Siete libros recomendados por Sebastián Edwards

  • 26 noviembre, 2008

¿Se siente abrumado? ¿Ha sufrido desvelos? No se preocupe, no está solo en ese trance. Pero como eso no es consuelo, vaya una lista de ocho libros que lo distraerán, que lo ayudarán a pasar el mal rato y a poner las cosas en perspectiva. Tome nota. Por Sebastián Edwards.

Cómo enfrentar una situación aterradora? ¿Qué hacer para olvidar, aunque sólo sea por unas horas, la caída de los mercados, el aumento del desempleo y el colapso de las monedas? ¿Qué hacer para alimentar el espíritu, cuando el mundo parece derrumbarse? Nada mejor que un buen libro. La lectura es una de las actividades más eficaces para desafiar tiempos difíciles. Nos permite poner las cosas en perspectiva, comparar el presente con el pasado e imaginar el futuro. En este artículo recomiendo ocho libros para enfrentar la crisis. Hay tres novelas, tres libros de historia, las reflexiones de un maratonista (y novelista) célebre y una disquisición sobre obras de ficción.


La indignación de Roth

Hace ya muchos años que el Comité del Premio Nobel perdió su credibilidad. Para algunos el momento decisivo fue la decisión de no otorgarle el galardón a Graham Greene por ser un escritor católico. Para mí – como para tantos otros– el punto sin retorno se produjo cuando le negaron el premio a Borges. Es por ello que a nadie le sorprende que año tras año los burócratas de Estocolmo se salten a escritores que claramente se merecen el premio. De hecho, todos tenemos nuestra lista de autores que, inexplicablemente, aún no lo han recibido. Para mí los más importantes son Philip Roth y Mario Vargas Llosa.

Indignation, la última novela de Roth, confirma que a los 75 años el escritor oriundo de New Jersey se encuentra en la cúspide de su proceso creativo. En este breve libro encontramos todos los temas que lo han hecho famoso: el significado de ser judío en los Estados Unidos, la relación con los padres, el sexo, y el trabajo duro en las familias de escasos recursos. En Indignation, una novela ambientada en la época de la guerra de Corea, Roth agrega el temor a la muerte a la lista de sus obsesiones, algo que ya había hecho en Exit Ghost, publicado en 2007.

Indignation tiene una estructura narrativa simple, pero nos depara una sorpresa alucinante, la que he decidido no divulgar, para así mantener el suspenso y el deleite que se siente al leerla. En mi opinión, ésta es su mejor novela desde La conjura contra América. Lo que hace que la aseveración anterior sea extraordinaria es que La conjura fue publicada tan sólo en el 2004. ¿Cuántos novelistas publican novelas extraordinarias cada cuatro años?

Sajones de piel oscura

Desde hace un tiempo algunas de las mejores novelas en inglés han sido escritas por escritores provenientes del ex Imperio Británico, incluyendo India (Salman Rushdie) y Trinidad (V.S. Naipaul). Este año el premio Man-Booker –uno de los más prestigiosos en el idioma inglés– fue para The White Tiger, del joven indio Aravind Adiga. Esta novela está estructurada en forma epistolar. Cada capítulo consiste en un largo correo electrónico que un emprendedor le envía, desde Bangalore, al premier chino. A través de estos correos –los que, naturalmente, nunca son contestados– vamos conociendo una historia graciosa y dulce a la vez, la que refleja las contradicciones entre la India moderna y la tradicional. Nos adentramos, además, en la división de clases, las castas y la corrupción sistémica y brutal de la India actual.

 

 

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The Reluctant Fundamentalist, del paquistaní Mohsin Hamid, es una novela sobre el desencuentro entre el mundo occidental y el islámico. La historia está contada en la forma de una conversación, que se lleva a cabo en un bazar, entre un joven musulmán y un estadounidense. El intercambio, sin embargo, es unilateral; los lectores saben lo que dice Changez, pero no lo que responde su interlocutor norteamericano. La historia que relata el joven paquistaní es la de un sueño destruido. Educado en la prestigiosa Universidad de Princeton, Changez llega a vivir el “sueño americano”: tiene un excelente trabajo y una novia rubia y preciosa. Sin embargo, los acontecimientos del 11 de septiembre cambian todo. De pronto, se siente señalado con el dedo y todo en su vida en Nueva York se transforma en una gran pesadilla. Al fi nal deja los Estados Unidos para retornar a lo verdaderamente suyo, a su gente y su país. Una historia sorprendente y desgarradora.


¿Un continente perdido?

Hace casi 40 años, en Conversaciones en la Catedral, Mario Vargas Llosa se preguntó: ‘¿en qué momento se jodió el Perú?’. Pero la pregunta de fondo va más allá del Perú y se aplica a toda la región latinoamericana. De hecho, una de las interrogantes más persistentes en economía, análisis político e historia comparada es en qué momento –y por qué razones–, América latina se fue quedando atrás en relación a América del norte –los Estados Unidos y Canadá.

Este es el tema del magnífico libro del historiador británico John H. Elliot, Empires of the Atlantic World. La principal preocupación de Elliot –quien en su libro anterior, The Count Duke of Olivares, había abordado el tema de la burocracia y el centralismo en España imperial– es explicar por qué América del sur es un continente pobre e inestable, mientras que América del norte es próspera y vive en armonía social. Elliot considera diversas explicaciones, incluyendo los motivos divergentes de ingleses y españoles –comercio para los primeros, y subyugación para los segundos–, las distintas obsesiones de los conquistadores del norte y del sur –la revolución industrial y la contrarreforma–, y sus diferencias culturales y religiosas. Su análisis erudito y penetrante se centra en el hecho que la conquista inglesa comenzó casi cien años más tarde que la española. Se trataba, entonces, de tiempos distintos; esto permitió a los ingleses aprender de los errores de España. Fue así como evitaron el centralismo excesivo y la burocracia, y enfatizaron la libertad y las instituciones fuertes pero flexibles. Y si bien Elliot no lo explica todo –el mayor cabo suelto es por qué el Caribe se parece más a América del sur que del norte–, éste es un libro esencial para empezar a entender nuestro atraso y discutir cómo se puede salir de él.

La colección de ensayos compilados por Francis Fukuyama en Falling Behind tiene un objetivo similar al de Elliot: una serie de autores –sociólogos, teóricos de la política, economistas e historiadores– trata de explicar la brecha existente entre los Estados Unidos y las naciones de América latina. Y si bien las contribuciones a este volumen son disparejas, el trabajo como un todo cumple con el objetivo de presentar una serie de hipótesis sobre el desarrollo frustrado de América latina. Entre los ensayos mejor logrados destacan los del propio Fukuyama, Jorge Domínguez, James Robinson y Enrique Krauze. Al final, el veredicto no es demasiado sorprendente: en América latina han fallado las instituciones y las políticas económicas. Además, la profusión de crisis financieras y colapsos de las monedas locales han mantenido al continente en una postración relativa.


La Gran Depresión revisitada

The Forgotten Man, de Amity Shlaes es una nueva historia de la Gran Depresión. La novedad de este volumen es que describe al presidente Herbert Hoover con simpatía, y es crítico de las políticas de Franklin Delano Roosevelt. El primero, nos asegura Sales, no fue el indolente que pintan los izquierdistas, y el segundo no fue ni un santo ni un gran líder. Hasta 1940 su record fue más bien pobre; lo que lo salvó fue la Segunda Guerra Mundial y el enorme gasto fiscal que ella demandó. Si bien uno no tiene que estar de acuerdo con todo lo que aquí se escribe, el tener una visión diferente a la de la “historia oficial” es útil para poner en perspectiva lo que está sucediendo hoy en día.


Las maratones de un novelista y la ficción

Haruki Murakami describe su último libro, What I Talk About when I Talk About Running, como una memoria. Sin embargo, no lo es. Se trata de algo mucho menos ambicioso. Como el título lo señala, estas son las reflexiones de un corredor empedernido que participa en varias maratones, carreras de enduro y competencias de Iron Man. Pero el que el texto sea menos ambicioso que una memoria no le quita interés. De hecho, las confesiones de Murakami sobre sus rutinas y las comparaciones entre correr competitivamente y escribir novelas de éxito son extremadamente útiles e iluminadoras.

¿Qué hace que ciertas obras de ficción –como las de Murakami– funcionen, y otras no? ¿Por qué algunas novelas tienen éxito y otras son un rotundo fracaso? Esas son as preguntas que se hace James Wood en su magnífico ensayo How Fiction Works. Si bien este es un libro corto –265 páginas en un formato pequeño–, está repleto de ideas y perspectivas exquisitas. Wood –quien es el crítico principal de la revista New Yorker–, desmenuza el rol del narrador y de las técnicas utilizadas por gigantes como Flaubert, Stendhal, Cervantes, Defoe y Austen. También nos habla de diálogos exitosos y no tanto, personajes secundarios, personajes ricos y aquellos que son ‘planos’. Después de leer este ensayo, la lectura de obras de ficción no será la misma. De ahora en adelante leeremos a través de los lentes de Wood, y éstos, sin duda, tienen cristales poderosos.