El Presidente dijo estar disponible para postergar el recuento anual para el 5 de septiembre, lo que se votará el viernes en el Senado. El discurso para el 1 de junio estaba casi listo, con cinco grandes temas y, por primera vez, consideraba un tono más político.

El viernes de la semana pasada, el equipo del Segundo Piso que lidera Cristián Larroulet, dejó en el escritorio del Presidente Sebastián Piñera un borrador del discurso de la cuenta pública que se llevaría a cabo el próximo 1 de junio. El texto ponía énfasis en cinco temas: la pandemia, la crisis económica, la crisis social, la sequía y la seguridad ciudadana. Estaba pensado para ser leído en una hora -aunque el año pasado la extensión era la misma y demoró 2 horas y media- y posiblemente vía remota. Sin embargo, esta mañana La Moneda dijo estar disponible para postergar el evento para el 5 de septiembre, una vez pasada la urgencia sanitaria, tal como lo propuso el expresidente del Senado Jaime Quintana. El viernes se votará la iniciativa que cuenta con los votos para ser aprobada.

Piñera había pedido a su equipo no centrar todo el discurso en la pandemia. Por lo mismo, cada uno de los ministerios tuvo que enviar las tres principales medidas que se están implementando, o en vías de hacerse, con una la justificación de por qué las escogieron. Eso, aseguran en Palacio, es nuevo, y tiene como fin ver qué priorización le daría el Mandatario en el discurso.

El documento que se le entregó al Presidente incluía todos los avances que se hicieron desde la pasada cuenta de junio hasta el 18 de octubre. El Mandatario quería dar cuenta de cómo estaba el país en el momento previo al estallido social, para luego referirse a lo que pasó, dicen en Palacio. Luego, al referirse a la contingencia sanitaria -dado que el discurso coincidiría con el peak de contagios de Covid-19- el texto mencionaba la larga historia de catástrofes que tiene el país y la capacidad de resiliencia y de enfrentar situaciones adversas que tienen los chilenos.

Más política y menos datos

Cercanos a Piñera aseguran que ya estaba leyendo y escribiendo sus comentarios al borrador, ya que se le entrega una propuesta sobre la cual el Presidente “mete harta mano”, dicen. Agregan que se le planteó -imitando el estilo norteamericano del Estado de la Unión (State of the Union)-, darle esta vez un estilo más político al discurso y no tan basado en cifras y datos. Eso haría que además, fuese más corto. “El problema es que la tradición pesa”, asegura una fuente de La Moneda. “Cada año lo que hace noticia de la cuenta pública es lo que no se dijo, el tema que no se tocó”, añaden, por lo que el estilo podría ser motivo de mayores críticas por parte de la oposición.

Como todo apunta a que en los próximas días se aprobará el aplazamiento, el Mandatario tendrá tiempo de sobra para planificar si la cuenta de este año romperá con el estilo tradicional.