Desde hace 30 años, cuando terminó la dictadura militar en Brasil, que las fuerzas armadas se mantenían al margen de la política.

  • 23 julio, 2018

En Brasil, generales retirados y otros ex oficiales que tienen fuertes lazos con líderes militares están organizando una campaña electoral respaldando a cerca de 90 veteranos militares que se postularán para puestos políticos, incluida la presidencia, para las elecciones nacionales de octubre. Las fuerzas armadas se habían alejado de la política durante 30 años.

Según la milicia, este esfuerzo es necesario para rescatar a la nación de un liderazgo atrincherado que ha manejado mal la economía y no ha podido contener la creciente violencia.

“Estamos en un momento crítico, caminando hasta el borde de la navaja. Todavía creemos que el proceso electoral representará una solución preliminar para que cambiemos el rumbo”, dijo Antonio Mourão, general de cuatro estrellas que recientemente se retiró después de sugerir el año pasado, mientras estaba uniformado, que una intervención militar podría ser necesaria para purgar la corrupción.

La dictadura militar que terminó en 1985 duró 21 años, y desde entonces Brasil ha experimentado su periodo más largo de gobierno democrático. Muchos ciudadanos y políticos son protectores de la separación entre la política y el ejército, protegiéndose contra cualquier deslizamiento potencial hacia el gobierno autoritario.

Sin embargo, los antiguos generales, oficiales y veteranos que organizan las campañas para las elecciones nacionales de octubre aseguran que los “valores militares” como la disciplina, la integridad y el patriotismo son vitales para arreglar el país que, según ellos, actualmente está pobremente gobernada, polarizada e irrelevante en el escenario mundial.