La economía se ha convertido en la principal preocupación de los estadounidenses frente a las elecciones presidenciales del 4
de noviembre. Lo dicen las encuestas y se nota en el discurso de los candidatos. Como nunca, el tema del día es cómo aliviar los
bolsillos de millones de electores agobiados por la recesión, la crisis inmobiliaria y los precios de los combustibles. Por Claudia Heiss.

  • 25 junio, 2008


La economía se ha convertido en la principal preocupación de los estadounidenses frente a las elecciones presidenciales del 4
de noviembre. Lo dicen las encuestas y se nota en el discurso de los candidatos. Como nunca, el tema del día es cómo aliviar los
bolsillos de millones de electores agobiados por la recesión, la crisis inmobiliaria y los precios de los combustibles. Por Claudia Heiss.

 

La economía se ha convertido en la principal preocupación de los estadounidenses frente a las elecciones presidenciales del 4 de noviembre. Lo dicen las encuestas y se nota en el discurso de los candidatos. Como nunca, el tema del día es cómo aliviar los bolsillos de millones de electores agobiados por la recesión, la crisis inmobiliaria y los precios de los combustibles. Por Claudia Heiss.

Obama y McCain están dando indicios de lo que será su contienda final por la Casa Blanca en agosto, cuando se conviertan en los candidatos presidenciales oficiales de sus respectivos partidos. Desde hace algunos días, los precandidatos han iniciado la disputa por los votos indecisos y el apoyo de los 18 millones de defraudados seguidores de Hillary Clinton.

A pesar de su inexperiencia, el que está sacando ganancias de la actual crisis económica es Obama, al plantearse comor epresentante del cambio respecto de una desprestigiada administración republicana. El senador por Illinois culpa al actual gobierno de generar la crisis por su mal manejo económico y a McCain –apodado McBush– de pretender perpetuarla al dar continuidad a las actuales políticas.

Las principales propuestas de Obama apuntan a eliminar el tremendo gasto fiscal que significa la guerra en Irak y poner fin a los discutidos recortes tributarios que estableció George W. Bush para los grupos de mayores ingresos. En cambio, plantea redistribuir recursos entre los grupos de ingresos bajos y medios.

McCain, aunque inicialmente contrario a los recortes de Bush, ha decidido mantenerlos en su plan económico, bajo la premisa de que contribuyen a reactivar la economía. Y su programa añade nuevas rebajas tributarias, que se compensarían con una administración más eficiente del Estado.

En su primera gira tras la derrota de Hillary Clinton, Obama ha intentado dar a conocer su programa económico. Aprovechó de acusar a John McCain de promover el derroche fiscal al mantener esos millonarios recortes y los cuantiosos gastos de la guerra en Irak. McCain,por su parte, calificó de irresponsables las intenciones de Obama de renegociar tratados de libre comercio y aumentar impuestos.

Según estimaciones del Tax Policy Center –un centro de estudios de Washington citado por el New York Times— en comparación con las políticas actuales, la propuesta económica de Obama aumentaría los recursos fiscales en 700 mil millones de dólares en el curso de 10 años. La de McCain reduciría el ingreso fiscal en 600 mil millones en el mismo período. El semanario The Economist evalúa que tanto los anuncios de uno como de otro candidato apuntan a un aumento considerable de la deuda nacional en el curso de la próxima década.

 

 

 

Cortejando los votos de Hillary

La mayoría de los sondeos muestra, hasta el momento, una leve ventaja de Obama sobre McCain. Eso significa que los indecisos y aquellos electores que podrían cambiar de idea –los “swingers”— defi nirán el resultado. Entre ellos se encuentran los trabajadores de cuello azul que Obama no logró conquistar en la primaria y cuya principal motivación política tiene que ver con su bolsillo.

A pesar de que las diferencias entre Hillary Clinton y Obama eran más de estilo que programáticas, la senadora tenía una mejor llegada con estos votantes. Las diferencias entre Obama y Mc- Cain en el campo económico, en cambio, sí que son signifi cativas. Mientras McCain plantea extender los recortes tributarios para los más ricos, Obama pretende eliminarlos y reemplazarlos por exenciones tributarias más modestas para la clase media y por inversión en programas de salud. El candidato republicano pretende reducir el gasto público haciendo más eficientes los programas de gobierno, mientras que el demócrata piensa incrementar los programas sociales gracias al fin de los recortes tributarios y de la guerra.

Pero Barack Obama ha encontrado dificultades en recuperar para su partido el voto de los trabajadores industriales blancos. Su sitio web incorporó una entrada que da la bienvenida a los partidarios de Hillary, donde agradece a la senadora por Nueva York el trabajo de su campaña, elogia su plan de cobertura universal de salud e invita a sus electores a sumarse a su candidatura. McCain, en un esfuerzo por disputar esos preciados votos, ilustra la sección “ciudadanos por McCain” de su sitio web con la foto de una mujer blanca que porta un cartel de Hillary Clinton cubierto con calcomanías de McCain.

La pregunta que todos se hacen es cuántos votos de la ex candidata irán a Obama, cuántos preferirán quedarse en casa el 4 de noviembre y cuántos estarán dispuestos a sumarse a McCain. Barack Obama ha iniciado su esfuerzo por unir al partido integrando a algunos asesores claves de la senadora en su campaña. Y además de cortejar votos, se ha dedicado al otro aspecto clave para la etapa que se inicia: obtener recursos. Se espera que Obama recaude la impresionante suma de 100 millones de dólares sólo en junio: bastante más de lo que proyecta conseguir McCain.

Diferencias…
Obama McCain
Recortes tributarios
Rechaza los recorte de George Bush, por
benefi ciar al grupo de más altos ingresos.
Detractor, inicialmente, de los recortes
de Bush, hoy plantea darles continuidad
y añadir nuevas exenciones.
Libre comercio
Durante la campaña contra Hillary
Clinton, adoptó una retórica anti-libre
comercio que algunos consideran más
populista que de convicción. Obama ha
dicho que revisará las normas ambientales
y laborales de tratados vigentes y que
rechazará futuros TLC.
Defensor de la globalización económica,
ha prometido continuar fi rmando TLC y
reduciendo barreras arancelarias. Reconoce
que la apertura comercial ocasiona
trastornos laborales, los que promete
combatir con programas especiales de
educación y reconversión.
Salud
Propone un plan de cobertura universal
con importantes aportes económicos
por parte de empleadores, aseguradoras,
particulares y el gobierno y que prohíbe
negar cobertura por preexistencias.
Plantea cambios en la estructura tributaria
de los benefi cios de salud para
hacer más accesible y competitivo el
mercado privado de cobertura en salud.
Propone dar ayuda fi nanciera para el
acceso a seguros privados de salud.
Irak
Rechazó la invasión desde el comienzo.
Asegura que retirará las tropas a 16 meses
de asumir el gobierno.
Apoyó el ataque a Irak aunque ha criticado
a Bush por destinar insufi cientes
tropas y recursos para llevarla a cabo.
Ha dicho que, por él, las tropas pueden
quedarse 100 años en Irak, aunque se
ha visto conminado a ofrecer una fecha
estimada para su retiro: el año 2013.
Matrimonio gay
Lo rechaza porque, según su fe, el
matrimonio debe ser entre un hombre y
una mujer, pero está a favor de “uniones
civiles” entre personas del mismo sexo.
Contrario al matrimonio o cualquier otra
forma de unión civil entre personas del
mismo sexo.
Aborto
Partidario o pro-choice. Ha dicho: “Confío
en que las mujeres pueden tomar esta
decisión junto a sus doctores, familias
y sacerdotes”. Promueve programas de
educación sexual que prioricen tanto la
abstinencia como la anticoncepción, para
reducir el número de abortos.
Contrario o pro-life. Propone prohibir el
aborto, excepto en casos de violación,
incesto o peligro para la vida de la madre.
Ha dicho que la Corte Suprema debería
revertir el precedente sentado por el
histórico fallo “Roe vs. Wade” que legalizó
el aborto.
Educación
Partidario de la competencia en el sistema
de escuelas públicas, pero no del sistema
de “vouchers” para escuelas privadas, por
aumentar la estratifi cación de las escuelas
y derivar recursos públicos al sistema
privado. Dice creer tanto en la teoría de la
evolución como en la creación bíblica, y
opina que la ciencia no es incompatible con
la fe cristiana.
Defi ende el sistema de “vouchers”
para permitir que los estudiantes usen
recursos estatales en escuelas públicas
o privadas, incluidas las escuelas religiosas.
Considera que tanto la evolución
de Darwin como la teoría del “diseño
inteligente” son válidas, y que los estudiantes
deben tener acceso a ambas.

 

Libre comercio

Así como se sabe que los candidatos prometen, se sabe que una vez elegidos suelen olvidar sus promesas. ¿Cuánto de las actuales campañas es simple populismo o retórica vacía? Ya hay quienes comentan que Obama ha bajado el tono que mantuvo en las primarias contra los acuerdos comerciales. Cuando se trata de conquistar a un electorado más amplio, y no sólo de conseguir votos entre los demócratas, es natural que el discurso se vuelva más centrista. Por un lado, los electores tienen miedo de perder su empleo: entre abril y mayo, la cesantía aumentó medio punto porcentual, llegando al 5,5%. Pero al mismo tiempo, un discurso demasiado proteccionista podría enajenar a eventuales votantes de centro.

La virulencia anti-libre mercado de la primaria demócrata causó preocupación, incluso dentro de las filas de ese partido, y ocasionó un escándalo cuando autoridades canadienses fueron advertidas por el principal asesor económico de Obama de no tomar en serio sus promesas de renegociar el Nafta.

Durante las primarias, Obama y Hillary Clinton parecían pelearse el puesto del más proteccionista en materia comercial, aludiendo a los empleos norteamericanos perdidos por los acuerdos con China y México, entre otros. Ambos candidatos prometieron no firmar más tratados comerciales y endurecer las normas ambientales y laborales de los ya vigentes. Estos ataques enfatizaron la pérdida de empleos norteamericanos, sin mencionar las importaciones a bajos precios que han dado un amplio poder de consumo a estos mismos trabajadores, ni los beneficios de las exportaciones para la economía.

Sin embargo, una mirada a los asesores económicos de Obama hace dudar de sus verdaderas intenciones. La conocida periodista de izquierda Naomi Klein llamó en un reciente artículo en The Nation a observar con cuidado a los “Chicago boys” de Obama, en referencia a sus fuertes vínculos con economistas de esa universidad y con el legado de Milton Friedman. Hace pocos días, Obama aseguró en televisión ser pro-mercado y procrecimiento. “Yo amo al mercado”, dijo.

Entre los principales asesores económicos de Obama está Austan Goolsbee –protagonista del escándalo con Canadá sobre el doble discurso respecto a Nafta—, un pragmático profesor de la Universidad de Chicago que no ha mostrado ni hostilidad hacia el capitalismo global ni un impulso hacia un modelo redistributivo de gran escala. Jeffrey Liebman, David Cutler y Jason Furman, de Harvard, son también defensores del libre comercio e incluso Furman ha promovido reducciones tributarias y defendido a Wal Mart. Naomi Klein advierte que, a pesar de sus promesas, está por verse cuánto de keynesiano tendrá un gobierno de Obama. Los meses que vienen serán una buena oportunidad para contrastar los planes económicos de ambos candidatos.

 

Similitudes…
Obama McCain
Pena de muerte
Aunque afi rma que no es una forma
efi ciente de disuadir del crimen, es
partidario en casos en que “la comunidad
justifi cadamente exprese la medida de
su indignación”. En el estado de Illinois,
impulsó una reforma a la pena capital y
propuso que se grabaran en video interrogatorios
y confesiones.
Partidario en el caso de crímenes
federales. Rechaza su aplicación a
menores de edad. Rechaza el uso de
estadísticas raciales en las apelaciones
de condenados a muerte. Es partidario
de aplicarla en casos de terrorismo y
estaría dispuesto a revisar la legislación
para ampliar los crímenes que merecen
pena de muerte.
Inmigración
Obama plantea reforzar las fronteras con
personal, infraestructura y tecnología.
También, reforzar el control sobre los
empleadoresde personas indocumentadas.
Ha rechazado proyectos que no ofrecen la
opción de obtener la ciudadanía a los residentes
ilegales. Ha propuesto programas
de trabajo temporal para inmigrantes que,
primero, ofrezcan los empleos disponibles
a trabajadores estadounidenses.
Promovió el 2006 un acuerdo bipartidario
que contó con el voto de Barack
Obama: el proyecto McCain-Kennedy.
La norma –que aumentaba el control
fronterizo y en los lugares de trabajo–
proponía expandir los programas para
trabajadores inmigrantes de temporada
y legalizar a millones de indocumentados
residentes en EE.UU. a cambio del
pago de multas, impuestos y de que
aprendieran inglés.
Medio Ambiente
Ha promovido varias iniciativas para reducir
la emisión de gases contaminantes,
así como un encuentro sobre calentamiento
global.
En una de sus principales diferencias
con George Bush, McCain ha defendido
reducir la emisión de gases, para combatir
el calentamiento global.
Multilateralismo
Ambos candidatos han expresado su
voluntad de impulsar una visión multilateral
de la diplomacia. Obama ha dicho,
además, que está dispuesto a dialogar
con enemigos como Irán y Cuba.
Ha propuesto convertir a EE.UU. en un
modelo del “ciudadano internacional”,
trabajando con otros países para enfrentar
desafíos como el terrorismo y el
calentamiento global.