• agosto 10, 2018

El 13 de junio la Fiscalía y el OS-9 de Carabineros realizó un allanamiento al Arzobispado de Santiago, en búsqueda de antecedentes para la investigación en torno al cardenal Ricardo Ezzati.

En la investigación liderada por el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, se sumarían otros presuntos encubrimientos por parte de Ezzati. Esta vez se trata de dos denuncias -realizadas entre el 2011 y 2015- en contra del sacerdote Jorge Laplane, las que habrían sido conocidas por el arzobispado.

El indicio de la existencia de encubrimiento se suma a las denuncias por su silencio respecto de las acusaciones en contra del excanciller de la arquidiócesis, Óscar Muñoz Toledo.

Actualmente, Ezzati se encuentra hospitalizado en en el Hospital Clínico de la Universidad Católica debido a un procedimiento de rutina por la operación al corazón que se realizó el 7 de marzo en Roma.

“En relación a su operación realizada en Roma, con el objeto de instalarle un marcapaso, corresponde realizar de manera frecuente un control de rutina que requiere de hospitalización, observación clínica y exámenes de laboratorio que lo mantendrán hospitalizado las próximas 48 horas”, indicó el  Arzobispado de Santiago en un comunicado.

Este procedimiento es llevado a cabo pocos días antes de que Ezzati declare como imputado por el supuesto encubrimiento de abusos sexuales al interior de la Iglesia Católica, lo que será llevado a cabo el 21 de agosto.