Los ojos están puestos en la pareja luego que la revista “Globe” anunciara el que matrimonio se divorció tras 27 años.
¿Qué traman el ex presidente de Estados Unidos y su mujer? Es la pregunta que todos se hacían hace unas semanas, ya que la pareja está involucrada en la industria del espectáculo a través de su productora Higher Ground Productions, que el año pasado firmó un contrato con Netflix y que hace un mes reveló su alianza con Spotify para incursionar en los podcasts. “Sus últimos anuncios tienen desconcertados a los norteamericanos”, dijo David Garrow, el biógrafo de Barack Obama.
Recordamos esta nota publicada en julio en revista Capital.

  • 4 julio, 2019

Me sorprende y al mismo tiempo me decepciona, que Barack Obama hasta ahora no haya realizado un esfuerzo para invertir su tiempo y recursos en un proyecto que se traduzca en un real cambio social”, dice David Garrow, historiador norteamericano y biógrafo del ex presidente de Estados Unidos. El autor de Rising Star: The Making of Barack Obama (2017) cree que el ex senador demócrata está principalmente dedicado a sociabilizar con celebridades. “Esta semana lo vimos junto a Michelle (su mujer) y al actor George Clooney navegando en su bote por las aguas italianas… Eso, más sus últimos anuncios, solo tiene desconcertados a los norteamericanos”.

A lo que Garrow se refiere es que en mayo de 2018, Barack y Michelle Obama firmaron un acuerdo con la plataforma de televisión por streaming Netflix para armar diferentes proyectos y crearon una productora –Higher Ground Productions–, que se encargará de este trabajo: elaborará series, películas y documentales.

Eso no es todo.

A principios de junio, un año más tarde del primer anuncio, la firma de los Obama selló un acuerdo con la sueca Spotify para difundir contenido para ese servicio de streaming de música. “Estamos entusiasmados (…) porque los podcasts ofrecen una oportunidad extraordinaria de fomentar el diálogo productivo, hacer que la gente sonría y que piense. Con suerte, lograremos acercarnos entre todos un poco más”, dijo Obama en un comunicado emitido por Spotify y Higher Ground.

Mientras Garrow mira estas noticias con ojo crítico, el periodista David Mariniss, otro biógrafo del ex presidente, autor de Barack Obama: The story, publicado en 2012, tiene una opinión más positiva: “Es una manera de estar en el ojo público sin quitarles protagonismo a los demócratas que se postulan para la presidencia y que están involucrados en la política electiva hoy”.

Lo concreto es que la atención –y flashes– están encima de la pareja norteamericana, cuya productora esta semana dio sus primeras luces: Netflix estrenará el 21 de agosto American Factory, el primer documental producido por Higher Ground, mientras que los podcasts de Barack y Michelle Obama debutarán en Spotify en 2020.

Luz, cámara, ¡acción!

Contar historias

“Barack Obama tiene la habilidad de contar buenas historias, con buenos personajes, pues cree que eso contribuye al cambio social. Ponerle cara a este storytelling le da más poder y sentido a esa batalla. Deduzco que el trabajo que él quiere hacer con Netflix es eso, contar relatos de gente corriente y los desafíos que tuvieron que enfrentar para salir adelante”, dice Daniel Sepúlveda, quien vive en Washington y que es conocido como el chileno más cercano al ex presidente norteamericano, tras ser su asesor mientras era senador y secretario adjunto durante su gobierno. En total, trabajó con él más de 13 años.

“Serán historias seleccionadas por Michelle y Barack, como una forma de ayudar a los americanos que necesitan de esos testimonios para salir adelante: contar historias típicas de clásicos demócratas”, agrega Sepúlveda.

Los rumores partieron en marzo de 2018. Y se concretaron a la 1 de la tarde del 21 de mayo de ese año. Entonces Netflix anunció el contrato a través de un mensaje en Twitter: “El presidente Barack Obama y Michelle Obama han firmado un acuerdo para producir películas y series”.

No se supo mucho más. Pero los medios no tardaron en reaccionar y especular. “Algunas veces el ex presidente y la primera dama estarán en cámara como anfitriones o moderadores’, dijo una fuente bajo condición de anonimato al sitio Money, de CNN. “En otros casos se quedarán tras bambalinas como productores”, añadió el medio web. “Tal como lo suelen hacer los presidentes que salen de turno, los Obama crearán un lugar para replicar su mensaje”, apuntó The Washington Post.

El proyecto de los Obama va en serio: su productora, Higher Ground Productions, se instaló en Chicago, y pusieron a dos mujeres “capas” de la industria, Priya Swaminathan y Tonia Davis, a conducir el barco. En febrero pasado sumaron a otra grande, Qadriyyah “Q” Shamsid-Deen, como ejecutiva creativa. Las tres tienen experiencia en producciones sobre raza negra y grupos minoritarios.

Los términos financieros del contrato aún no se han revelado. Pero varios ya sacan cálculos considerando que Netflix pretende invertir cerca de 15 mil millones de dólares en contenido original este año.

En todo caso, Garrow cree que esto no se trata de una máquina para hacer dinero. “No lo veo así. Mi instinto me dice que alguien se lo recomendó. Pudo ser su asesor (hoy, dice, a quien más escucha es al experto en comunicaciones Eric Schultz), pero con fines más bien intelectuales. Tal como sucede en otros casos, esto se trata de una persona famosa empujando un proyecto, no veremos a un Obama de camisa arremangada haciendo un trabajo muy significativo”, asegura.

Con todo, según The Washington Post, los inversionistas aplaudieron la movida comprando sus acciones: los papeles de Netflix llegaron a su precio más alto el día del anuncio.

Mensaje político

Los análisis de la prensa norteamericana concluyen que Netflix, a fin de cuentas, será una plataforma a través de la cual podrán enviar su mensaje a escala internacional: el canal por streaming cuenta con más de 148 millones de abonados por todo el mundo.

El biógrafo David Marinss piensa que los Obama quieren relacionarse con la industria cinematográfica por dos razones: “Porque creen que es entretenido, y porque lo ven como un vehículo de cambio social, pues ahí pueden promover conciencia y temas que a ellos les importan”.

Tanto Barack como Michelle han señalado que lo que quieren es tratar temas de raza y clases sociales, democracia y derechos civiles. “Creemos que todas esas producciones no solo entretendrán, sino que también pueden educar, conectar e inspirarnos”, indicó el ex presidente cuando se hizo el anuncio, en mayo de 2018.

Eso sí, hay quienes creen que el tono de sus creaciones serán historias positivas y que no busca “atacar” al adversario político. Lo explica el New York Times en una nota: los Obama evadirán todo tipo de tensión y alusión a la administración de Donald Trump. “Intentarán evitar cualquier material que inflame la tensión en un momento político con la temperatura alta, considerando sobre todo que el 2020 las elecciones presidenciales comienzan a correr”, indica el periódico.

Lo dijo el mismo Ted Sarandos, director de contenido de Netflix, a la periodista Ken Auletta durante una entrevista en el Paley Center, Nueva York, tres días después de dar a conocer la alianza. “Esta no es la plataforma de Obama”, señaló. Según el ejecutivo, al poco tiempo que dejaron la Casa Blanca, se especulaba que estaban creando Higher Ground Production, y “yo no quería sellar tratos en ningún otro lugar porque pienso que lo harán muy bien aquí”. Sarandos es particularmente cercano a ellos. Según explica Variety en un artículo del 29 de junio del año pasado, su mujer, Nicole Avant, fue embajadora de Obama durante su primer gobierno. Pese a ello, insiste: “No habrá tinte político en la programación.”

Sin embargo, en abril de este año Netflix anunció que la primera programación que comenzarían a producir sería Quinto riesgo, producción basada en el libro homónimo que Michael Lewis publicó en 2018 y que habla de las polémicas que existieron en ciertos ministerios tras el ascenso de Trump.

¿Y Michelle?

“Es difícil tener una visión acabada de todo esto. Pero si se trata de una proyección del Obama que uno ha visto este tiempo en la prensa, es una lástima. Fue una gran sorpresa para mí, y más debe haberlo sido para muchos en Chicago, particularmente los afroamericanos. Ellos conocen a Barack y Michelle de antes de la presidencia. Y hoy se les ve totalmente obnubilados con las celebridades. En 2007, uno no podía suponer que algún día tendrían interés en socializar con Beyonce, JayZ, Bono o Clooney”, indica en tono crítico por su teléfono el biógrafo David Garrow.

El historiador cuenta que para escribir la biografía de Obama conversó con él ocho horas en la Casa Blanca en diciembre de 2016, poco antes de dejar su puesto. “Me dejó la impresión de que la experiencia de la presidencia había incrementado su identificación como afroamericano. Se sintió profundamente más negro al salir de la Casa Blanca que cuando recién llegó”, indica.

Pero, por otro lado, agrega, esa intuición se desvanece al verlo codeándose con Richard Branson (controlador de Virgin Group) y George Clooney, “vacacionando por todo el mundo. Ese cambio es terriblemente chocante. Y ha golpeado a varios que lo conocen de antes de la Casa Blanca”.

En contraste, dice, está el ex presidente Jimmy Carter, quien en 1982, tras dejar Washington, creó Carter Center, lugar que le valió el Premio Nobel de la Paz en 2002, por décadas de esfuerzo en la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos internacionales. “Obama no está haciendo nada de este tipo. Solo veo flashes distractivos”, dice.

El biógrafo añade otro dato que le sorprende: el ex presidente instalará su biblioteca en el extenso Parque Jackson, en el sur de Chicago, la ciudad predilecta de los Obama. El spot elegido es conocido por ser un barrio privilegiado. Lo lógico y acorde a su historia e identidad, enfatiza, hubiese sido que escogiera otra zona de la zona sur, como Roseland o Hyde Park, sectores con menos recursos. “Sería un statement coherente. Instalarse ahí solo mostraría su real interés de utilizar su legado para transformar el entorno de la minoría menos privilegiada. Trabajar con ellos, cerca”, expone el historiador norteamericano.

En todo caso, asegura que los norteamericanos están más sorprendidos de ver a Michelle cerca de Hollywood. “Porque Barack nació en Hawaii, vivió en Indonesia de niño, tiene amigos de todo el mundo por su época universitaria. En cambio, Michelle y su familia son black Chicago natives, y han pasado toda su vida en la zona sur. Por eso, un número importante de afroamericanos están desconcertados y decepcionados de verla protagonizando esta nueva faceta de celebridad”, señala.

Mariniss, por su parte, cree que la relación de los Obama con los actores y actrices, y su rol ahora de productores, no debiera sorprender a nadie. Al menos no negativamente, ni mucho menos calificarlos de frívolos: “Siempre han tenido ambiciones artísticas. Él se ve a sí mismo como un escritor, y Michelle lo hizo hace poco con sus memorias, que por lo demás tuvieron mucho éxito”.

¿Lejos de Trump?

David Garrow cree que en Estados Unidos ha sido “muy dramáticamente sorprendente” el cómo “Barack ha desaparecido del ojo público”. Michelle ha estado visible por su libro, dice. Pero él no. “Esto puede ser porque los canales de televisión están totalmente obsesionados con Trump. Pero asombra que a su antecesor no se le vea para nada”, explica el autor de Rising Star. Y agrega: “Si eso es llamativo para el país en general, para él debe ser más fuerte. De ser alguien que estuvo en televisión día y noche, y ya no estar más en la pantalla… es una desaparición total”.

A ello, Mariniss, quien además es editor asociado del Washington Post, añade: “Ambos siguen siendo extremadamente populares en Estados Unidos. Especialmente en los que están descontentos por el actual presidente. Quieren saber y oír más de ellos”.

Precisamente en esa línea trabaja el acuerdo sellado con Spotify: llegar a más audiencias a través de una plataforma que está de moda y cada vez suma más adeptos. “El presidente Barack Obama y Michelle Obama son los últimos en saltar al juego del podcast, bajo un pacto con Spotify para producir una serie de contenidos exclusivos”, apuntó Variety. “Se trata de la última expansión del ex presidente y ex primera dama en su incipiente negocio de medios”, escribió Los Angeles Times.

Aunque no dieron detalles de títulos de programación ni posible contenido, lo cierto es que la firma sueca creada por Daniel Ek en 2006 distribuirá los podcasts de los Obama en todo el mundo. “Barack y Michelle Obama desarrollarán, producirán y exhibirán sus voces en podcasts”, apuntó el comunicado de la sueca. Las cifras están de su lado en este desafío: en el primer trimestre, Spotify, empresa valorada en 23 millones de dólares, dijo que tenía 100 millones de suscriptores Premium y más de 217 millones de usuarios activos mensuales en total.

Para la compañía, por su parte, esto equivale a otra línea de negocio: Ek calcula que más de un 20% del tiempo que sus usuarios destinarán en la red será en contenido no musical. Por lo mismo, la compañía ha invertido cerca de 500 millones de dólares para adquirir las firmas Parcast, Gimlet Media y Anchor FM, todas creadoras de podcasts.

Ahora, con los Obama, pretenden que su “biblioteca” tenga una oferta aún más sofisticada.

David Mariniss concluye: “Spotify es otra manera más de esparcir el mensaje. Además, estoy seguro de que los Obama lo han usado todos estos años para entretenerse con su música”.

Lo que harán en Netflix

• American Factory: Largometraje que se desarrolla en la posindustrial Ohio, donde un multimillonario chino abre una fábrica en una planta abandonada de General Motors.

• Bloom: Serie sobre los obstáculos a los que se enfrentaron las mujeres y personas de color en el mundo de la moda en Nueva York posterior a la Segunda Guerra Mundial.

• Frederick Douglass, Prophet of Freedom: Este proyecto será una adaptación de largometraje del libro del mismo nombre, de David W. Blight.

• Pasado por alto: Adaptación de la columna de obituarios del New York Times, que cuenta las “historias de personas notables cuyas muertes no fueron informadas por el periódico”.

• Escuche a sus verduras y Coma a sus padres: Serie de episodios de 30 minutos dirigidos a niños en edad preescolar.

• Quinto riesgo: Una serie de no ficción basada en el libro homónimo de Michael Lewis, que critica el ascenso de Trump al poder y habla de la administración pública norteamericana.

• Crip Camp: Documental de un campamento de verano de la década de 1970 para adolescentes con discapacidades, en la misma calle de Woodstock, que ayudó a poner en marcha el movimiento por los derechos de las personas con discapacidades.