La demanda del ingeniero en minas Rodolfo Villar en contra del gigante cuprífero Barrick Gold Corporation está metiendo ruido. Desde que se supo que el 14º Juzgado Civil de Santiago había fallado a su favor, anulando en primera instancia un traspaso de derechos mineros aledaños al proyecto Pascua Lama, no han sido pocos los que se han acercado intentando comprarle los derechos litigiosos. 

  • 10 agosto, 2007

La demanda del ingeniero en minas Rodolfo Villar en contra del gigante cuprífero Barrick Gold Corporation está metiendo ruido. Desde que se supo que el 14º Juzgado Civil de Santiago había fallado a su favor, anulando en primera instancia un traspaso de derechos mineros aledaños al proyecto Pascua Lama, no han sido pocos los que se han acercado intentando comprarle los derechos litigiosos. Por Lorena Medel.

 

Una compraventa de derechos mineros en el sector del proyecto Pascua Lama celebrada en 1997 fue lo que desencadenó este caso que tiene todos los ingredientes de un thriller judicial de John Grisham: un juicio donde se enfrentan un ingeniero en minas de la III Región con la compañía minera de oro más grande del mundo, con una sentencia dictada sin cumplir y pronunciada por una jueza que no es la titular, una investigación disciplinaria que propone la remoción de la misma jueza, un proceso ante el Tribunal Constitucional, una sociedad que le compra los derechos litigiosos del caso… La madeja no termina nunca.

 

Son tantos los hechos y tantas las opiniones contrapuestas que cuesta saber quién tiene la razón. De hecho, después de conversar un par de horas con el abogado Hernán Montealegre, defensor de una de las partes, es difícil dudar de su convincente versión. Pero si al día siguiente se conversa otras dos horas con los abogados de la minera –Barrick Gold Corporation es representada por abogados de Urrutia y Cía. y de Vergara, Labarca y Cía.– la impresión es la inversa.

 

Todo comenzó en 2001, cuando el ingeniero en minas Rodolfo Villar García interpuso una demanda en contra de la Compañía Minera Nevada, filial de Barrick Gold Corporation en Chile, con la intención de anular una transacción por la cual la transnacional había adquirido ciertos derechos mineros de unas zonas aledañas a su proyecto Pascua Lama, en la III Región. Se trataba de las manifestaciones mineras Amarillos Sur y Amarillos Norte, que abarcaban una superficie de 8.100 hectáreas. Inicialmente, se trató de un juicio por falsificación de escritura pública, en el que Villar acusaba a Barrick de haber cambiado la hoja del contrato donde decía que se le iba a pagar un millón de dólares, por una donde se hablaba de 10 mil pesos… Lo curioso, por decir lo menos, es que lo hizo cuatro años después de haber firmado la compraventa.

 

Desde entonces y hasta 2005 Villar fue defendido por dos abogados distintos, ninguno de los cuales consiguió nada. Nadie logró demostrar la falsificación. Dado que lo que Villar tenía eran manifestaciones mineras en trámite y no concesiones propiamente tales, el juicio, a esas alturas, estaba prácticamente ganado para Barrick. Hasta que apareció en escena Hernán Montealegre –conocido por su trabajo en causas de derechos humanos y por haber defendido a Gemita Bueno en el caso Spiniak–, quien luego de estudiar el contrato de compraventa presentó un escrito en el que se olvidaba del juicio por falsificación y entablaba otro impugnando la transacción ocurrida en 1997, pues los 10 mil pesos consignados en el contrato no era un precio serio como lo requiere la ley chilena. En atención a estas circunstancias, la operación debía considerarse inexistente o nula. Entre otros argumentos, Montealegre invocó la obra De la compraventa y la promesa de venta, de Arturo Alessandri Rodríguez, gran autoridad en cuestiones civiles.

 

El escrito encontró acogida judicial. El 21 de junio pasado la secretaria del 14º Juzgado Civil de Santiago, María Isabel Reyes Kokish –que por esos días hacía de jueza subrogante– le dio la razón a Villar, declarando nula la transacción y disponiendo que Barrick debía devolverle sus manifestaciones mineras, quedando todo como estaba en 1997. El fallo fue apelado por Barrick y hoy está en la Corte de Apelaciones. Mientras, y dado que Montealegre ha dicho a los cuatro vientos que sin las concesiones de Villar Pascua Lama no tiene viabilidad, el interés por los derechos litigiosos del demandante ha crecido en forma exponencial. Se estima que ya son más de 40 las personas naturales que le han comprado los derechos a Villar –entre ellos la ex ministra de Justicia del gobierno militar, Mónica Madariaga– conformando la llamada Sociedad de Litigantes Ojanco (agua dividida, en mapudungún). ¿Cuál es el negocio? Si se gana el juicio en la Suprema, Ojanco espera vender los terrenos y repartirse más de mil millones de dólares. ¿Por qué tanto? Porque, según las proyecciones de Villar, el terreno que le devolverían tendría 17,6 millones de onzas de oro.

 

Especulación o no, lo cierto es que después del triunfo en primera instancia Montealegre asegura haber recibido varias ofertas por Ojanco. Según él, un señor llamado Richard Napier, de Continental Goldfields, habría ofrecido 500 millones de dólares si la Corte de Apelaciones confirma el fallo. Y no solo eso. También asegura haber recibido una oferta de mil millones de dólares de parte de unos inversionistas del Medio Oriente, cuyos nombres no revela. Vaya misterio.

 

Por su parte, los abogados de Barrick, que no habían querido hablar con la prensa, son enfáticos en señalar que todo este juicio ha sido un artificio urdido por los demandantes, para lo cual han faltado reiteradamente a la verdad. De partida, porque Villar no vendió terrenos, sino que simples solicitudes de propiedad minera sin ningún destino. Según ellos, aquí no hay más que un grupo de especuladores queriendo hacerse el negocio del siglo, para lo cual no han escatimado en subterfugios a costa de una minera seria y de calibre mundial que ha anunciado inversiones millonarias. Veamos lo que dicen los protagonistas.

 

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Hernán Montealegre

Abogado de la Sociedad de Litigantes Ojanco


 

-Es curioso que alguien que va a recibir un millón de dólares por una transacción no se preocupe de leer el contrato. Y que cuatro años después acuse a Barrick de haber adulterado una página de un documento que no leyó…

-Villar no leyó el contrato porque confiaba en su socio y amigo, el abogado Alejandro Moreno Prohens. Y no interpuso ninguna acción legal en el minuto porque no tenía plata para contratar un abogado que le permitiera enfrentarse a Barrick. Este caso prescribía a los diez años y Villar interpuso la querella a los cuatro.

 


-Barrick asegura que las pertenencias de Villar no valen nada y que las compró única y exclusivamente para no tener problemas a futuro.

-¡Cómo no iban a valer nada si estamos hablando de más de 8 mil hectáreas! Es cierto que eran solo manifestaciones y que Villar no tenía la concesión para explotar, pero era el dueño y así lo reconoce Barrick en el contrato. El año 96 Villar pidió tres manifestaciones mineras, Amarillos Norte, Amarillos Sur y Las Fronterizas, todas las cuales bordean el proyecto Pascua Lama. El 97 apareció Barrick interesada en adquirir esas manifestaciones y Villar le dio a Moreno poder para negociar la venta. Como una forma de compensar el trabajo del abogado, traspasó Las Fronterizas a su nombre y le dijo que se quedara con la mitad de esa venta y que por las otras dos pertenencias acordara un precio entre uno y tres millones de dólares. Pero al negociar, Moreno se dio cuenta que había más interés en Las Fronterizas y dejó de lado el negocio de los Amarillos. Le ofrecieron 650 mil dólares y le pusieron como condición incluir las otras dos pertenencias en la transacción, pero gratis.

 

 

-Entiendo que en derecho minero no se pueden superponer dos concesiones y que Barrick tenía las del terreno en disputa desde 1976. Por lo tanto era “dueño”.

-Para mantener una concesión hay que estar al día con las patentes. El año 85 Barrick dejó de pagar las patentes por los terrenos de que hablamos y salieron a remate, pero nadie concurrió. Cuando eso ocurre, la ley dice que la concesión se declara terreno franco, o sea, queda libre y a disposición de quien quiera pedirla. La ley, en todo caso, contempla que los dueños originales pueden oponerse. Si es eso así, ¿por qué Pascua Lama no hizo nada cuando Villar pidió la manifestación? ¿Por qué no le interpuso un juicio de superposición? Si lo hubiera hecho en ese momento lo botaba de un viaje. ¿Usted cree que si Barrick hubiera tenido la concesión se hubiera sentado a negociar?

 

 

-El hecho es que en el expediente del juicio penal que tuvo con su abogado Villar reconoce que sus terrenos no valen nada.

-El juicio criminal está prescrito, así es que no tiene validez. Lo único real es que Moreno se pasó de listo. En vez de darle la mitad del precio acordado por Las Fronterizas, le pasó 10 millones de pesos y le dijo que esperara unos días para que le llegara el millón de dólares. Villar confió en él y firmó convencido. Dos meses después, y dado que no le llegaba nada, Villar viajó a Santiago, pidió las escrituras y se dio cuenta que el contrato hablaba de 10 mil pesos.

 

 

-¿Y por qué no hizo nada en contra de Moreno?

-Porque el contrato se había firmado con Barrick.

 

 

– Usted cambió el juicio de falsificación de documento público por uno de nulidad de contrato, lo que deja entrever que más que recibir un millón de dólares, lo que importa es llevarse una tajada de los miles de millones de dólares que la compañía está invirtiendo en Chile.

-(…) Cuando revisé el contrato me di cuenta que daba lo mismo que Villar lo hubiera leído. El punto era que no había compraventa, pues no se estaba cumpliendo uno de los requisitos más importantes, que es el precio justo. Diez mil pesos no es nada, es un valor irrisorio para una pertenencia minera de la envergadura de los Amarillos Norte y Sur, por lo tanto el contrato debía anularse. Y bueno, el 14º Juzgado Civil de Santiago así lo declaró. El juicio está ganado en primera instancia.

 


– Hay sospechas de prevaricación sobre la jueza suplente que dictó el fallo.

-Quizás cometió un error al no haber citado a las partes para dictar la resolución, pero nada más. Esa es la maniobra de Barrick para dejar nulo el fallo. Yo sostengo que ellos usaron al secretario suplente para firmar una resolución. La cosa es completamente al revés.

 

 

-¿Y qué pasaría con el fallo si finalmente echan a la jueza?

-Aunque a la jueza la echaran, el fallo está incólume. Tal como yo he planteado la defensa vamos a ganar.

 


-¿Usted espera venderle los terrenos a Barrick una vez que se los devuelvan? Ellos, por lo menos, dicen que no van a comprar nada.

-Eso dicen ahora. La misma Barrick dijo a El Mercurio que para no dañar tanto los glaciares, la explotación de Pascua Lama se va a dirigir hacia el noroeste. ¿Y qué está en el noroeste? Amarillos Sur. ¿Cuánto vale? Muchísimo. No van a dejar nunca que eso se les vaya de las manos. Esto es otro Pascua Lama. Y si hablamos de precio justo nos tendrían que pagar mucho por esas pertenencias. Y si no es Pascua Lama, será otra empresa. A nosotros se nos han acercado muchas.

 

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Raimundo Labarca

Abogado de Barrick Gold Corporation


 

-Ustedes han repetido hasta el cansancio que los terrenos de Villar no valen nada… Si eso es así, ¿por qué Barrick tuvo tanto interés en adquirirlos?

-Lo primero que hay que precisar es que Villar no vendió terrenos, sino que simples solicitudes de propiedad minera que nunca llegarían a acogerse, pues se sobreponían a concesiones de Barrick previamente constituidas. Recuerde que Barrick adquirió las solicitudes de Villar dentro del marco de una operación más compleja, donde el objetivo era comprar las manifestaciones fronterizas de propiedad del señor Moreno, socio y amigo de Villar. Las manifestaciones de Villar llegaron por añadidura, y se adquirieron justamente para evitar un juicio futuro inventado como éste. Por lo visto, la audacia pudo más y Barrick fue igualmente demandada por lo que hoy es una sociedad de litigantes. Porque seamos claros, aquí no se trata del pobre minero enfrentado a una transnacional, como lo señala la defensa de la contraria, sino de un grupo de adquirentes de derechos litigiosos que han hecho de un juicio como éste una apuesta económica meramente especulativa.

 


-¿Por qué dice Hernán Montealegre que Las Fronterizas sí tenían valor para Barrick, en circunstancias que también eran manifestaciones?

-Tiene razón el señor Montealegre, porque las manifestaciones fronterizas que se compraron al señor Moreno sí tenían valor para Barrick, a diferencia de las manifestaciones de Villar. El Proyecto Pascua Lama se encuentra emplazado parte en territorio argentino y parte en territorio chileno. La definición precisa del límite fronterizo resultó en extremo complicada para las autoridades de ambos países, lo que contribuyó a generar cierto grado de incertidumbre respecto de la protección de la propiedad minera que la compañía tenía constituida en el sector. Es por esto que Barrick estuvo dispuesto a pagarle a Moreno 650 mil dólares por sus manifestaciones fronterizas. En cambio, no ocurre lo mismo con las manifestaciones de Villar, ya que tanto él como Barrick estaban convencidos de que éstas no valían nada, porque nunca llegarían a constituirse. Así lo confesó el propio Villar en el proceso criminal, cuando declaró textualmente que estaba convencido de que sus manifestaciones no valían nada, pero que, a pesar de eso, iba a recibir diez millones de pesos de parte de Moreno.

 

 

-¿Cuál era el negocio particular entre Moreno y Villar?

-La respuesta que le voy a dar no es una interpretación mía, sino que corresponde a lo que confesaron en el juicio criminal y a lo que se ha afirmado en el proceso civil. En ambos juicios queda de manifiesto que si Villar suscribió la escritura de compraventa con Barrick, fue porque el señor Moreno le pagó o le iba a pagar entre 10 y 15 millones de pesos. Si hubo otros acuerdos y Villar se ha sentido engañado por Moreno, no me puedo pronunciar, pero lo que es claro que en ese confl icto Barrick no tiene nada que ver.

 

 

-Si las manifestaciones de Villar no valían nada, ¿por qué se las valoró en diez mil pesos? ¿Por qué no se habló de cesión?

-El precio refleja el valor de lo que se vendió. Le insisto, fue el propio Villar quien confesó que sus manifestaciones no valían nada. Por lo demás, en el proceso existen informes técnicos que corroboran lo anterior. Y para que no quedara duda alguna, también se acompañaron tres informes en derecho que confirmaban que jurídicamente el precio pactado era válido. Ahora bien, los 10 ó 15 millones de pesos que Moreno le pagaría a Villar era un acuerdo que existía entre ellos, por lo que no correspondía recogerlo en la escritura.

 

 

– Montealegre asegura que se trata de zonas que en 1987 fueron declaradas terreno franco.

-Una falsedad más. Usted misma puede comprobarlo en el Conservador de Minas de Vallenar. Está acreditado en el proceso que Barrick nunca, le repito, nunca, ha dejado de ser dueño de esas concesiones. ¡Si hasta se acompañó certificado de dominio vigente a junio de 2007 que así lo acredita!

 

 

-Barrick perdió en primera instancia, pero hay una investigación en curso contra la jueza que dictó el fallo. ¿Cree que en este juicio ha habido corrupción?

-Yo no soy quién para afirmar eso. Lo que sí le puedo decir es que tras el fallo, el pleno de la Corte de Apelaciones de Santiago designó un ministro en visita para que investigara las anómalas circunstancias en que la secretaria del tribunal, actuando como jueza suplente y dos días antes de que asumiera la titular, se saltó una serie de trámites procesales previos y dictó el fallo. Las conclusiones del ministro en visita son categóricas y no dejan espacio a duda, al extremo que recomendó a la Corte suspender a la funcionaria que dictó el fallo, abrir un cuaderno de remoción y, de ser el caso, pasar los antecedentes al Ministerio Público a fin de que investigue la eventual perpetración del delito de prevaricación. Así de grave es.

 

 

-Si ellos ganan, ¿Barrick estaría dispuesta a negociar con Montealegre?

-De ninguna manera.