El martes pasado, el programa “Frontline” de PBS -canal de la televisión estadounidense- emitió un capítulo sobre lo que podría ser uno de los mayores y vergonzosos fracasos del primer mandato de Barack Obama: la ausencia de siquiera algún arresto o persecución de alguno de los banqueros de Wall Street que formaron parte del fraude […]

  • 24 enero, 2013
Wall Street. Foto: Flickr

Wall Street. Foto: Flickr

El martes pasado, el programa “Frontline” de PBS -canal de la televisión estadounidense- emitió un capítulo sobre lo que podría ser uno de los mayores y vergonzosos fracasos del primer mandato de Barack Obama: la ausencia de siquiera algún arresto o persecución de alguno de los banqueros de Wall Street que formaron parte del fraude que ocasionó la crisis financiera de 2008, informa The Guardian.

Según el reportaje de investigación, el Departamento de Justicia -y el jefe de la División de Crímenes, Lanny Breur, en particular- jamás trató de hacer responsable incluso a los “criminales de alto nivel”.

El diario británico afirma que las autoridades hicieron la vista gorda con la “abrumadora cantidad de evidencia de crimen serio”, entregándoles inmunidad.

Los oficiales del gobierno de Obama no sólo protegieron a estos ejecutivos de Wall Street -dice el programa-, sino que incluso los honraron. Cabe decir que muchos de ellos apoyaron económicamente la campaña presidencial del demócrata en 2008.

Larry Lessig, profesor de Harvard, lo dijo muy acertadamente al referirse a la persecución -y posterior suicidio- del joven de la informática Aaron Swartz: “Vivimos en un mundo donde los arquitectos de la crisis financiera regularmente cenan en la Casa Blanca”.

Mientras ninguno de los senior executives de Wall Street han sido procesados, esa misma suerte no la han corrido varios pequeños corredores de hipotecas, tasadores de préstamo e incluso personas que compraron viviendas.

Varios documentos, dice The Guardianprueban que los ejecutivos que lideraban los bancos, las agencias de crédito y corredoras de hipotecas estaban fraudulentamente vendiendo activos que sabían no tenían valor.

En el programa aparecen ex fiscales, personal del Senado y reguladores quienes concuerdan que es imposible entender que el Departamento de Justicia no haya podido procesar al menos a uno de los ejecutivos de alto rango de Wall Street involucrados en el fraude -de haberlo intentado-. En tanto, el Departamento se defiende afirmando que ahora ha surgido nueva evidencia en el caso.

Revise el reportaje completo en  The Guardian y el programa de investigación en PBS.