Ha llamado la atención en las marchas el predominio –en la expresión de exigencias y deseos– de referentes culturales ajenos a la política formal. La identidad visual parece rescatada de la infancia: Serena de Sailor Moon, un perro negro elevado a la santidad, Lisa Simpson y Pikachu arengan en carteles improvisados.
Por: Andrea Palet

  • 7 noviembre, 2019