Actualmente, la mayoría de los grandes empresarios son hombres, sin embargo, las mujeres están ganando cada día más protagonismo en este rubro. En un país como Chile, el cual tiene una de las mayores tasas de emprendimiento a nivel mundial, según estudios de Global Entrepreneurship Monitor, el 26,8% de los chilenos se declara emprendedor en […]

  • 29 septiembre, 2015

mujer emprendedora

Actualmente, la mayoría de los grandes empresarios son hombres, sin embargo, las mujeres están ganando cada día más protagonismo en este rubro.

En un país como Chile, el cual tiene una de las mayores tasas de emprendimiento a nivel mundial, según estudios de Global Entrepreneurship Monitor, el 26,8% de los chilenos se declara emprendedor en etapa inicial y [tweetable]25.5% de las mujeres económicamente activas se declaran emprendedoras[/tweetable], haciendo esta forma de trabajo un elemento importante para la integración de las mujeres al mundo empresarial.

Según cifras entregadas por The S Factory, empresa canalizadora de emprendimiento femenino, entre el 2000 y el 2010, las mujeres que lideraron pequeñas empresas de Latinoamérica fueron del 23%.

Pero este número va en aumento y hoy son cada vez más mujeres que se atreven a dejar los trabajos tradicionales y buscan un nuevo ámbito en el cual desarrollarse.

María Isabel Sepúlveda y Constanza Vega, trabajan en un rubro que ha sido dominado por los hombres desde sus inicios: la conducción. Desde este año, ambas trabajan como socias conductoras de Uber. Para la primera, esta incursión ha significado levantar su propio emprendimiento. Para Constanza, en cambio, su auto rosado que llama la atención en Santiago, le ayuda a obtener ingresos que invierte en su nueva empresa.

En Uber, esperan que hacia 2020 exista un millón de mujeres que conduzcan un automóvil gracias a la aplicación y ser una opción válida de emprendimiento que les permita suplir sus necesidades o concretar proyectos en carpeta, gracias a los ingresos que reciben semanalmente como conductoras. En Chile, el 10% de los socios conductores son mujeres y el número va al alza, mientras que en Estados Unidos, un mercado ya consolidado, el 14% son mujeres.

Este tipo de empleos facilitan a las mujeres manejar sus tiempos, dedicar horas del día a otras cosas, a la familia, a los hijos y a la casa. Manejar la propia empresa y tener horarios flexibles es fundamental para que las mujeres tengan ese impulso que se necesita para comenzar con un emprendimiento.