% en la presidencial de 1999. Lavín ha vivido sus últimos veinte años en estado de candidato.

Autor de célebres promesas (lluvia artificial, canchas de sky al borde del Mapocho), ha sido un innovador en las campañas criollas, instalando a la cuña (frase corta emitida frente a las cámaras de TV para enviar mensajes a los electores) como el más importante medio de expresión de ideas fuerza de la política.

Lavín es un divulgador de políticas públicas.Ha escrito y publicado sobre el “milagro chileno” en un orientación neoliberal sin filtro. Adiós América latina es su contribución principal en este rubro.

Ha mantenido una presencia activa en la vida pública desde 1989. Su actual participación en el gabinete ratifica esa vocación. Y se sabe que Chile es una nación donde los presidentes surgen de su infatigable esfuerzo o de la condición de descendientes de prócer. Alessandri padre, Allende, Frei padre, Lagos, sólo por nombrar algunos, fueron ungidos después de muchas derrotas.

Lavín también puede tener tras suyo a la UDI , partido grande y del cual él es un símbolo. Esa organización dispone de recursos y redes más que suficientes para darle el plus que requiere un candidato con cierto apoyo popular.

Por todas estas razones, Lavín no tendría por qué restarse de la competencia del 2013 y no son pocos los argumentos para suponer que pueda concursar con éxito. Todo dependerá del nivel de popularidad de los rivales al interior de su propio pacto. En la oposición, a la fecha, Michelle Bachelet es la única que puede disputar con ciertas probabilidades esos comicios. Si ese fuera el cuadro, serian una extraña contienda, toda vez que el propio Lavín inventó el “aliancismo-bacheletismo”.

Por persistencia y experiencia, nadie debería descartar a este Forrest Gump chileno.

{mospagebreak}
Laurence Golborne (independiente)

Ministro de Minería. 49 años, casado, 6 hijos.

La fama le llegó de golpe con el rescate de los 33 mineros atrapados en la mina San José. Pero, al parecer, le quedó gustando. Aprendiendo lo que es la política, ya ha contratado más asesores comunicacionales mientras ve cómo sube y sube en las encuestas.

Fortalezas

Enrique Correa (E.C.): “Acogedor, con mucha empatía ciudadana. Es percibido como cercano y se valora su trayectoria identificada con la meritocracia. Ha demostrado un perfil más liberal, en la línea con el modo de ser más actual de los chilenos”.

Eugenio Guzmán (E.G.): “Ciertamente, el caso de los mineros. Hoy un 71,8% de las personas encuestadas pone nota 7 a la labor del gobierno en el rescate, lo que le da una veta de explotación muy potente”.

Kiko García (K.G.): “Es cercano y querible, muy ejecutivo, leal con el presidente, no proyecta imagen de político y está conectado con su inteligencia emocional”.

Martín Vinacur (M.V.): “Empático, sencillo, ubicado, un cóctel de eficiencia y bajo perfil. Aire fresco. Su percepción de independiente es muy atractiva”.

Oportunidades

E.C.: “Es un rostros nuevo que logró muy tempranamente un enorme reconocimiento y afecto ciudadano, gracias al rol jugado en el rescate. Está, por lejos, en el top de popularidad ministerial”.

E.G.: “El cambio de gabinete”.

K.G.: “Que los partidos lo potencien como presidenciable o puede ser senador por la III Región”.

M.V.: “Mantenerse en cierto territorio leal y neutral a la vez. Su historia tiene relato y épica ciudadana”.

Debilidades

E.C.: “Su no militancia en algún partido puede restarle eficacia en la batalla electoral que debiera emprender de tomar la decisión de competir por el sillón presidencial”.

E.G.: “Deberá desarrollar una estrategia para administrar el éxito. Hoy se podría decir que es el candidato con mayor adhesión en la derecha; sin embargo, esto debe durar y ampliarse a los consenso en los partidos. Las candidaturas independientes son complicadas”.

K.G.: “Es ingenuo políticamente. Tiene una mirada limpia que en política no siempre suma”.

M.V.: “No tiene un partido político detrás”.

Amenazas

E.C.: “Las amenazas parecen provenir del interior de su propio gobierno y coalición, donde no pocos han sido los signos por restarle protagonismo y exposición pública”.

E.G.: “La memoria frágil de la gente”.

K.G.: “Que los de la Alianza le hagan la cama por su simpatía, cercanía y popularidad, y que no termine siendo la mina un hecho fortuito. Debe ratificar su performance con otros hitos”.

M.V.: “Como Andrés Velasco en la Concertación, los outsiders con popularidad no son bienvenidos”.

Comer sin sentarse a la mesa
Por Jorge Navarrete P.
Disipada la euforia por el rescate de los mineros, comienzan a decantarse las fortalezas y debilidades de Laurence Golborne. su principal activo es haber, a la fecha, mantenido incólume su popularidad entre los electores. A diferencia de lo que muchos pronosticaban, su alta adhesión ciudadana –en contraste con lo que le sucedió a su jefe, el presidente- no estaba ineludiblemente ligada a cuán presente tuviéramos la hazaña que lo lanzó al estrellato.

Lo que la coyuntura específica del accidente nos reveló del personaje es que se trata de un hombre inteligente, ejecutivo y con un alto sentido de la responsabilidad. De igual modo, es percibido como una persona sencilla y honesta, tolerante y respetuosa, cuyo éxito profesional está vinculado al mérito y el esfuerzo.

Y aunque Golborne ha demostrado saber más de política de lo que muchos sospechaban, pero no tanto como él a ratos piensa, la posibilidad de proyectar y profundizar su liderazgo depende de cuan hábil se muestre para exhibir estas cualidades que la población cree haber descubierto en el ministro de Minería. Dicho de otra manera, su mayor fantasma es verse tentado, u obligado, a transformarse en algo que definitivamente no es: a saber, un político profesional.

El bochornoso episodio que protagonizó a raíz de una inoportuna carcajada mientras asistía a una conferencia de prensa en el senado, o la inexplicable referencia que hizo al caso Spiniak para “defender” la honra del presidente, evidencian que se mueve mal, y en forma torpe, en las sinuosas aguas de la contienda política.

Lo suyo es otro negocio. Golborne estará mejor protegido, tanto de sus adversarios como de él mismo, en la medida que siga representando aquel papel del forastero que sólo pasaba por ahí, cuya responsabilidad es temporal y pasajera, y cuyo norte no es otro que hacer bien la pega, incluso a pesar de las distracciones que la incómoda popularidad le impone. En definitiva, hacer como si no le importaran las cámaras, aunque ya las mire de reojo.

Andrés Allamand (RN)

Senador. 54 años, separado, 4 hijos.

Ha dejado más claro imposible que quiere ser candidato en esta vuelta. Y como no tiene la vitrina que da estar en el gobierno, se ha encargado de atacar directo a las bases: recorre Chile completo como hormiga, preparando su plataforma. En lo comunicacional, ha optado por la distancia con Piñera.

Fortalezas

Enrique Correa (E.C.): “Proyecta ser uno de los cerebros de la derecha, parte de los grupos de decisión estratégica (junto a Longueira y, después, Espina)”.

Eugenio Guzmán (E.G.): “Su influencia en los medios le permite hacer noticia, particularmente cuando se trata de criticar a Piñera o de impulsar proyectos que tienen eco en la Concertación e incomodan a la Alianza”.

Kiko García (K.G.): “Es respetado por sus pares, asertivo, honesto y se reconoce su valor frente a la adversidad. Es un gran político”.

Martín Vinacur (M.V.): “Tiene claro el juego. Ideólogo y provocador. Maneja los tiempos y la exposición. Se alejó rápidamente de Piñera”.

Oportunidades

E.G.: “El cambio de gabinete”.

K.G.: “Que alguna vez se le den las circunstancias como a Churchill. Si no, seguir siendo senador”.

M.V.: “Sembrar silenciosamente en las bases y mantenerse en las élites”.

Debilidades

E.C.: “Cuenta con poco afecto ciudadano. Su rol de parlamentario tiene menos exposición pública que varios de sus contendores. Su trayectoria divagante en cuanto a cercanía con el poder también se asocia a su dureza, dificultad de negociación y apuestas fallidas en lo político”.

E.G.: “Ser el primer crítico del gobierno de Piñera, con lo que gastó su influencia en el Ejecutivo, lo que se sumó a su baja influencia en los partidos y en el Congreso. Pero su mayor problema es más de fondo: ¿cuál es su perfil? ¿Corresponde al de un político de derecha, progresista, intelectual,..?”

K.G.: “No es del todo querido por su coalición. También su historia de desiertos, y el ser a veces demasiado franco”.

M.V.: “Polariza”.

Amenazas

E.G.: “Los candidatos nuevos y Lavín”.

K.G.: “Que siga donde mismo por muchos… muchos años más. Que jamás se abra su espacio”.

M.V.: “Que el piñerismo le pase su factura durante la interna.”

{mospagebreak}

Pablo Longueira (UDI)

Senador. 52 años, casado, 7 hijos.

Es el líder indiscutido de la UDI, auque ahora esté menos activo. Después de Lavín, en el partido hay conciencia de que él sería la segunda opción. Asegura que ya desechó la alternativa y que no está trabajando para ello. Sus cercanos, sin embargo, dicen que con Longueira todo puede pasar.

Fortalezas

Enrique Correa (E.C.): “Percibido como un político duro por la ciudadanía, se asocia su imagen a una actitud consecuente. Cuenta con el respeto de todo el arco político por su perfil de estadista. Persigue fines políticos y no simpatías personales”.

Eugenio Guzmán (E.G.): “Su nivel de influencia es bastante alto en la UDI, lo que podría permitirle ser candidato; sobre todo, si llegase a ser ministro”.

Kiko García (K.G.): “Es visionario, con gran experiencia política, es franco y directo. Respetado por sus pares y leal con la UDI y el proyecto popular”.

Martín Vinacur (M.V.): “De cuero grueso. Consecuente. De alguna manera es el Solari de la derecha. Opera con experiencia”.

Oportunidades

E.C.: “Su capacidad de negociación con adversarios puede tener una oportunidad de desplegarse en un gobierno que tiene dificultades en esa área. Más que en una carrera personal, me lo imagino como el hombre al lado de un futuro presidente”.

E.G.: “El cambio de gabinete”.

K.G.: “Más senaturías”.

M.V.: “Seguir siendo el conciliador y aglutinador en la derecha”.

Debilidades

E.C.: “Como parlamentario no puede desplegar las capacidades de gestor que posee. Su nivel de rechazo es una de sus principales debilidades, más por su asociación al régimen militar que por la seriedad con que hace sus planteamientos”.

E.G.: “No es el Longueira de antes. Si bien su actitud díscola con Piñera puede verse como una forma de detener cualquier menoscabo a la UDI, sus planteamientos no parecen haberle ayudado mucho. Las encuestas en 20 años no lo han favorecido”.

K.G.: “Es impulsivo, tiene un lenguaje belicoso en algunas ocasiones. No es del club del presidente y tiene una imagen asociada al pasado y a su cercanía con Pinochet”.

M.V.: “Alto rechazo. Su impulsividad y rigidez. Y su pasado”.

Amenazas

E.C.: “Parecen provenir de su bloque interno. La distancia que ha marcado con Piñera hace difícil prever su arribo al gabinete”.

E.G.: “Los nuevos candidatos y Lavín”.

K.G.: “Que el sistema lo termine cabreando”.

M.V.: “Que se le salga la cadena cuando las cosas empiecen a ponerse desagradables, como en toda elección sucede”.

Alberto Espina (RN)

Senador. 54 años, casado, 3 hijos.

Ex integrante –al igual que Allamand- de la patrulla juvenil, ha sido uno de los dirigentes más reconocidos de RN en las últimas décadas. Si bien en este último tiempo no ha hablado de una opción personal, salió a apurar las definiciones del resto al exigir la salida del gabinete de los eventuales candidatos. Su mayor complicación, dicen, es que la agenda de seguridad, que era su estrella, la acaparó Hinzpeter.

Fortalezas

Enrique Correa (E.C.): “Se le percibe fuerte en un tema prioritario para la ciudadanía: la seguridad”.

Eugenio Guzmán (E.G.): “Su principal activo es la cercanía a La Moneda, en particular a Hinzpeter y al propio Piñera, lo que se suma a su llegada a los medios”.

Kiko García (K.G.): “Tiene experiencia política, es buen comunicador y respetado por sus pares”. Martín Vinacur (M.V.): “Su experiencia parlamentaria y su cercanía con Piñera”.

Oportunidades

E.C.: “La importancia asignada por el gobierno a la seguridad puede darle una exposición que lo consolide como líder en esta área. Su cercanía con el presidente podría abrirle camino a un eventual ministerio, donde podría alcanzar mayor conocimiento”.

E.G.: “Cambio de gabinete”.

K.G.: “Más senaturías”.

M.V.: “Que Piñera abra ministerios para sus candidatos”.

Debilidades

E.C.: “Pese al conocimiento demostrado en el área de seguridad, es asociado a un líder de La Araucanía, más que un líder nacional. Tiene más perfil reactivo que propositivo”.

E.G.: “En 20 años no ha podido mejorar su posición como presidenciable. No es percibido como tal. Su carácter conflictivo y categórico choca con los partidos”.

K.G.: “No tiene un discurso diferenciador, dejó de pertenecer a los jóvenes del partido. Necesita reformularse. Es desconocido para muchos”.

M.V.: “Es una candidatura que necesita demasiada energía”.

Amenazas

E.C.: “El tema de la delincuencia es muy complejo y las estrategias a aplicar para su enfrentamiento son difícilmente percibidas como exitosas, dada la característica fuertemente adaptativa del mundo delictual. Ello puede restarle credibilidad a su discurso”.

E.G.: “Lavín y los nuevos candidatos”.

K.G.: “Que siga donde mismo por muchos años más”. M.V.: “Los otros candidatos del riñón Piñera”.