Mi reino por un caballo
Que sería de Don Quijote sin Rocinante, del Cid Campeador sin Babieca o de Alejandro Magno sin Bucéfalo. Para los apasionados de los caballos, no existe relación más noble y estrecha. Huasos, poleros e hípicos, entre otros, presentan en Capital a sus ejemplares preferidos y sus historias.
- 14 Septiembre, 2009
