Por: Eduardo del Solar, Director Ejecutivo de Asociación de Proveedores de la Industria de la Salud

  • 18 julio, 2018

El ministro de Economía, José Ramón Valente, llamó a los parlamentarios a “tramitar rápido” el proyecto de ley de Pago Oportuno, que establece que instituciones públicas y privadas tendrán un plazo máximo de 60 días para el pago de facturas a proveedores Pymes, una vez que la disposición entre en funcionamiento.

Como Asociación de Proveedores de la Industria de la Salud (APIS), nos parece incomprensible que, de forma arbitraria y discriminatoria, el Ejecutivo excluya por 36 meses de esta normativa a los peores pagadores del Estado –Hospitales y Municipalidades–, según información disponible de ChileCompra. Evidentemente, esta es una asimetría que afecta especialmente a nuestra industria.

Desde 2011, la deuda se ha incrementado exponencialmente, llegando incluso a duplicarse entre 2016 y 2017, superando los $600 mil millones. Las proyecciones no son para nada alentadoras, ya que el propio Ministerio de Salud ha estimado que los impagos llegarán a $800 mil millones en 2018.

De continuar con los actuales plazos de pago del sistema de salud, con demoras de hasta 300 días, se pondrá en riesgo de “asfixia” a los proveedores más pequeños de nuestra actividad, que mayoritariamente son de capitales chilenos. Con esta normativa, el Gobierno estaría dejando fuera del mercado a aquellas empresas nacionales que no tienen las espaldas financieras para sobrevivir con una mochila de esta dimensión.
poniendo así en serio riesgo los más de 25 mil puestos de trabajo que genera esta industria en todo el país, compuesta por dos mil importadores de dispositivos médicos.

Como proveedores de la Industria de la Salud tenemos un rol social que apunta a beneficiar la salud de la población en Chile. En consecuencia, nuestra misión es importar responsablemente los mejores dispositivos y tecnología disponibles en los mercados externos, entendiendo que detrás de cada uno de ellos hay un paciente que los requiere. Por esta razón, es que necesitamos oxígeno para que el funcionamiento del sistema no se vea comprometido.

Nos hemos reunido en más de una ocasión con diversas autoridades para plantear responsablemente propuestas que permitan establecer líneas de trabajo para afrontar de manera responsable este problema. Necesitamos que el sistema público de salud se revitalice, incentivando un pago oportuno, que no haga diferencias.