Sin progreso alguno y sin nueva fecha para una reunión. Así terminaron los dos días de diálogos entre funcionarios de los gobiernos de China y Estados Unidos, que buscaban poner fin a la guerra comercial que ya cumple más de un mes. La vocera adjunta de la Casa Blanca, Lindsay Walters, señaló que las conversaciones […]

  • 24 agosto, 2018

Sin progreso alguno y sin nueva fecha para una reunión. Así terminaron los dos días de diálogos entre funcionarios de los gobiernos de China y Estados Unidos, que buscaban poner fin a la guerra comercial que ya cumple más de un mes.

La vocera adjunta de la Casa Blanca, Lindsay Walters, señaló que las conversaciones habían permitido “intercambiar visiones sobre cómo lograr justicia, equilibrio y reciprocidad en la relación económica”, aunque no detalló si hubo avances.

Las discusiones de esta semana eran las primeras negociaciones oficiales entre ambas potencias desde junio y se produjeron en momentos en que EEUU aplicó una segunda ronda de aranceles a productos chinos por US$ 16 mil millones, con lo que la lista de bienes afectos pasó a US$ 50 mil millones. China ha respondido con gravámenes proporcionales.

El gobierno de Donald Trump ha iniciado los procedimientos para gravar importaciones del gigante asiático por US$ 200 mil millones adicionales. Y el propio mandatario ha asegurado que la cifra podría llegar a US$ 500 mil millones, lo que casi totalizaría las importaciones desde China el año pasado.

De acuerdo con fuentes consultadas por Financial Times, Beijing ha ofrecido medidas para abrir más su mercado a la primera economía mundial, así como comprar más productos energéticos y agrícolas. No obstante, Washington ha exigido que el gigante asiático abandone su programa de desarrollo tecnológico “Hecho en China 2025”, lo que éste descarta.

Según fuentes consultadas por Bloomberg, funcionarios de la administración de Xi Jinping incluso señalaron que las negociaciones podrían estancarse hasta después de las elecciones legislativas de EEUU en noviembre.

Los aranceles adicionales podrían llegar a principios de septiembre y se espera que tengan consecuencias directas sobre los consumidores estadounidenses.

 

Fuente: Diario Financiero