Uno de los años más críticos para el suministro energético local está llegando a su fin. Pero entre los generadores no respiran tranquilos. Saben que 2008 sigue complejo y que se mantiene el riesgo de restricciones y problemas financieros. La primera prueba de fuego ya se acerca: las altas temperaturas del verano en Buenos Aires.

  • 30 noviembre, 2007

Uno de los años más críticos para el suministro energético local está llegando a su fin. Pero entre los generadores no respiran tranquilos. Saben que 2008 sigue complejo y que se mantiene el riesgo de restricciones y problemas financieros. La primera prueba de fuego ya se acerca: las altas temperaturas del verano en Buenos Aires. Por Sandra Burgos.

 

Dicen que las malas noticias y las desgracias nunca vienen solas. El sector energético chileno este año pudo dar fe de ello. No sólo Argentina cortó en varias ocasiones el gas, sino que de paso vivimos el tercer año más seco de las últimas cuatro décadas, lo que dejó al sistema eléctrico al límite.

 

Sin gas para uso industrial, las centrales generadoras tuvieron que operar con diesel, elevando la demanda por el combustible en forma extraordinaria, al punto que creció en 60% en agosto, el mes más crítico. Esta alza llegó a poner en jaque la logística asociada a la distribución del diesel, que en momentos afectó incluso a las estaciones de servicios del sur.

Como si fuera poco, el terremoto en el norte –corazón de la zona minera– trajo problemas en los transformadores de dos de las cuatro turbinas (780 MW) de Gas- Atacama, las cuales volvieron a operar la semana pasada. El transporte del diesel también se transformó en un problema para el norte, debido a las interrupciones de caminos.

 

Todo este escenario hizo que reapareciera en la jerga de las empresas y sus ejecutivos el temido racionamiento. Las mineras ya lo sintieron con el terremoto, cuando se vieron obligadas a reducir sus consumos (en un 2% del total de capacidad eléctrica) para no afectar la seguridad del sistema en general. Y si no se recupera la logística del diesel en las próximas semanas –que hoy permite a las generadoras de la zona una autonomía de 5 días-, podrían enfrentar nuevos cortes.

“Eso se solucionará en 2008, cuando entre a operar en enero la primera etapa de la nueva planta de almacenamiento de Mejillones, con una capacidad de 40 mil metros cúbicos, y en febrero con la segunda etapa con capacidad de 20 mil metros cúbicos. Eso eleva la autonomía de 5 a 18 días”, explican en Copec. La empresa presentó además un estudio de impacto ambiental para la construcción de un oleoducto desde la planta a las centrales de Edelnor y GasAtacama.

 

Pero el problema de fondo del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) no tiene solución a corto plazo. La única garantía de seguridad sería contar con gas natural argentino, pero de ello ni hablar. Las generadoras ya no lo consideran en sus cálculos. Más bien trabajan con expectativa de cero gas, con excepción de la semana del terremoto, cuando Argentina inyectó algo más del combustible para paliar la crisis.

 

Las cosas tampoco son muy optimistas para el Sistema Interconectado Central (SIC), que atiende la demanda del resto del país. Es que, después de todo, 2007 fue para el sector energético un año que puso a prueba nuestra capacidad de reacción y de enfrentar las crisis. El resultado, a la fecha, puede considerarse positivo: los peores augurios no se cumplieron, no hubo racionamientos ni tampoco se interrumpió el suministro de gas residencial.

 

Pero los costos a los clientes (empresas y personales) subieron de forma histórica, mientras que los insumos como el petróleo y el carbón mantienen niveles de precio récord.

 

¿Qué sucederá en 2008? Apuestas hay muchas. No puede ser peor que 2007, estiman algunos, pero los riesgos son inminentes con un crudo bordeando los 100 dólares el barril y el reconocimiento público por parte de autoridades argentina y bolivianas de sus dificultades para cumplir con sus respectivos abastecimientos internos (dato no menor, porque Bolivia suministra gas a Argentina y eso permite el envío de excedentes a Chile). Argentina en las cuerdas Aunque buena parte de la población siente que es en invierno cuando el sistema energético local vive sus momentos más críticos, la historia reciente demuestra que las crisis comienzan en pleno verano.

 

¿La razón? Las altas temperaturas que caracterizan a Buenos Aires, elevando la demanda eléctrica por el uso de aire acondicionado. Las estadísticas apuntan a la segunda quincena de diciembre como el momento más complicado.

 

“La disponibilidad de gas de Argentina, en parte por razones políticas, ha bajado y es probable que el año 2008 sea aún menor que 2007. Este año no partió muy mal pero como está terminando con poco gas, se podría esperar que el próximo sea en general de poco gas, sólo residencial, pero también con episodios de cortes más prolongados que los que hemos tenido”, señala el ejecutivo de una generadora.

 

El peligro está latente, al punto que el nuevo alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, advirtió hace unas semanas sobre los efectos de la crisis energética en la capital federal. “Nos vamos a tener que hamacar”, dijo en declaraciones radiales sobre la exigencia energética que representará el fuerte aumento de las ventas de equipos de aire acondicionado –que crecieron en 43% en relación a 2006– y que en muchos casos son de tecnología antigua y, por ende, de mayor consumo. Parece mentira, pero ese dato es una bomba de tiempo, porque Argentina está pasando por una crisis energética de proporciones, con un incremento en la demanda eléctrica que en los primeros ocho meses de este año se elevó 9% en Buenos Aires, un récord histórico. Y como telón de fondo, un sistema que no ha aumentado su capacidad de generación por la falta de inversión. La última obra de privados en la materia fue materializada por AES en 2001. Todo el aumento del parque que se está haciendo hoy –y que es insuficiente– es financiado por el gobierno y con “aporte” de algunos privados dentro de los que se encuentran Endesa y AES Gener, que invierten en la construcción de dos complejos de generación a solicitud del gobierno.

 

“Tal como ha estado Argentina en el último tiempo, definitivamente no esperamos más gas independiente de que haya o no haya. Ahora que es primavera, que es el mejor momento del año porque no hace frío para el consumo de calefacción, ni calor para el consumo eléctrico, no está enviando suficiente gas para la generación. Si el verano sigue tal como está ahora, los envíos de gas serán peor que el año pasado”, explica un ejecutivo de una empresa generadora.

 

En caso de agravarse, el problema volvería a concentrarse en las distribuidoras de gas natural residencial y comercial, que tendrán que echar mano a las plantas de respaldo de propano aire.

 

El tema es que si Argentina decide de un día para otro –aunque la autoridad chilena lo ve inviable– cortar el suministro de gas a Chile por un par de días más que lo habitual (el máximo corte ha sido por 48 horas), el país tendría que poner en marcha un plan de contingencia para garantizar gas sólo para uso básico, es decir, cocina y baño.

 

La situación será más compleja si Metrogas no consigue poner en marcha su planta de respaldo en Peñalolén. Fuentes de la compañía aseguran que la planta irá y se niegan a creer que Argentina no cumplirá con el compromiso de mandarnos al menos gas para uso residencial. Sin embargo, en el último mes el país trasandino ha dado señales de que su intención no es que los envíos a Chile repunten. Desde el 26 de octubre mantiene reducidos a un promedio de 512 mil metros cúbicos diarios sus envíos de gas natural a la Región Metropolitana. Jamás habían mantenido esos niveles tan bajos por tiempo tan prolongado. Para que tenga una idea: Chile requiere 26,9 millones de metros cúbicos diarios de gas, de los cuales 1,7 millón son para abastecer la demanda residencial y comercial.

 

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Las autoridades locales dicen que no están preocupadas por la situación, ya que la reserva de gas en el ducto de Gas Andes supera los 5,6 millones de metros cúbicos, mientras que el consumo residencial y comercial no sobrepasa los 800 mil metros cúbicos diarios. La diferencia entre envíos y consumo se cubre con el propano aire que Metrogas inyecta en sus plantas de respaldo.

 

Un mundo en crisis

 

Aunque las autoridades y algunas generadoras que operan en el Sistema Interconectado Central transmiten cautela, el panorama energético mundial para 2008 y 2009 se ve complicado, lo cual repercute directamente en un país tan dependiente como el nuestro, que ahora con la carencia de gas natural ha tenido que convertir todo el parque térmico instalado en dual para operar con diesel.

 

Según cifras del CDEC –el organismo que coordina a los generadores– a julio de este año el 21,4% de la generación del SIC tuvo como insumo el petróleo y 16% el carbón; mientras que en el SING el 17,8% de la generación acumulada al 7 de noviembre fue a petróleo y 58% a carbón.

 

Para que tenga una idea de la presión en precios que supone esta combinación de insumos, basta señalar que en enero la tonelada de carbón de 7.000 calorías alcanzaba los 84 dólares, mientras que en noviembre supera los 100 dólares, cifra similar a la alcanzada por el barril de crudo en los mercados internacionales.

 

Lo complejo es que no se aprecia una mejoría en los precios. Según el informe anual World Energy Outlook de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), las necesidades energéticas del mundo crecerán a un ritmo medio del 1,8% anual hasta 2030, lo que supondría un incremento de 55% en las necesidades energéticas mundiales respecto a 2006.

 

Entre el default y el racionamiento

 

Si bien hay una parte de las generadoras, principalmente las del SIC que prevén difícil un escenario peor que el de 2007, hay otros más pesimistas que vislumbran un 2008 de alto riesgo, que incluso puede llevar a que algunas generadoras del SING, que no han podido renegociar sus contratos con clientes libres, caigan en default.

 

Hoy la situación de los precios es alarmante. El uso de diesel ha llevado a que los precios spot sean entre 120 y 150 dólares el MWh, versus un costo operativo que se incrementa en 200 millones de dólares al año. Pero muchos clientes se manejan con contratos firmados antes de la crisis.

 

Los pesimistas apuestan, además, a que el mayor riesgo con que opera el sistema, comenzará a repercutir en los niveles de financiamiento de los proyectos que parten este año y en los próximos.

 

El gerente general de Electroandina –una de las principales generadoras del norte–, Lodewijk Verdeyen, señala que con la mejor logística de diesel será posible contar con cinco turbinas a gas que podrían funcionar con diesel, cuatro de GasAtacama y una de Edelnor, además de la Unidad 16 de Electroandina que ha sido convertida a diesel y puede ser utilizada en caso de emergencia. “Con esto el sistema sería capaz de pasar 2008 sin demasiados problemas. El gran tema es el costo, por lo que podrían quebrar empresas por problemas financieros como Gas- Atacama o Electroandina, cuyos clientes todavía no aceptan pagar las tarifas que deberían pagar. Claramente los clientes tendrán que hacer esfuerzos. Algunos han aceptado cambiar tarifas pero otros no, y siguen los arbitrajes y negociaciones sin éxito”, asevera.

 

Respecto a este tema, el ministro de Energía Marcelo Tokman, señala que en ambos casos se trata de empresas que tienen la capacidad de renegociar sus contratos, tomando en cuenta cómo están evolucionando las condiciones, tanto de suministro de los distintos combustibles como la variación de los precios internacionales.

 

“Dudo que una empresa minera, tomando en cuenta los altos precios de los cuales se están beneficiando, podría poner en riesgo su capacidad de producción por una incapacidad de renegociar contratos”, señala. El problema es que en los últimos días el precio del cobre se ha ido en picada, bajando los 3 dólares la libra, lo cual podría convertirse en un argumento más a la hora de renegociar.

 

Autogeneración: una alerta

 

Ante la incertidumbre de que algunas generadoras no sean capaces de cumplir con sus contratos, varios clientes libres han optado por la autogeneración. BHP Billiton, por ejemplo, firmó un acuerdo con Pacific Hydro para analizar el desarrollo de parques eólicos en las I y II regiones, para generar cerca de 100 MW y así autoabastecerse. Otras mineras en el norte e industriales del SIC también estarían pensando en hacer algo similar.

 

Se trata de una medida acertada, pero para los generadores es una señal complicada porque provocará que una serie de inversiones se desvíen a este tipo de iniciativas y deje vulnerable la columna vertebral de Chile.

 

A ello se debe agregar un nuevo factor y es que, producto de la crisis de gas en el SING, las inversiones en centrales de emergencia de respaldo se han incrementado. Ello significará que a fines de 2009, cuando llegue el GNL, nos encontraremos con la misma situación de pre-crisis: un exceso de capacidad instalada que hará bajar los precios, lo cual desmotivará la inversión.

 

Menos sobresaltos, más precios

 

Donde el panorama se ve más optimista, hasta ahora, es en el SIC. Si bien los generadores están trabajando con un escenario parecido a 2007, es decir, aún seco, dependiente en un 40% de la hidrología (en un año normal la dependencia es de 60%), sin gas y con altos costos.

 

Todos mantienen la ilusión de que el próximo año sea un poco más húmedo y, para mejorar las perspectivas, recuerdan que se sumarán al sistema cerca de 550 MW, aportados por Endesa y AES Gener. “No tenemos ninguna duda de que vienen un par de años de estrechez energética, por el estancamiento de las inversiones que hubo. En todo caso, tengo varios antecedentes de que con los cambios regulatorios las inversiones están reaccionando de la forma que se requiere. Para 2007 debieran entrar en operación casi 600 MW adicionales y durante el próximo año 1.200 MW, tomando en cuenta las turbinas de respaldo que están instalando varias de las empresas. Pero estamos hablando de una transición bastante dura, porque recién a partir de 2010 y 2011, con la entrada en operación de grandes proyectos, podríamos tener margen de seguridad y minimizar los riesgos”, explica el ministro Tokman.

 

¿Habrá agua para sostener un sistema con un componente un poco más hídrico que este año? Eso se sabrá a partir de mayo, cuando comienza la temporada de lluvias. Mientras tanto, la referencia son los principales embalses, como el Laja y Laguna del Maule, que empezarán 2008 con una capacidad de 45% y 80% respectivamente.

 

El problema seguirá centrado, por lo tanto, en los costos para los industriales, ya que en el corto plazo (2007-2010) las generadoras no ofrecen contratos a precios estabilizados. Ello ha provocado una volatilidad en los valores a corto plazo, que en el caso del precio spot va desde los 40 a 200 dólares el MWh. Es el alto precio que deberemos seguir pagando por nuestra dependencia energética externa, con mercados volátiles y vecinos desabastecidos.

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Los puntos clave del sistema energético 2008

 


 

 

Gas argentino

Lo más prudente es hacer las proyecciones sin gas en el norte. Incluso se prevé que los envíos a la zona central seguirán disminuyendo, situándose bajo los 500 metros cúbicos diarios de gas y con cortes más prolongados. Si eso sucede, el line pack de Gas Andes (capacidad de reserva del ducto), puede quedar en los mínimos.

 

Factor De Vido

Julio de Vido, que se desempeñó como ministro de Planificación “del cual depende la cartera de energía”, durante el gobierno de Néstor Kirchner, fue ratificado por la presidenta electa Cristina Fernández. De Vido ha sido calificado como el gran responsable de los cortes de gas hacia Chile, porque su mirada siempre ha sido más política, privilegiando la “paz interna”, con precios bajos y garantía del suministro en perjuicio de las exportaciones.

 

Logística del diesel

En el norte seguirá compleja a principios de año, mientras no entre en operaciones la planta de almacenamiento de Mejillones de Copec y se resuelvan los cortes de camino a raíz del terremoto. En el sur Copec trabaja en una planta en Calbuco para que esa zona deje de depender de Chillán.

 

Petróleo histórico

Las proyecciones no son buenas. El petróleo partió con una escalada en el año, pasando de los niveles de 60 dólares por barril hasta llegar a rozar los 100 dólares hace una semana. Las proyecciones para 2008 están divididas. Hay quienes dicen que se mantendrá en los niveles de 90 y 100 dólares, mientras que otros creen que seguirá subiendo.

 

Carbón al alza

Otro insumo importante para Chile es el carbón. Este año también ha escalado a niveles históricos por la fuerte demanda mundial. Por tanto, se prevé que 2008 seguirá ese ritmo, dado los altos niveles de consumo de China, USA, India, Europa y Rusia.

 

Hidrología

Los embalses del Laja y Maule están con niveles adecuados para sostener la demanda hídrica de 2008. Además el frío de 2007 permitió una gran acumulación de nieve que hace prever un año menos complejo en esta materia.

 

Propano aire

Metrogas tiene una planta de propano aire en Maipú que sirve de respaldo al consumo residencial y comercial. La planta tiene una capacidad de producción total de 1 millón de m3, más bajo que la demanda de Chile que es de 1,7 millón de m3. Por tanto, es urgente que entre en operaciones la planta de Peñalolén, la cual está siendo construida con un permiso de la Corema Metropolitana. El peligro es que por una orden judicial o decisión de la Conama se paralice la obra.