Autor de quince libros, algunos entre los más vendidos según New York Times y Wall Street Journal, Guy Kawasaki, es conocido por sus discursos sobre innovación, redes sociales y espíritu emprendedor, en los que además cuenta su experiencia en Apple donde trabajó durante dos períodos, según él, con el mejor y más duro jefe de su vida: Steve Jobs.

  • 13 junio, 2019

Oriundo de Hawái, pero de origen japonés, anti Trump, surfista, amante de las redes sociales y el trabajo duro. Guy Kawasaki (64) es director de una empresa de capital de riesgo llamada Garage Technology Ventures y chief evangelist de Canva, una especie de Photoshop online que supera los 12 millones de usuarios. Fue además, uno de los primeros en instaurar el término “evangelizador” en los negocios tecnológicos, con la idea de atraer clientes y centrarse en usuarios vinculados al mercado multinacional.

Vive en Silicon Valley y, como dice él, también en las redes sociales, donde alcanza más de 12 millones de seguidores distribuídos entre Google+ (7M), Twitter (1.46M), Facebook, Instagram y otras. Kawasaki estuvo en Chile por un congreso organizado por Seminarium, exponiendo sobre el liderazgo en el mercado, branding y optimización del diseño estético en las redes sociales. En esta entrevista, habla de las lecciones que aprendió de Steve Jobs en Apple, del modelo de negocio de Facebook, de los líderes y emprendedores, entre otras cosas.

-¿Cuál es la clave del éxito?

-En las compañías te diría que es anticipar las necesidades de tus clientes antes que ellos puedan expresarlas. Para una persona, trabajo duro. Y para ambos, suerte. Ese es un factor gigantesco.

-¿Te consideras una persona con suerte?

-Sì, muchísimo.

-En cuanto a los emprendedores, ¿nacen o se hacen?

-Yo diría que se hacen. No creo que haya una característica específica con la que puedas señalar a alguien y decir: “mira, él es un emprendedor”. Creo que la capacidad de emprender es más transversal. Puedes ser un pequeño nerd sin habilidades sociales, que crea un juego genial o una aplicación y te conviertes en un emprendedor. Ese estereotipo del emprendedor outgoing, orientado a las ventas, positivo… no creo que sea verdad.

-¿Y qué hay de los líderes? ¿nacen o se hacen?

-También diría que son más los que hacen que los que nacen.

Creo que los líderes destacan en ocasiones y el problema de pensar que los líderes o los emprendedores nacen, significa que los que nazcan sin pensar que lo son, nunca probarán. Y eso está mal.

 

El jefe más duro

-Hablemos de Steve Jobs, ¿cómo era él?

-En Apple no trabajaba con él todos los días, porque no estaba en el círculo cercano. Me intimidaba muchísimo, porque era muy perfeccionista, inteligente y apasionado. Era un tipo demandante y aprendí mucho de eso. Creo que cuando uno ve hacia atrás en la vida, los mejores profesores y los mejores jefes son los más difíciles, no los fáciles. Y él era el más difícil. Digamos que pasaba a llevar algunos principios del departamento de recursos humanos.

-Trabajaste dos veces en Apple, ¿renunciaste? ¿qué pasó?

-Las dos veces yo dejé la compañía porque pensé que podía ganar más en otros lugares. Si hubiera sabido en ese momento que Apple sería una compañía de un billón de dólares, probablemente me hubiera quedado.

-¿Te arrepientes?

-Un poco, sí. Definitivamente me costó muchísimo dinero, pero por otro lado, no puedes cambiarlo. Quizás vuelva, uno nunca sabe.

-Como un líder en redes sociales, ¿cuál es tu opinión del imperio Facebook? ¿Es un monopolio de datos?

-No creo que lo sea porque nadie tiene que usar Facebook por obligación. En un monopolio, sería la única forma de obtener cierto producto. La única compañía de internet, la única de gas, la única de electricidad… Aquí no tienes que usar Facebook o Instagram. Es voluntario y si no te gustan sus políticas de privacidad, simplemente no lo uses. De alguna forma tienen que vivir esas compañías y su modelo es que su servicio es gratuito pero le venden a avisadores el acceso a las personas. Si no quieres que los avisadores lleguen a ti hay dos posibilidades: que Facebook establezca que su red social ahora tiene un precio de 20 dólares mensuales o no usarlo.

-¿Hay una ecuación entre lo que uno quiere publicar y lo que el usuario quiere leer en redes sociales? ¿Cuál es la fórmula?

-Hay un balance. No puedes postear solo lo que ellos quieren porque quizás no te ayude a ti, y tampoco puedes postear solo lo que te ayuda porque tal vez ellos no quieran leerlo. Si tuviera que asignar porcentajes, diría que es un 70% lo que ellos quieren leer y un 30% lo que tú quieres postear.

-Pero toda esa data va a una misma compañía, por los textos de Whatsapp, las imágenes de Instagram y las actualizaciones de situación sentimental Facebook…

-Si, pero tú como persona no debes hacerlo, no deberías entregar esa información. Una compañía puede decir que debemos usar Facebook porque tiene el mejor target publicitario, lo que es cierto y yo lo creo. Así que ¿de qué otra forma podría llegar a personas en Santiago de 50 años de edad, que quieran comprar una casa?. ¡Facebook! Así que tu pagas por ese aviso. Eso no quiere decir que debas como persona, proveer toda esa data. Si publico un aviso publicitario en tu revista, eso no quiere decir que deba proveer todos mis datos en ella. Simplemente, compro un aviso. No lo veo como un monopolio debido a que es una decisión voluntaria. ¿Por qué le dicen monopolio? Puedes comunicarte con tus amigos por email y no Facebook, no tienes que usar Whatsapp… Lo que intento decir es que no puedes tenerlo todo. Si quieres usar un servicio gratuito, ellos tienen que monetizarlo de alguna manera y eso requiere de publicidad.

 

-¿Qué piensas del manejo de Donald Trump en sus redes sociales? No solo del contenido, sino de la manera de hacer política en Twitter. 

-No es mi estilo. No creo que sea bueno para él, o el país o el mundo. Tampoco es como que vaya a decirle qué debe hacer, pero creo que hay mejores maneras de llevar adelante un país.