Sierra Leona es uno de los grandes productores de diamantes del mundo. Pero aunque cueste creerlo eso no le ha servido de nada. Hoy es uno de los estados más pobres del mundo… aunque con una pequeña luz de esperanza. Sierra Leona es el país más pobre del mundo. Así al menos lo considera la […]

  • 23 febrero, 2007

Sierra Leona es uno de los grandes productores de diamantes del mundo. Pero aunque cueste creerlo eso no le ha servido de nada. Hoy es uno de los estados más pobres del mundo… aunque con una pequeña luz de esperanza.

Sierra Leona es el país más pobre del mundo. Así al menos lo considera la Organización Mundial del Comercio (OMC). Toda una ironía si se piensa que la principal actividad de este país es el negocio de los diamantes, que representa el 90% de sus exportaciones. Increíble.

Hace pocos años, Sierra Leona se sumó al proceso Kimberley, como se conoce al sistema internacional de certificación de diamantes y que fue establecido para evitar que la comercialización de estas piedras en bruto sea usada por movimientos rebeldes para financiar guerras contra gobiernos legítimos como sucedió en ese país que enfrentó un feroz conflicto que duró hasta 2002. De hecho, el proceso Kimberley obliga a mostrar el certificado de origen de los diamantes que se comercializan.

Las cifras de la guerra civil en Sierra Leona son espeluznantes. Un total de 75 mil muertos y muchas más personas mutiladas. Al punto, que el país tiene selecciones de fútbol en muletas, como muestra la foto.

El país africano, que solo tiene 71.740 kilómetros cuadrados y 4,5 millones de habitantes, vio desatarse una guerra civil que comenzó en 1991, cuando Foday Sankoh –líder del Frente Revolucionario Unido (FRU)– inició una desquiciada sublevación. Al principio decapitaban a los funcionarios públicos y clavaban sus cabezas en picas. Después comenzaron las amputaciones indiscriminadas.

El verdadero creador de esta guerrilla fue Charles Taylor, uno de los señores liberianos de la guerra que soñaba con una república islámica en el Golfo de Guinea. El FRU, que encabezó Foday Sankoh, reclutaba por lo general adolescentes arrancados literalmente de sus familias a quienes se les obligaba a beber alcohol y se les pasaba un arma, con la que al poco tiempo se sentían dueños del país. Mientras que las niñas, fueron secuestradas de sus tribus y usadas como esclavas sexuales de los rebeldes.

El 2006, los habitantes del país africano celebraron cuando Charles Taylor fue tomado preso. Hoy está a la espera de un juicio nada menos que en el Tribunal de La Haya. Se estima que entre 1991 y 2000, casi 1,5 millones de personas fueron obligados a escapar de sus hogares a medida que las fuerzas rebeldes avanzaban, destrozando los campos, quemando caseríos, matando a civiles y destruyendo la capacidad de los sobrevivientes de seguir con vida.

El tema de Sierra Leona ha vuelto a ocupar un sitial destacado a propósito de la película Diamante de sangre protagonizada por Leonardo DiCaprio y actualmente en cartelera, que entrega una visión de la situación de caos y guerra civil que sufrió el país. Se han hecho habituales las imágenes de extremidades amputadas y de niños portando fusiles AK-47, que demuestran una violencia indiscriminada, pero cada vez más organismos internacionales han dado marcha a programas de recuperación.