El periodista argentino asegura que los fondos que el gobierno está negociando en Estados Unidos “van a estar”. “Pero esto es una curita, porque el mismo problema que estamos hoy se va a generar el año que viene. ¿Y el año que viene la plata donde estará?”, advierte.

  • 6 septiembre, 2018

Jorge Lanata, el periodista más aclamado y a la vez odiado de Argentina, premio Martin Fierro, escritor y enemigo acérrimo de los Kirchner, responde la llamada a las 5 de la tarde. Cuenta que en Buenos Aires la gente está alterada. Más que violenta, la gente está triste, decepcionadaY también con miedo, porque es lógico: las crisis económicas generalizan el miedo a perder el trabajo. Está todo el mundo de un humor pésimo”, dice el conductor del programa Periodismo para Todos. 

El lunes, el presidente Mauricio Macri anunció un paquete de medidas de ajuste fiscal para paliar el difícil escenario económico que enfrenta el paísEn un discurso grabado de 25 minutos, el mandatario habló de “crisis”; señaló que estos han sido los peores cinco meses de su vida, después de su secuestro e hizo un llamado a “aquellos que tienen más capacidad de contribuir”.

-¿Qué te pareció el discurso?

-Me pareció que el tono positivo que quiso darle al discurso terminó conspirando. Sonaba más a un discurso electoral que a otra cosa, y cuando eso pasa, la gente directamente no cree.

-Se esperaba que el peso se fortaleciera el día del anuncio, pero eso no ocurrió. ¿Por qué?

-Yo no creo que la reacción del mercado iba a ser tan rápida. Hay que ver primero si el FMI concede lo que el gobierno le está pidiendo. Lagarde (Christine, directora gerente del FMI) dijo que faltan como dos semanas. Probablemente haya un préstamo extra del Tesoro de EE.UUque se entrega con condiciones que son muy favorables con Argentina. 

-¿Quién es el responsable de la crisis? 

-Hay una mezcla de todo. Gran parte viene de los K. Despuéscuando el gobierno asumió, evitó decir que la situación era muy comprometida para no generar miedo a los capitales extranjerosPero yo creo que se equivocaron porque estaban comunicando la necesidad de un ajuste sin explicar por qué. 

-¿Pero no crees que si Macri hubiese dicho que el país estaba prácticamente quebrado el efecto hubiese sido peor?

-Algo de eso dijo María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, pero Macri no dijo eso de la nación. Y bueno, el tema fue pasando y ahí empezó toda una discusión sobre gradualismo o shock y finalmente se impuso el gradualismo. Tampoco Macri tenía background legislativo o político como para hacer una política de shock porque no se lo hubiera bancado la gente. El gobierno se creyó el optimismo que pregonaba, pero que no era real. Las cosas estuvieron mejor durante un año y pico, pero después se terminó imponiendo lo que era la Argentina real. Haber dado metas de inflación que no cumplieron; haber ido hacia atrás con una serie de reformas que empezaban por la oposición de la opinión pública, los fue desgastando. 

¿Crees que Macri no dimensionó la profundidad de la crisis?

Yo creo que fue voluntarista, vio lo que quiso ver. Él no es un líder político, Macri es un empresario, no reacciona como reaccionaría un político¿me entendés? Si vas a hacer un ajustelo tienes que hacer consensuado con las personas que vas a afectar, a menos que sea una dictadura. Se tendrían que haber juntado el peronismo, la izquierda, la iglesia, los sindicatos y tratar de consensuar una situación donde cada uno ponga algoEso eliminaba cualquier posibilidad de reacción social frente al ajuste. Pero eso no ocurrió porque el gobierno no confiaba en el peronismo y el peronismo no confiaba en el gobierno. 

-¿Qué errores se pudo haber evitado?

-Yo creo que Argentina tiene un problema histórico de 50 o 60 años que gasta más de lo que gana. Es un problema de arrastre que varias veces llevó a Argentina al default y que nos hace vivir por arriba de nuestras posibilidades. Eso es algo que puedes cambiar, pero en 10 años, o 20. No va a cambiar en 2. 

-¿Cómo evalúas a los técnicos que trabajan con Macri?

Creo que hubo un error del gobierno, sobre todo al comienzo, de los conflictos de intereses: mucha gente que venía de la empresa privada mantenía todavía relaciones con ellas. Y eso les provocó un desgaste político. Y después, un CEO no es lo mismo que un presidente o un ministro. Hay gente muy solvente desde el punto de vista técnico, pero manejar una empresa es una cosa, por más grande que sea, y manejar un país es otra cosa muy distinta.

Es lo mismo que se le criticó a Piñera en su primero gobierno…

-Ahí no tengo idea, no lo sé. 

 

Cristina, La Haya y la curita

 

Una de las medidas de austeridad fue reducir el número de ministerios a la mitad, ¿cómo calificas la medida? 

-Es una medida simbólica que no es tan importante porque lo que hace es disminuir del presupuesto a los cargos políticos. Si hubiera un despido masivo sería distinto, pero Macri no puede hacerlo, no está en condiciones políticas para hacer una cosa así. 

Otro anuncio fue la restitución de las retenciones a las exportacionesque van totalmente en contra de su programa de gobierno. Él mismo dijo que era “un impuesto malísimo”. ¿Crees que le va a costar el apoyo de sus adherentes?

Cuando el gobierno asumió, lo que hizo fue, favorecer a algunos sectores concentrados en economía pensando que eso iba a ayudar a la reactivación económica y después atender mucho a los sectores más postergados. De hecho, hoy el 70% del gasto en Argentina es social. Macri perdió a su propia base de sustentamiento, desatendió a la clase media, que es la que hoy dice que se arrepiente de haberlo votado. Pero como no hay otros candidatos, dicen que tampoco tienen por quién votar.

-Tú votaste por él, ¿eres de los arrepentidos?

-No, porque la hipótesis en aquel momento era Cristina y evidentemente no podía votar por una persona que sabía que estaba robando en Argentina de la manera más descarada. 

-¿Crees que con los cuadernos de las coimas hay finalmente pruebas suficientes para que Cristina caiga?

-Cristina tiene por lo menos cinco causas, de las cuales en tres hay motivos suficientes para que vaya presa: los cuadernos, está lo que hicimos de la ruta del dinero K, y la causa de enriquecimiento ilícito. Pero acá la justicia es lenta, y no tiene que ver con la falta de pruebas. Aun cuando Cristina vaya presa, eso no va a ser antes de 2020 porque la pueden condenar ahora pero después se apela a  la Cámara, después se vuelve a apelar. Argentina es un lugar donde si no te condenan del tribunal de La Haya por lo menos, no eres culpable. 

-En Capital dijiste en 2016 que si no se unían todos los sectores para enfrentar la crisis de ese momento, en cinco años más estarían en la misma y Macri pasaría a la historia como un gobierno de transición. ¿Cómo crees que va a pasar a la historia?

-Diría lo mismo. Yo creo que el problema de la Argentina es de base y lo que hay que hacer es una especie de un gran pacto de La Moncloa. Macri no pudo lograr lo que se propuso cuando asumió, de hecho su plan económico fracasó y tuvo que ir al fondo. La voluntad de cambio en Argentina no era tan grande como Macri pensó. Entonces bueno, habrá que ver cómo sigue ahora.

-¿Macri contaría con tu voto para la próxima elección?

-Si la opción es Cristina sí, por supuesto.

-¿Crees que esta va a ser la última crisis como dijo el Presidente?

-Es una expresión de deseos más que otra cosa. Hasta ahora lo que se sabe con estos impuestos nuevos, el aumento de las retenciones a los productos exportables, en teoría, llegan a cubrir la necesidad de dólares del año próximo. Pero esto es un equilibrio inestable, no es definitivo, porque la situación argentina está muy comprometida y puede pasar cualquier cosa que dé vuelta las cuentas. Se supone que la plata va a estar. Pero esto es una curita, una cosa mínima al lado de la situación general, porque el mismo problema que estamos hoy se va a generar el año que viene. ¿Y el año que viene la plata donde estará?