En 40 AÑOS DE NEGOCIOS, JORGE E IVAR PACHECO PASARON DE PESCADORES ARTESANALES A DUEÑOS DE EMPRESAS OXXEAN, UN GRUPO QUE OPERA EN SALVAMENTO MARITIMO, OCEANOGRAFIA, INSTALACION DE BALSAS JAULAS PARA LA SALMONICULTURA Y QUE TIENE ADEMAS UNA MARINA DE YATES Y UN PUERTO. LA SUYA ES UNA HISTORIA IMPRESIONANTE, QUE PROMETE SEGUIR DANDO QUE HABLAR. POR DE PRONTO, ACABAN DE FIRMAR UN ACUERDO CON LA INGLESA BLUE OIL PARA LA CONSTRUCCION DE UN PUERTO PETROLERO. POR MARIA EUGENIA GONZALEZ; FOTOS, WALTER BORDON.

  • 25 junio, 2008

En 40 AÑOS DE NEGOCIOS, JORGE E IVAR PACHECO PASARON DE PESCADORES ARTESANALES A DUEÑOS DE EMPRESAS OXXEAN, UN GRUPO QUE OPERA EN SALVAMENTO MARITIMO, OCEANOGRAFIA, INSTALACION DE BALSAS JAULAS PARA LA SALMONICULTURA Y QUE TIENE ADEMAS UNA MARINA DE YATES Y UN PUERTO. LA SUYA ES UNA HISTORIA IMPRESIONANTE, QUE PROMETE SEGUIR DANDO QUE HABLAR. POR DE PRONTO, ACABAN DE FIRMAR UN ACUERDO CON LA INGLESA BLUE OIL PARA LA CONSTRUCCION DE UN PUERTO PETROLERO. POR MARIA EUGENIA GONZALEZ; FOTOS, WALTER BORDON.

Todos los días a las 8 de la mañana, los hermanos Jorge e Ivar Pacheco se trasladan en lancha desde isla Tenglo hasta el Club Náutico de Puerto Montt. Allí recalan y luego se dirigen a sus respectivas oficinas en empresas OXXEAN. Cerca de las 13:30 horas hacen el mismo recorrido, esta vez en dirección inversa, para almorzar en sus casas.

Así son “los Pacheco”, unos empresarios sureños, atípicos si se quiere, pero que han alcanzado con los años un posicionamiento fenomenal en el sector de los servicios para la acuicultura, y que además han sabido diversificarse, al punto que están en el negocio del procesamiento de salmones y en el de los combustibles. Las cifras dan cuenta de lo que son y de su crecimiento: dan empleo a 250 trabajadores (bastante más que los cinco con que partieron, entre los que se incluían ellos dos), y ya operan con 15 barcos. Su trayectoria empresarial tan atractiva ha resultado para las nuevas generaciones, que son invitados habituales en conferencias regionales sobre emprendimiento y charlas para estudiantes universitarios. De hecho, han despertado el fundación Endeavor y hoy de sus líderes.

Quienes los conocen destacan que ellos no solon tuvieron “buen ojo” a la hora de hacer negocios, sino que se han probado como personas con una actitud poco común en el complejo mundo empresarial, donde sus sellos son la sencillez y la sinceridad. Un ejemplo de esta actitud fue lo que ocurrió en abril pasado en Puerto Varas, cuando Jorge, en su calidad de invitado central del SalmónValei (sic), un encuentro que reúne a emprendedores del sector acuícola, se hizo cargo de los errores que cometieron durante la llamada “fiebre del loco”…

Sin pelos en la lengua, Jorge Pacheco dijo que fue la “ambición”, la que los llevó a invertir dinero que no tenían para lograr una mayor captura. Apostaron y se equivocaron porque, cuando venían de regreso a Puerto Montt con las bodegas llenas, les avisaron que las plantas no estaban comprando porque había sobreoferta. Estaban encalillados y no tenían cómo vender su captura… ¡tamaño lío! De hecho, el propio Jorge confesó a su audiencia que por su cabeza se le pasó una idea “de locos”: huir del país.

Sin embargo, como en otros casos, la fortuna los acompañó. “Recé mucho”, reconoce Jorge. Tanto, que parece que fue escuchado… A su arribo, en el puerto lo esperaban José Ramón Gutiérrez, Arturo Clement y Esmindo Flores, de Multiexport. ¿Resultado? Les compraron toda su captura.

Historia intensa

Como esta, son cientos las historias que han acumulado en 40 años de negocios, porque mucha agua ha pasado bajo el puente desde que este par de emprendedores se lanzara a emprender. Sus inicios fueron en los 70. Eran unos adolescentes pescadores artesanales que, como tantos otros, vendían su captura directamente en Angelmó. Las vueltas de la vida los llevaron a diversificarse en el mundo pesquero, lanzándose como buzos, un poco a la zaga de los primeros hombres ranas de Quellón (Chiloé).

Estaban en eso cuando les tocó participar en el rescate de un barco en las profundidades del golfo de Ancud, una experiencia que les hizo ver que el salvamento marítimo era un nicho de negocios interesante. Dado eso, ampliaron su oferta a ese rubro, para lo cual inicialmente montaron una pequeña oficina en dependencias que pertenecían a Oscar Weil, de Agemar, y que luego trasladaron a una oficina un poco más grande facilitada por Constantino Kochifas, quien les permitía el uso de teléfono en los horarios “no punta”. Así, tímidamente, nacía OXXEAN.

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Hoy tienen un grupo de empresas que ofrece servicios de salvamento marítimo; oceanografía e instalación de balsas jaulas para la salmonicultura. También tienen una marina para yates de hasta 60 metros de eslora –“única en el país”–, en donde este último verano recalaron embarcaciones impresionantes, entre las cuales destaca una procedente de Mónaco, “llena de accesorios en oro”,según recuerda Jorge Pacheco.

A la lista de negocios se suma un puerto de transferencia de carga que funciona las 24 horas, que está en la bahía de Chincui, frente al edificio corporativo en Chinquihue, Puerto Montt; la participación en una planta para proceso de salmones, y quizás si uno de sus negocios más interesantes, es la prestación de servicios para los centros de cultivo en términos de la instalación de fondeos, redes loberas y buceo profesional. Asimismo se ha prestado asesoría a la industria acuicultora a través de contratos de confianza tendientes a ubicar sectores que por sus condiciones oceanográficas, especialmente navegabilidad, corrientes y profundidades, pueden ser solicitadas como concesiones de acuicultura y luego efectuados los trámites de otorgamiento, conforme sean transferidas a los mandantes. Precio y volumen… ¡fantástico!

Para enfrentar los negocios, con el tiempo, explica Jorge Pacheco, han ido dividiendo las responsabilidades. Es así como Ivar se encarga de las operaciones de los negocios consolidados, mientras que él de los nuevos desarrollos. “Hemos tenido la gracia de haber afirmado bien nuestros negocios tradicionales y eso ha dejado espacio para iniciar otros emprendimientos”.

Uno de los aspectos fundamentales para estos hermanos ha sido que con sus negocios, “hemos logrado un notable aporte para la región. Es más, te diría que tenemos un sentimiento de compromiso muy alto con esta zona, porque hemos podido desarrollarnos gracias a muchas personas, autoridades, empresarios”, explican.

Negocio petrolero

Pero no se crea que la historia de estos hermanos ya topó techo. Para nada. Hace un par de semanas alcanzaron uno de los hitos más destacados de su carrera empresarial: firmaron un acuerdo con la inglesa Blue Oil para la construcción de un puerto petrolero en lo que hoy es el Puerto OXXEAN.

Explican que desde hacía un año la idea contaba con la aprobación ambiental de la CONAMA, pero que les faltaba un socio que aportara el capital para echar a andar este negocio que es de magnitud y que no les era conocido. Finalmente, lograron lo que querían: “sabíamos que esto sería atractivo para las compañías petroleras”, dice Jorge Pacheco minutos antes de partir a Santiago a reunirse y darle las gracias a varias personas “que nos ayudaron en esta operación”. Entre éstas, dice, destacan Alan Farcas y todo el equipo Endeavor Chile; Enrique Dávila y los ejecutivos de Enap; el académico de la Universidad de Chile Carlos Vignolo y el empresario Juan Claro.

La idea, explica Jorge, nació tras el cierre del terminal petrolero terrestre de Puerto Montt, “lo que produjo una situación que no era sostenible y que llevó a las compañías a buscar un lugar donde instalarse (…) Como nosotros somos distribuidores de combustibles para las naves que recalan en nuestra marina y puerto, teníamos un claro diagnóstico de lo que estaba sucediendo y vimos con nitidez que era fundamental asegurar el abastecimiento cada vez con más anticipación, dependiendo de la compañía distribuidora”. En este escenario, el espacio para un puerto petrolero estaba dado.

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Pero como el negocio les era desconocido, hicieron otra decisión fundamental: ellos sólo fijarían las líneas generales de la operación, pero dejarán en manos de expertos su desarrollo práctico: Para eso contrataron a varios seniors en la materia, entre los cuales se cuentan el asesor en combustibles Jorge Lara, el ingeniero y consultor Alfredo Román, el comercial Ismael Mandiola y un estudio jurídico.

Pero no sólo eso. También sostuvieron conversaciones con todas las petroleras (Esso, Copec, YPF), y hasta ENAP, “que quería instalar un centro de distribución, como el que tiene en otras regiones”. Estaban en eso y, recorriendo plantas similares en terreno ,cuando a mediados del año pasado recibieron una llamada de uno de los ejecutivos de Blue Oil que querían saber detalles del proyecto.

Las negociaciones tomaron meses, hasta que a fines de mayo viajó a Chile uno de los principales accionistas de Blue Oil quien, tras conocer más detalles, decidió formar una comisión de trabajo para negociar un acuerdo. El proceso culminó con una llamada desde Inglaterra en la que se daba el okey a los últimos puntos en discusión, procediéndose entonces, a la firma de los documentos acordados en Puerto Montt.

El acuerdo no sólo es trascendente para los hermanos Pacheco y OXXEAN. También marca un hito para Blue Oil, que hasta entonces en Chile sólo había realizado operaciones esporádicas de venta para algunas compañías. Con este negocio, ahora pondrán parte importante de los 20 millones de dólares de la inversión. De más está decir que la acogida ha sido extraordinaria. Desde que se dio a conocer la ejecución de la obra, los socios han recibidos muchos llamados de clientes, proveedores y profesionales del rubro, interesados en participar.

El objetivo del terminal es proveer de combustible a las regiones de Los Lagos y de Los Ríos, lo que permitirá aumentar la disponibilidad actual de 30 horas de combustibles a 10 días. Está proyectado para abastecer y/o dar servicios a todas las compañías distribuidoras de combustibles, insumo que en la actualidad es transportado por tierra desde San Vicente y Chillán hasta la región de Los Lagos, siendo su demanda de 700.000 m3/ año aproximadamente.

Proyecciones

Pero los Pacheco aún tiene muchos negocios por delante. De hecho, con Blue Oil dejaron abierta la puerta para nuevos proyectos. “El contrato no es un marco rígido, sino que deja espacio para otros potenciales emprendimientos”, dice Jorge, enigmáticamente.

Comenta que el próximo año pretenden echar a andar un ambicioso complejo portuario, similar al de Chinquihue en Puerto Montt, en Puerto Chacabuco, XI Región, el que en una primera etapa considera una inversión de 15 millones de dólares. Contempla la construcción gradual de un puerto, un varadero para buques y una planta de proceso primario para salmones y, al igual que en operaciones anteriores, están en la búsqueda de un socio.

Al mirar hacia atrás, quizás la deuda pendiente, señala Jorge, es la falta de tiempo para volver a tomar el barco
y salir a recorrer las aguas del sur, las mismas que los vieron partir en las lides empresariales siendo unos quinceañeros.