La Organización Internacional del Trabajo (OIT) denuncia que la desigualdad en el trabajo entre hombres y mujeres no se ha reducido “de forma significativa” en las últimas dos décadas. Otros informes sugieren que esa desigualdad no podrá ser superada rápidamente.
Por: Fernando Vega y Trinidad Infante

  • 8 marzo, 2019

Malas noticias para las mujeres. La lucha contra la desigualdad en el mercado laboral registra escasos avances en las últimas dos décadas. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la brecha entre trabajadores y trabajadoras no se ha reducido “de forma significativa” en los últimos 20 años.

En su último informe sobre desigualdad de género, con motivo del 8-M, el organismo internacional sostiene que para las mujeres sigue siendo más difícil trabajar que los hombres y por si eso fuera poco, la mayor parte termina empleada en ocupaciones poco calificadas y con condiciones laborales peores que los hombres.

El panorama tampoco es mejor para las mujeres con mayores niveles educacionales: en los cargos directivos son apenas el 27,1% en promedio en el mundo. Las mujeres más calificadas, rentabilizan menos su formación que los hombres y la OIT advierte que es muy poco probable que la educación por sí sola cierre las brechas de género en el mercado de trabajo.

El informe, publicado con motivo del 8-M, recuerda que las mujeres con hijos pequeños tienen tasas inferiores de empleos y resalta además las dificultades que genera en las trabajadoras el reparto de las tareas domésticas y el cuidado familiar.

Otro informe, de Género y Educación producido por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) sostiene que el problema está tan enraizado en las prácticas socioculturales que cerrar la brecha económica de género en todo el planeta podrían tomar más de un siglo como también los sugiere el Foro Económico Mundial.

¿Dónde están las mujeres?

En Chile, 9,5 millones de habitantes, el 50,5% son mujeres, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Y pese a ser más numerosas que los 9,3 millones de hombres, su participación en diferentes ámbitos sigue siendo escasa y deficitaria.

En el país, las mujeres enfrentan una brecha laboral superior al promedio global. Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), mientras a nivel global la diferencia salarial es de 20%, en el país alcanza al 21,6% .

La brecha aumenta cuando hay un mayor nivel educativo, según la CEPAL. En 2017, entre quienes tienen 13 años y más de educación, la brecha es de un 21,2% y entre quienes tienen hasta 5 años de nivel de instrucción, la diferencia disminuye al 6,9%.

La participación femenina en la política tampoco es mejor. Pese a que en promedio votan más que los hombres, su participación en el Congreso, tanto en Senado como en la Cámara de Diputados es menor que en el resto de América Latina, que corresponde a un 23,03%. Las mujeres de nuestro país ocupan apenas el 19,5% de las sillas del Congreso.

¿Dónde están las mujeres? Nos preguntamos.

Porque tampoco están en los directorios de las empresas IPSA, donde apenas ocupan un 7% de éstos. Sin embargo, a pesar de ser mayor a la cuota de mujeres en los directorios de empresas IPSA, las mujeres ocupan solo un 22% de los altos mandos del sector público.

Un porcentaje más esperanzador es el que se vive en el sector público, donde según un estudio de la Dirección Nacional del Servicio Civil, las mujeres representaron el 58% de la dotación efectiva del gobierno central entre los años 2004 y 2017, aunque en cargos directivos sólo alcanzaron un 43%.

Si sumamos a la brecha y baja participación laboral femenina la situación previsional, el panorama sigue siendo menos alentador. La mujer chilena tiene una esperanza de vida de 89 años, diez años más que los hombres y reciben en promedio pensiones 15% más bajas que los hombres a iguales años de cotización y monto acumulado. A junio de 2018 las mujeres afiliadas al sistema de capitalización individual representaron el 46,7% del total de afiliados, mientras que respecto de los cotizantes, alcanzaron el 42,3% del
total.

Sin embargo, Chile se sitúa en el puesto número 54 del ranking de brecha de género, que analiza la división de recursos y oportunidades entre hombres y mujeres en 149 países, luego de haber sido el número 63 en el año anterior.