En medio de la intensidad de estos días, Revista Capital entrevistó a Mario Desbordes en dos momentos claves: primero, el lunes 11 de noviembre, cuando partía la semana más delicada de las últimas décadas. Ahí, el presidente de RN tenía la urgencia de un acuerdo político para encauzar la crisis por la vía institucional. Debía convencer al Presidente, a su sector y a la oposición. Luego, el domingo 17 de noviembre, cuando muchos recuperaron el aire y la situación parecía mejor encaminada, nos juntamos en una céntrica terraza en Providencia. Aquí unos extractos de la entrevista en profundidad que se publicará en nuestra edición papel de este viernes 24 de noviembre.

  • 19 noviembre, 2019

“Le contaba al Presidente Piñera que en los primeros días de las manifestaciones fui a ver a mi madre a Maipú. Ella era líder de Avon, tenía a su cargo un grupo de señoras que vendían esos productos, pero ya no lo puede hacer porque tiene problemas a la cadera. Está esperando hora para su operación… Esos días veía a sus vecinos y todos estaban caceroleando. No eran ni de izquierda ni de derecha. Sólo querían que les solucionara sus pensiones, el precio de los medicamentos”.

“Creo que va a ganar la opción de hacer una Convención Constituyente cien por ciento electa y que nosotros podemos ganar. Pero hay gente que le tiene susto a las urnas y ya se está escondiendo debajo del catre. Me da un poco de vergüenza ajena esa actitud”.

“Si no hacemos las reformas ahora, en 6 meses más van a explotarnos de nuevo en la cara. ¿Y sabes cuál es el riesgo? Que nosotros ya no vamos a poder ser actores en ese proceso. Que quede claro que cuando llamo a mantener la movilización, también estoy llamando a aislar a los violentistas. Porque aquí las reformas que se van a lograr y el acuerdo constitucional, no es por los que incendiaron iglesias o edificios; va a ser por el millón de chilenos que salió a la calle”.

“Hace como 4 meses me entrevistó Freddy Stock en su programa en Vía X. Los dos somos de La Cisterna y me preguntó cuál era la canción que marcó mi juventud. Le dije que era “El baile de los que sobran”. Fue muy marcador de la vida de muchos. Porque en el liceo te vendían la pomada de que ibas a salir adelante, pero uno sabía que muchos iban a terminar pateando piedras. Lo triste es que esa canción siga tan vigente como hace 35 años. Si uno habla de movilidad social, son pocos los casos donde realmente sucedió”.

“Soy nieto de un obrero peletero que hacía abrigos de piel. Yo tengo mi historia donde me ha ido bien, pero no sabes la pena que me provoca saber que hay otros que no”.

“Si no somos capaces de hacer las reformas, escuchando a la calle, y no terminamos con la inequidad, con los abusos, yo prefiero salir y privatizarme. Es primera vez que vivo de la política y si no se pueden hacer esos cambios, prefiero volver al mundo privado y el domingo ir a la casa de mi viejo, sentarme tranquilo, con la conciencia de que estoy donde tengo que estar”.

“Cuando conté que mi hijo salía a movilizarse me encontré con la sorpresa de que muchos de mi sector, que están en altos cargos, me empezaron a decir en privado y en voz baja que sus hijos también estaban en la calle»

“Hay gente que cree que hoy se debe mantener la receta más firme que nunca y no hay que ceder ante la izquierda. Tú ves que José Antonio Kast y Gonzalo de la Carrera consideran que somos todos unos traidores cuando planteamos la necesidad de abrirnos a un sistema mixto de pensiones”.

Lee la entrevista completa este viernes 24 de noviembre en la nueva edición de revista Capital.