Las Semana Mundial de la Innovación y el Emprendimiento prepara su aterrizaje en Chile. Muchos encuentros y seminarios, pero también una experiencia real: decenas de jóvenes proponiendo soluciones a desafíos empresariales.

  • 30 octubre, 2008

Las Semana Mundial de la Innovación y el Emprendimiento prepara su aterrizaje en Chile. Muchos encuentros y seminarios, pero también una experiencia real: decenas de jóvenes proponiendo soluciones a desafíos empresariales. Por Alejandra Rivera.

La innovación golpea nuestras puertas… y con fuerza. Todos quieren innovar o, al menos, parecer innovadores.
Desde el gobierno, con su Estrategia Nacional de Innovación, hasta las empresas y las universidades. Para tener una idea, en Google hay más de dos millones de entradas a esta palabra sólo en español. Incluso, se la menciona como la estrategia clave para doblar la mano a los efectos de la extendida crisis financiera.

Como ello requiere pasar del discurso a la acción, una buena inyección de innovación resulta en estos momentos más que necesaria. Y en eso, precisamente, se puede convertir la Semana Mundial de la Innovación y el Emprendimiento, que en Chile tendrá lugar entre el 17 y el 21 de noviembre, reuniendo una serie de actividades en torno a este concepto. Detrás del esfuerzo están Endeavor Chile y el Foro Pro Innovación, con el apoyo económico de CORFO-Innova.

“Hace unos tres años la Fundación Kauffman –creadora de la actividad– propuso a Endeavor Internacional ser el hoster del evento en los 70 países en que tenemos presencia. Y en este contexto, asumimos el desafío de llevar a cabo, en conjunto con el Foro Pro Innovación, esta gran actividad que nos permitirá poner en la agenda política, social y empresarial la importancia de la innovación y del emprendimiento”, señala Alan Farcas, director ejecutivo de Endeavor Chile.

Todos los temas que se abordarán durante estos cuatro días están elegidos con pinzas, porque es la primera vez que se logrará juntar a tantas personas de diferentes ámbitos en torno a la innovación: “un hecho único en términos históricos”, comenta Farcas. Jackie Blas, directora ejecutiva del Foro Pro Innovación, añade que hubo especial preocupación por invitar a “todas las organizaciones e instituciones que tuvieran algo que decir en esta materia”.

Seminarios, talleres, concursos e invitados de lujo conforman el menú de la semana, comenzando por Innovation Dialogs, un encuentro con el experto estadounidense en innovación John Kao, para seguir con temas de propiedad intelectual, emprendimiento femenino, inversionistas ángeles y concursos para estimular el espíritu emprendedor en jóvenes universitarios.

A innovar también se aprende

Como en toda primera vez, las expectativas son grandes y por nada del mundo los organizadores quieren que el evento se transforme en uno más. Por esta razón, le dieron muchas vueltas a la idea de encontrar un elemento que realmente dejara “algo” tras el término de la actividad. En la búsqueda de este hito en un escenario ultra recargado de discursos en torno a la innovación, Jackie Blas se topó con Carlos Osorio, uno de los académicos chilenos más connotados en la materia, y quien le habló del Innovation Challenge, un concurso que se efectúa hace varios años en Estados Unidos y que tiene por objetivo demostrar que a innovar también se aprende.

Así, decidieron exportar el certamen y convertirlo en uno de los elementos ancla de la semana, en la clave que les permitirá clausurar el evento con la sensación de haber hecho algo realmente innovador. De esta forma, Chile se transformó en el primer país fuera de Estados Unidos en replicar un concurso que consiste en proponer soluciones a problemas de negocios específicos: los llamados desafíos.

“Mientras estaba cursando un doctorado en el MIT, conocí a los creadores del Innovation Challenge y pensé que podía replicarse en Latinoamérica. Una vez en Chile, puse en práctica el modelo con mis alumnos, a quienes les daba un desafío cada cuatro meses para enseñarles a generar ideas”, explica Carlos Osorio, académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, institución co-organizadora del concurso junto al Foro Pro Innovación.

El primer paso fue ponerle un nombre y se optó por la traducción literal de la versión norteamericana, “Desafío a la innovación 2008”. El paso siguiente fue la habilitación de un sitio web, www.elevatusideas. cl, donde están publicadas las bases que determinan, entre otras cosas, que el certamen está abierto a estudiantes de Ingeniería Civil, Comercial, Agronomía, Diseño y Arquitectura de cualquier institución educacional, quienes –en equipos de cinco personas– propondrán una solución innovadora a cuatro problemas de negocios propuestos por las empresas auspiciadoras.

Los problemas propuestos por las compañías no son nada fáciles de resolver y hay para todos los gustos: cómo hacer de Movistar Arena una experiencia memorable, cómo transformar a TVN en líder en consumo audiovisual en el segmento juvenil o cómo mejorar la calidad de vida del chileno del segmento E-D mediante una experiencia de consumo rentable para Homecenter. Se suma un cuarto desafío, proveniente del ministerio de Economía: cómo aumentar la penetración de la banda ancha en PYMES turísticas. Y, por supuesto, uno de Capital: cómo incrementar la experiencia de los visitantes a su web.

“Esperamos recibir unas 3 mil ideas para cada problema, de las cuales, un 5% deberían ser muy buenas. Es decir, con el concurso se generarán 150 soluciones para cada uno de los desafíos. La riqueza que hay aquí es impresionante. Esto es algo de mucho valor para las empresas”, asegura Carlos Osorio.

El certamen está organizado en tres fases y la idea es que a la etapa final lleguen dos equipos por cada desafío. Es decir, ocho grupos competirán por los 5 mil dólares de premio y por el galardón, que será entregado en un lúdico evento en TVN el próximo 19 de noviembre, al cual están invitadas la presidenta de la República y otras autoridades.