A pocos días de que Enersis anunciara un aumento de capital por 8.020 millones de dólares y las AFP salieran enérgicamente a criticar la operación, el presidente de Endesa España, Borja Prado, llamó a un conocido empresario chileno para preguntarle su opinión sobre lo que estaba ocurriendo. Después de analizar la dura reacción de los […]

  • 23 agosto, 2012

A pocos días de que Enersis anunciara un aumento de capital por 8.020 millones de dólares y las AFP salieran enérgicamente a criticar la operación, el presidente de Endesa España, Borja Prado, llamó a un conocido empresario chileno para preguntarle su opinión sobre lo que estaba ocurriendo. Después de analizar la dura reacción de los inversionistas en Chile, ambos habrían coincidido en que una cuota importante de la responsabilidad recaía en el directorio de la firma, que preside Pablo Yrarrázaval, equipo que no habría leído correctamente lo que podía sobrevenir ni menos advertido los riesgos inminentes que podía enfrentar la operación propuesta por Endesa España.

Y como ya es evidente, desde que se desató la polémica el directorio de Enersis no ha dejado de estar en el centro de la discusión. Sus integrantes han sido sometidos a escrutinio público y varios de ellos han debido salir activamente a replicar los reproches que se les han formulado.

Pablo Yrarrázaval hizo lo propio hace pocos días en sendas entrevistas por escrito. La cabeza de Enersis, un hombre que varios definen como el encargado de las relaciones políticas -y como una figura que se acomoda perfectamente al estilo de los españoles-, salió a escena para acusar que se sentía injustamente tratado, que creía categóricamente que no ha tenido conflictos de interés mal resueltos por su doble condición de director de la eléctrica y de la bolsa, y que estaba convencido de que, de aquí en más, los acontecimientos progresarían de mejor modo.

La muy calibrada arremetida de Yrarrázaval por la prensa para muchos no hace sino confirmar que, más que por conocimientos técnicos de electricidad, la presidencia de Enersis la ostenta especialmente por sus dotes mediadoras y por sus contactos y conocimientos de la cultura de negocios y el who’s who en España -que adquirió luego de vivir cerca de 10 años en Madrid- y, por cierto, el quién es quién en Chile.

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Yrarrázaval tiene adeptos y críticos, personas que valoran su capacidad para haber llevado las riendas de la bolsa y de Enersis por años sin grandes contratiempos y quienes le critican acérrimamente, especialmente ahora que el ambiente está revuelto. Él está consciente de aquello. Sabe mejor que nadie que por años sus detractores dentro de ese centro de negocios le han criticado su doble militancia, la que si bien no tiene impedimentos legales, sí lo limitaría a la hora de tomar posición en situaciones que puedan afectar las dinámicas del mercado, como ocurriría en este bullado caso.

El aumento de capital por 8.020 millones de dólares anunciado por Enersis puso a Yrarrázaval en primera plana. Desde la SVS, hasta presidentes de AFP y actores varios del sector financiero han salido a cuestionar al directorio de la empresa que él preside y por lo mismo no son pocos los que estiman que este caso es, fuera de toda duda, la mayor prueba de fuego que le ha tocado enfrentar.

Sin embargo, comentan cercanos a la eléctrica, si bien en un principio su rol como vigía de Endesa España en Chile pudo haber estado cuestionado, hoy Yrarrázaval está saliendo fortalecido por cómo ha enfrentado la situación. “En España saben que si hay alguien que puede sacar esta situación adelante, ése es Pablo”, comenta un cercano a la eléctrica.

“Esto lo tiene sin úlcera”

Pese a todo el revuelo, entre quienes lo conocen no hay una opinión sobre el shock que este caso ha tenido en su rutina diaria. Mientras por un lado hay cercanos que aseguran que ésta no es una situación que le inquiete -“no es una persona que viva de la imagen, no le importa lo que piensen de él y no creo que esto de Enersis lo tenga con úlcera”, confidencia uno de sus amigos-,  otros conocidos que  han compartido con él en las últimas semanas dicen que lo ha pasado mal y que “es un tema en el que a él nunca le hubiera gustado estar. Él es una persona muy correcta y medida, y es verdad cuando dice que se siente injustamente cuestionado”.

Los últimos días han sido intensos para el presidente de Enersis. “Pablo es una persona muy dedicada, ha estado estas últimas semanas completamente enfocado a este tema, a sacarlo adelante. Él actúa de acuerdo a la ley, es una persona con cero vanidad, cero preocupación de lo que vayan a decir de él. Sabe que no le puede caer bien a todo el mundo”, sostiene un alto ejecutivo de Endesa.

Su rol en las últimas semanas se ha centrado en mantener cohesionado al directorio. “Ha tomado con mucha fuerza el liderazgo y está ejerciendo un rol súper relevante para seguir siendo el puente con Endesa y está exigiendo mucho a todos los involucrados hacer salir de esto. Lo están escuchando afuera”, afirma otro directivo ligado a la compañía.

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Sintomático de lo ocupado que mantiene el caso Enersis a Yrarrázaval es que no acudió a la apertura bursátil de Echeverría Izquierdo a principios de mes, como es su costumbre cada vez que una nueva empresa debuta en bolsa.

Desde chico Yrarrázaval estuvo vinculado a la bolsa. Su padre –que lleva el mismo nombre- lideró por varios años Yrarrázaval y Cía., una de las corredoras más antiguas de la plaza y que hoy encabeza María Elena, la hermana del presidente de Enersis y mujer del arquitecto Fernando Boza.

Dueña de una considerable fortuna, su familia fue propietaria de grandes extensiones de tierra que hoy pertenecen a la comuna de Ñuñoa. Además, hace pocos años se deshicieron –a cambio de varios millones de dólares-, de las cuatro hectáreas que tenían en la esquina de El Rodeo con Av. La Dehesa.

Al egresar del colegio de los Sagrados Corazones de Manquehue en 1968, Yrarrázaval entró a estudiar Ingeniería en la Universidad de Chile. Pero vino la Unidad Popular y los planes cambiaron para los Yrarrázaval Valdés. La familia decidió partir a Europa y se instaló en Madrid, en 1971. Allá, el presidente de Enersis ingresó a la Universidad Complutense para continuar sus estudios.

Vínculos con Endesa

Hizo buenas migas con los españoles. Su familia se codeaba con la aristocracia de ese país, por lo que fue en esa época en la que Pablo Yrarrázaval comenzó a conocer los códigos hispanos y a relacionarse con la realeza española.

Entabló una amistad con José María Aznar, quien años después asumiría como Primer Ministro de España. Otro de sus cercanos fue Rafael Miranda, quien por consejero delegado de Endesa España hasta 2009, pero sigue vinculado a la eléctrica; de hecho, actualmente es director de Enersis.

Y en su grupo de amigos estaba también Borja Prado, y su hermano, que era el más cercano a Yrarrázaval. El actual presidente de Endesa España era uno de los madrileños que solía reunirse con un grupo de varios jóvenes chilenos que pasaban esos años allá, entre los que estaban –además de Yrarrázaval– los hermanos Gerardo y Pablo Larraín, socios de P&G Larraín, y Hugo Frías, dueño de Hugo Frías Propiedades. El grupo se juntaba en el exclusivo barrio de Puerta de Hierro, ubicado al noroeste de Madrid, conocido por sus casas de amplios jardines. También se dejaban ver por ahí a Fernando Larraín Peña y su hijo Fernando Larraín, actual gerente general de LarrainVial.

Frías recuerda que en esos años había mucha vida social. “Nos convidaban a monterías en cotos de caza y era una época de mucha actividad social. Todos nos ubicábamos”, recuerda. Y agrega que Pablo Yrarrázaval es “alegre, muy simpático, buen conversador, y que dejaba muy bien parado a los chilenos”.

Con esa red de contactos entre manos, el hoy presidente de la bolsa se fue abriendo paso en el empresariado español, llegando a convertirse en uno de los chilenos más respetados en ese país. Prueba de ello es que en 2001, para la inauguración de la sede de la Fundación San Ignacio de Huinay –iniciativa fundada por Endesa y la Universidad Católica de Valparaíso para promover la investigación científica en la X Región–, las visitas ilustres fueron nada menos que la infanta Elena y su marido, el Duque de Lugo. El gestor de ello fue Pablo Yrarrázaval. “Conozco al Duque de Lugo desde hace unos años y hemos entablado una buena amistad”, contaría después a Capital.

“Cuando empecé a viajar con más frecuencia a España, en los años 90, me sorprendió que me hablaban mucho de él, es un hombre muy respetado. Tiene amistades con la realeza y con la aristocracia española”, cuenta el abogado Darío Calderón. “Es un hombre que aglutina, que no pelea, es criterioso, no se mete en polémicas. Nunca lo vas a ver opinando en un caso polémico”, comenta.
Por eso, no fue extraño que cuando Endesa España desembarcó en Chile pusiera a Yrarrázaval como presidente de Endesa Chile. Sus vinculaciones con la española se fueron dando casi espontáneamente. Primero fue su amistad con Rafael Miranda a fines de los 70. Luego, desde la presidencia de la Bolsa de Comercio de Santiago le tocó conocer de cerca a Manuel Pizarro, quien fue vicepresidente de la Bolsa de Madrid y más tarde ejerció como presidente de Endesa España, entre 2002 y 2007.

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Con Rodolfo Martín Villa -también presidente de la eléctrica-, se conocieron en los años en que la compañía llegó a Chile. “Durante el período que Endesa España estaba invirtiendo en Chile, Rodolfo Martín Villa estuvo en diferentes reuniones conmigo, como presidente de la Bolsa, para conocer mi visión acerca de la evolución de nuestro país y su economía, el tratamiento al inversionista extranjero y el proceso de inversión que estaban desarrollando. Quizás con ese conocimiento y al ver la seriedad con que manejamos el proceso de OPA de Enersis y posteriormente de Endesa Chile se fue creando un lazo de amistad y confianza.

Llegado el momento, él me ofreció este cargo”, comentó Yrarrázaval en 2002 cuando aún era presidente de Endesa Chile.

Haciendo frente a la crisis

Férreo defensor del proceso de toma de control de la eléctrica chilena por parte de Endesa España, Yrarrázaval fue además pieza clave en la negativa de Madrid de vender Endesa Chile a Duke Energy, en 2008. Esa razón lo llevó a contar con la total confianza de los españoles para primero asumir como presidente de la compañía energética chilena en 1999 y luego como presidente de Enersis en 2002, en reemplazo de Alfredo Llorente.

No fueron años fáciles. La crisis asiática golpeaba fuerte a la región y las acciones del holding eléctrico caían. Fue ahí cuando Pablo Yrarrázaval gestionó un aumento de capital para el cual tuvo que convencer a los controladores, a las AFP, entre otros minoritarios, para levantar 2 mil millones de dólares, de los cuales los fondos de pensiones pusieron 799 millones de dólares. Ese paso es recordado por ejecutivos ligados a la compañía como una jugada fundamental para fortalecer el patrimonio de la empresa, que pasó de valer alrededor de 600 millones de dólares a los más de 11 mil millones en que está hoy. Un punto que él ha hecho ver en sus entrevistas, pero que también ha sido replicado, como lo hizo Paul Fontaine en una carta a La Tercera, en donde señala que si bien el valor bursátil de Enersis ha subido lo que señala el presidente de la firma, en el mismo lapso la acción de la compañía se ha desvalorizado 40%.

Otra de las razones por las cuales Pablo Yrarrázaval es considerado un presidente que ha sabido manejar al directorio, es porque pese a todo ha podido aunar posiciones, tarea nada fácil considerando que la mesa directiva siempre ha estado integrada por “peces gordos” y personas de carácter fuerte. Eso, sin contar que ha logrado seguir contando con la confianza de los controladores, aún cuando la española ha cambiado tres veces de manos, desde que él asumió en la presidencia.

El rey de la bolsa

Con 39 años, Pablo Yrarrázaval Valdés se transformó en el presidente más joven de la Bolsa de Comercio de Santiago. Hoy, a punto de cumplir los 61, sigue al mando de la rueda. Y mientras para algunos estas décadas en la presidencia son una prueba de que su gestión ha sido hábil y positiva, otros agentes del mercado se han convertido en duros detractores a su labor y críticos a su permanencia en la más alta posición de ese centro de negocios, cuestión que han hecho ver -normalmente sin mucho éxito-, en las jornadas previas a las juntas de accionistas en que correspondía renovar el directorio.

Los opositores a su gestión dicen que Pablo Yrarrázaval se las ha ingeniado para que año a año las corredoras más pequeñas, con bajos niveles de negocios, pero cuyos ingresos se explican de manera importante por los dividendos de la bolsa, lo apoyen, manteniendo un statu quo que creen ha ido en desmedro del desarrollo del mercado de capitales.

“Pablo era un estupendo presidente hasta los años 90, pero las cosas han cambiado, el mercado de capitales es otro y él no cambió… Hoy hay un problema de sistemas, recursos, actualizaciones, y la bolsa se fue quedando atrás”, dice el socio de una corredora de bolsa.

Y aunque algunos le dan una lectura crítica, la forma en que abordó el ingreso de los bancos a la Bolsa de Comercio, y cómo grandes empresarios ligados a esas instituciones financieras terminaron compartiendo con él la mesa de la rueda, son una demostración adicional de sus capacidades “políticas” en el mundo del los negocios. Apellidos como Luksic, Saieh, Matte y Yarur formaron parte del directorio por años, cuestión que sólo comenzó a cambiar en marzo pasado, luego de casos que afectaron las custodias y procedimientos de algunas corredoras de bolsa, y que dieron origen a acciones legales y cuestionamientos. Según fuentes cercanas a Yrarrázaval, él mismo también pensó seriamente en no repostularse por un nuevo período. Sin embargo, finalmente desechó esa idea considerando que la institución ya estaba siendo sometida a demasiados cambios por lo que se hacía necesario dar continuidad en la dirección.

Temas como la fusión de las bolsas (de Comercio y Electrónica) hasta ahora se han quedado en el papel. Para qué decir de ladesmutualización, bandera de lucha con la cual el socio de Celfin, Jorge Errázuriz, peleó hasta que se cansó y renunció al directorio. De hecho, Errázuriz, uno de los opositores más acérrimos de que Yrarrázaval siga al mando de la bolsa, lideró sin éxito en 2008 una ofensiva para sacarlo de la presidencia e impulsar una serie de cambios en la entidad.

Y aunque ahora hay varios que creen que sus días como presidente de la Bolsa de Comercio de Santiago están contados, lo cierto es que Yrarrázaval sigue ahí y defendiendo que no hay incompatibilidades entre sus dos cargos.