Luego de demandas y múltiples intentos por frenar su publicación, mañana se lanza oficialmente “The Room Where it Happened», título donde el ex asesor de Seguridad Nacional se refiere en extenso a sus 17 meses en el cargo.

  • 22 junio, 2020

El libro ya se filtró hace algunos días y desde ayer está circulando en redes sociales en formato pdf. Ese, de hecho, fue uno de los argumentos esgrimidos por el juez federal del Distrito de Columbia, Royce Lamberth, para desistir de su prohibición. En el fallo dado a conocer el sábado pasado el magistrado afirma que el daño ya está hecho, pues hay muchas copias en circulación al mismo tiempo que advierte que el autor puede haber incurrido en responsabilidad civil o penal por exponer la seguridad nacional de Estados Unidos. «The Room Where it Happened» tiene más de 550 páginas donde el ex encargado de seguridad de la administración Trump, entre 2018 y 2019, narra en detalle distintos encuentros con el Mandatario además de instancias internacionales y la relación con otros líderes mundiales. China, Corea del Norte, Rusia, Siria y Venezuela son algunos de los capítulos. El relato de Bolton deja de manifiesto el estilo antojadizo de Trump, además de su carácter volátil y su obsesión por ser reelecto, incluso comprometiendo las relaciones internacionales de su país, lo que lo habría llevado a  pedirle apoyo político al mandatario chino, Xi Jinping.

En una entrevista concedida el fin de semana a la cadena ABC News, Bolton afirmó que Trump no está apto para ser Presidente y dijo que espera que no gane la próxima elección. Sobre la relación del mandatario con el líder norcoreano, la cual según Trump sería muy amistosa, el ex encargado agregó: «Creo que Kim Jong Un debe reírse mucho de esto».  «Supongo que Putin cree que puede disfrutarlo como un violín», agregó sobre la valoración que el mandatario ruso tendría de Trump. Por su parte el mandatario estadounidense ha tachado de “pura ficción” el libro editado por Simon & Schuster que se lanza mañana martes. Además, legisladores republicanos y demócratas han criticado la publicación del libro, asegurando que esa información habría sido un real aporte en el proceso de «impeachment» contra Trump.

No han sido días fáciles para el Mandatario luego de que el sábado retomara sus actos de campaña tras la pausa obligada por la pandemia. La ocasión fue un rally en la ciudad de Tulsa, Oklahoma. Trump había anunciado que un millón de seguidores había pedido entradas para verlo. Al lugar del evento llegaron 6.200 personas, lo cual hizo que el recinto, con capacidad para 19.000 asistentes, se viera poco concurrido. La campaña del republicano culpó a los manifestantes «radicales» y a los medios de comunicación por la falta de participantes, pero la discordancia entre expectativas y la realidad se explicarían por un desafío realizado por jóvenes usuarios de Tiktok. Según algunos políticos y expertos, miles de jóvenes usuarios de esta red social pidieron tickets para el evento sin intención de asistir, de manera de asegurarse que hubiera muchos asientos vacíos. Una publicación del 12 de junio con esa intención, tiene más de 700.000 me gusta. Luego del encuentro en Tulsa un video muestra al mandatario bajándose de su helicóptero con aspecto derrotado. Las imágenes bautizadas como el ‘paseo de la vergüenza’ han generado cientos de memes y burlas a costa del mandatario.

A continuación les dejamos algunos extractos  de The Room Where it Happened” traducidos al español:

-En sus primeras páginas Bolton se refiere al giro del gobierno de Trump.

“No puedo ofrecer una teoría integral de la transformación de la Administración Trump porque ninguna es posible. Sin embargo, la sabiduría convencional de Washington sobre la trayectoria de Trump está equivocada. La versión atractiva para los intelectualmente perezosos es que Trump siempre fue extraño, pero en verdad durante sus primeros quince meses y controlado por un «eje de adultos», fue más sigiloso al actuar. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, se volvió más seguro de sí mismo, el eje de los adultos se fue, las cosas se desmoronaron y Trump solo estaba rodeado de funcionarios «yes, man».

“Trump es Trump. Llegué a comprender que él creía que podía dirigir el Poder Ejecutivo y establecer políticas de seguridad nacional por instinto, confiando en las relaciones personales con los líderes extranjeros, y su talento para el espectáculo televisivo”.

-Sobre su encuentro con Vladimir Putin en octubre de 2018:

“Putin comenzó señalando el declive de las relaciones ruso-estadounidenses, culpando a la política interna de los Estados Unidos. Pero no mordí el anzuelo. No iba a competir públicamente con Putin cuando tenía la ventaja de jugar en casa. Como Moscú estaba organizando la Copa Mundial de la FIFA 2018 y los EE.UU. (con México y Canadá) acababan de ganar los juegos para 2026, respondí que esperaba escuchar de él cómo organizar una Copa Mundial exitosa. La prensa se despachó de forma disciplinada y nos pusimos manos a la obra. (…) Este fue uno de esos momentos en los que Putin me señaló y dijo que debía decirle a Trump directamente que los rusos no necesitaban a los iraníes en Siria, y que Rusia no tenía ninguna ventaja en tenerlos allí».

-Sobre la postura de Trump de salirse de la OTAN y los intentos de su equipo por disuadirlo:

“Cuando llegó Trump, preguntó por qué deberíamos ingresar a la Tercera Guerra Mundial en nombre de algún país que no paga sus cuotas, como Macedonia, que luego reconoció que no lo molestaba tanto como Alemania, un país rico que no paga lo suficiente. Se quejó de sus propios asesores, diciendo que no entendíamos el problema, a pesar de que nos dijo la verdad. Stoltenberg lo intentó de nuevo, pero Trump en repetidas ocasiones preguntó por qué Estados Unidos debería pagar, quejándose de que los aliados se rieron a nuestras espaldas cuando Estados Unidos estaba ausente, burlándose de lo estúpidos que éramos”.

-Trump insinúa que Kellog sería un mejor Asesor de Seguridad Nacional:

“Luego, de la nada, Trump dijo: «Keith Kellogg [Asesor de Seguridad Nacional de Pence] sabe todo sobre la OTAN». Sabes que lo quería como Asesor de Seguridad Nacional después de McMaster. Él nunca ofrece sus opiniones a menos que yo pregunte. Y no es famoso porque nunca estuvo en la televisión. Pero me gusta John, así que lo elegí «. (Como Pompeo y yo reflexionamos más tarde, esta declaración nos dijo exactamente quién sería mi reemplazo. Le dije: «Por supuesto, si renuncio, tal vez Keith sería Secretario de Estado». Nos reímos. Pompeo hizo una pausa y dijo: «O si ambos renunciamos, Keith podría convertirse en Henry Kissinger y tener ambos trabajos». Rugimos. Era el punto culminante del día).

-Apuntes de Bolton sobre Venezuela

“Por supuesto, Trump también dijo periódicamente que quería reunirse con Maduro para resolver todos nuestros problemas con Venezuela, lo que ni Pompeo ni yo pensamos que fuera una buena idea. Al discutir esto más tarde, Pompeo sugirió que primero enviáramos a alguien a Venezuela para ver a Maduro, pero, como el interés de Trump disminuyó a partir de entonces, no pasó nada”.

“Justo después de las nueve de la mañana, llamé a Trump y lo encontré algo mejor que la noche anterior. Todavía pensaba que la Oposición venezolana había sido «derrotada», refiriéndose nuevamente a la imagen de Vladimir Padrino y «todos esos generales guapos» declarando apoyo a Maduro. Le dije que la presión real estaba a punto de comenzar, ya que impusimos las sanciones petroleras, quitando una parte significativa de los ingresos del régimen. «Hazlo», dijo Trump, sin embargo parecía desinteresado, lo que se explicó más tarde en el día cuando anunció un acuerdo parcial que finaliza el cierre del gobierno, interpretado en todo el espectro político como una rendición completa en su proyecto de muro fronterizo en México. No es de extrañar que estuviera de mal humor”.