Tras su mensaje sobre la igualdad y los derechos civiles de la toma de posesión, en su discurso sobre el Estado de la Unión, Barack Obama se centró en la economía, tal como se había previsto, defendiendo el Estado como parte clave de la recuperación. El presidente presentó una ambiciosa agenda que incluye subir el […]

  • 13 febrero, 2013
Obama Foto: Efe

Obama Foto: Efe

Tras su mensaje sobre la igualdad y los derechos civiles de la toma de posesión, en su discurso sobre el Estado de la Unión, Barack Obama se centró en la economía, tal como se había previsto, defendiendo el Estado como parte clave de la recuperación.

El presidente presentó una ambiciosa agenda que incluye subir el salario mínimo nacional a nueve dólares a la hora, invertir los ingresos del petróleo en energías más limpias, legalizar a una parte de los 11 millones de inmigrantes indocumentados y aumentar los controles en la venta armas.

Pero, sobre todo, pidió que no se arrincone la inversión pública en plena negociación de recortes. El plan, según lo pactado por ambos partidos en 2011, es ahorrar unos 110.000 millones dólares al año en la próxima década para intentar atajar una deuda pública que supera los 16,4 mil millones de dólares.

Con respecto al gasto público, el presidente aseguró que no se añadirán “ni diez centavos”. “Lo que necesitamos no es un Gobierno más grande, sino un Gobierno más inteligente que tenga prioridades e invierta en crecimiento”, dijo Obama.

El presidente enfatizó en el crecimiento de la clase media, como la base del desarrollo económico en Estados Unidos, diciendo que “una economía en crecimiento, que cree buenos trabajos para la clase media, debe ser el norte que guíe nuestros esfuerzos”.

Con respecto a la guerra y la política exterior, anunció que los 34 mil soldados de Estados Unidos que se encuentran en Afganistán estarían en casa para 2014, asegurando que con la retirada de las tropas daría por terminada dicha guerra para su país.

Para acceder al discurso completo entra a The Guardian.