En tiempo de confusión, el pánico no es un consejero valido. Por eso y porque las crisis son fuentes de oportunidades y cuando la riqueza normalmente cambia de dueño, Capital decidió convocar a quienes saben de inversiones para que nos cuenten cuáles son los escenarios posibles, dónde invertir, cuáles son los mejores portafolios, cómo sacar provecho de los beneficios tributarios y cuáles son esos otros instrumentos, los desconocidos, que están generando renta.

  • 20 abril, 2008

 

En tiempo de confusión, el pánico no es un consejero valido. Por eso y porque las crisis son fuentes de oportunidades y cuando la riqueza normalmente cambia de dueño, Capital decidió convocar a quienes saben de inversiones para que nos cuenten cuáles son los escenarios posibles, dónde invertir, cuáles son los mejores portafolios, cómo sacar provecho de los beneficios tributarios y cuáles son esos otros instrumentos, los desconocidos, que están generando renta.

 

 

Las cartas sobre la mesa


No son pocos los riesgos que acechan a quienes son activos inversionistas. eso lo tienen claro Jorge Errazuriz, Alejandro Hirmas, José Manuel Silva y Guillermo Tagle, quienes también saben que es en las crisis cuando emergen potentes oportunidades

 

Cuando los convocamos a conversar sobre el momento actual de los mercados y las mejores estrategias de inversión para los meses venideros, les dijimos que era condición sine qua non tener varias estrellas estampadasen la hoja de registro en materia de crisis superadas.

 

Lo cierto es que Jorge Errázuriz, de Celfin Capital; Guillermo Tagle, de IM Trust; José Manuel Silva, de Vial, y Alejandro Hirmas, de Penta, no necesitan mostrar sus credenciales para acreditar ese atributo. Tienen los suficientes como para colocarse en la tajada de los mejores expertos en el plano de las inversiones.

El estómago firme con que se paran frente a las turbulencias y la claridad con que individualizan las oportunidades de inversión son prueba incontrarrestable de que su experiencia en estos temas no es de manual, sino que aprendida en primera persona singular.

 

¿Cuán mal estamos?


Está claro. El mundo está revuelto e inmerso en una crisis compleja e inédita. El diagnóstico es uno, pero las lecciones, miles. Los expertos dicen que la recuperación no será tan rápida como muchos creen, pero que inevitablemente llegará… A tomar posiciones, entonces.



Jorge Errázuriz.
Partamos por Chile. Lo que me preocupa es que prácticamente no hay noticias buenas aparte del cobre, que no sé si es buena. Tenemos una crisis energética en evolución, la gente no se acuerda, pero que una empresa no pueda producir porque no hay electricidad, o que haya apagones, afecta la vida, las expectativas y eso puede tener un efecto desastroso. Sumen un precio del petróleo muy alto, que es nuestro costo marginal de la energía. También tenemos la sequía, que afecta un sector agrícola que ya estaba triplemente afectado por el alza de costos locales, la energía y el bajo dólar. Tenemos un peso que es la tercera moneda más revaluada; tanto, que el sector exportador debiera estar pensando muy cautamente sus proyectos de inversión, cosa delicada si se considera que la inversión en Chile se explica por un pequeño puñado de proyectos de alto monto.

 

Añadan el tema laboral, que es muy real. Un ambiente de efervescencia fabricado por una política de gobierno que pretendió ayudar a los subcontratistas y que fue tan lejos que terminó alcanzándolo a él mismo en Codelco y porque gran parte de los empleados públicos no tienen contrato. Eso es un disparo a los pies. Parece que el ministro del Trabajo tiene mucho poder, porque ha logrado mantenerse continuar esa doble alma entre un ministro de Hacienda que trata de empujar y uno del Trabajo que pone el freno. Y está el problema del sector salmones y pronto vamos a ver problemas en el retail, en el sector forestal y en otros, como el bancario.

 

Se me hace muy difícil pensar en un crecimiento incluso de 4% este año y un dólar que no me extrañaría nada que llegue a 450 pesos o incluso rompa los 450 pesos. Yo creo que ese es el escenario con que hay que trabajar, no se trata de ser pesimista. Ahora, dentro ese escenario no quiere decir que todas las inversiones serán malas, que todas las acciones van a caer, no.

 

José Manuel Silva. A nivel mundial estamos ante una cuasi tormenta perfecta. Una crisis sin precedentes, porque es difícil determinar quién tiene la chiflota. La verdad es que nadie sabe bien sus alcances y todas las semanas surgen instituciones financieras con chiflotas en sus balances, aunque gracias a Dios han tenido inversionistas dispuestos a capitalizarlas.

 

Es también una crisis inédita por los montos y porque parte relevante. Se originó fuera de los bancos y ellos han tenido que asumir buena parte de los costos. Eso está generando una restricción crediticia fuerte en Estados Unidos y en otros países desarrollados, lo que está afectando el crecimiento mundial. Parte del crecimiento en Estados Unidos en los últimos cuatro años se originó por un apalancamiento de los balances que hoy se están desapalancando, proceso que nunca es indoloro y del cual es probable que aún no hayamos visto lo peor.

 

Si se agrega que el gran apalancamiento en Estados Unidos se produjo en los hogares más que en las empresas, que no parecen estar muy endeudadas, eso hace prever que el desapalancamiento puede durar un par de años y más, por lo que el crecimiento de Estados Unidos estará bajo su potencial por un período más largo de lo que se cree. Esto no se verá como una V en los gráficos.

 

Si uno de los motores se frena, eso puede repercutir en toda la economía mundial, ya que por más que se hable de desacoplamiento parece difícil que zonas como Europa se mantengan incólumes. La gran duda son China y Asia en cuanto a desacoplamiento.

 

Después hay que considerar otras burbujas más pequeñas en montos absolutos, pero quizás más grandes en términos porcentuales, como la burbuja inmobiliaria de España; la de Inglaterra, en donde incluso se llegó a que el Estado –por primera vez en la historia, creo– tuvo que nacionalizar un banco frente a una corrida; y Australia, en donde aún no ha reventado del todo.

 


Guillermo Tagle

Guillermo Tagle. Esta es una crisis compleja y que en enero parecía espantosa. El otro día miraba una serie larga de datos y al hacerlo te das cuenta, por ejemplo, que enero de 2008 fue el mes más malo de los mercados bursátiles desde agosto del 98.Pero, como filosofía de vida, tiendo a ser optimista. Tengo fe en que lo que está pasando en Asia sea capaz de tirar al mundo para arriba. Claro que Estados Unidos perderá parte de su importancia relativa y, en cinco años, tendremos otros equilibrios.

 

No olvidemos que esta no es la gran depresión o una crisis tipo la de Chile en 1983, en que se pierde todo y hay que partir de cero. Ya sea porque el mundo está más fuerte o porque hay fondos de los gobiernos y en las cajas de las compañías, creo que habrá una vuelta de mano, que ya se ve que están aprovechando varios fondos y países. Se podría decir que esta es una crisis con la billetera llena, algo que ilustró muy bien The Economist con esa portada de helicópteros cargados de lingotes yendo al rescate. A lo mejor, habrá un cambio de mano relevante y las grandes compañías americanas terminarán en manos de gobiernos árabes o de países asiáticos. No sé… Dado eso, al inversionista le diría que mire el largo plazo y que a lo mejorhay que ser más selectivo, por este proceso de rebalanceo.

 

Puesto en perspectiva, quizás hoy el problema es de exceso de caja, al punto que podemos estar viviendo el mal de la riqueza. Por ejemplo, acá en Chile, donde hemos recibido tanta riqueza por el cobre que, al final se deja de crear riqueza en otras cosas. Y eso que el cobre, no seguirá alto para siempre. Sumen a eso que el Estado chileno está más preocupado de administrar una plata con la que no saben qué hacer y la corrupción y la permeabilidad de las platas, que empieza a salir por todos lados sin buenos mecanismos de control.

 

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Alejandro Hirmas. Nosotros esperábamos, sin crisis subprime, una desaceleración de la economía y de las utilidades, simplemente por las dinámicas del ciclo empresarial mundial. Identificar la burbuja y el impacto de que reventara era más difícil, pero como después del 98 hubo un proceso concertado de los bancos centrales de inyectar liquidez, se podía sospechar que eso produciría burbujas… De hecho, ya se habla que la baja de tasas del FED puede volver a provocar una. Fue así como el sector inmobiliario llegó a tener una burbuja y lo mismo el sector de crédito a personas y a empresas, por las prácticas laxas de otorgamiento de préstamos.

 

Con todo, dentro de lo malo de la situación, y aunque falta por conocer noticias (por ejemplo algunas asociadas a la compra apalancada de empresas), me parece que el sector corporativo está sano, con buenos resultados. Si bien era predecible que sin crisis las utilidades iban a decaer o crecer menos, creo que no hay que perder de vista que las valorizaciones ya están bajas y que es normal que los ciclos se reviertan. Además, todos sabemos que las bolsas se anticipan a la economía y si asumimos que aquellas ya tocaron piso (cosa que, concedo, está por verse), quiere decir que la economía debiera hacer lo mismo en los próximos seis o nueve meses.

 

Alejandro Hirmas

En cuanto a los commodities, creo que nos están haciendo pensar que las economías emergentes se van a desacoplar de las economías desarrolladas, pero eso hay que matizarlo. ¿Por qué? Porque hay un problema de oferta de corto plazo (cuya capacidad no se puede ampliar como uno quisiera) pero que al final se solucionará, por lo que el desacople no va a ser 100%.

 

Hoy me preocupa otra cosa: que no logremos romper esta restricción crediticia que estamos viviendo. Está bien frenar las malas prácticas, parar los excesos, pero si se detiene el crédito inteligente, ahí estamos en problemas, frenamos el consumo y la inversión. En Chile, el crédito al retail es como la bencina para un auto, y ya estamos viendo a bancos y emisores de crédito auto-restringiéndose. Esta restricción autoimpuesta ya se nota. Los directores empiezan a preocuparse, la Superintendencia empieza a revisar las prácticas de control, los clasificadores de riesgo se sienten cuestionados y se ponen más papistas que el Papa y eso puede tener efectos.

 

José Manuel Silva. Es real esa restricción de créditos. Eso es una espada de Damocles. Si los bancos, en vez de prestar el dinero que está creando el Banco Central, lo reducen, al final todo el efecto de la caída de tasas se diluirá. Y como la securitización –que era una banca paralela– hoy está muerta, se podría estar creando un problema. Los bancos son los que tienen que entrar a prestar.

 

Jorge Errázuriz. Pero los bancos han llamado a puestos claves a los jefes de riesgo, a quienes tenían medio olvidados.

José Manuel Silva. Hace cuatro años, el que daba los créditos era el gerente comercial, y ahora es el gerente de riesgo, con incentivos muy distintos para operar y tomar sus decisiones.

 

Guillermo Tagle. Fíjense que con esta crisis me pasa algo parecido a lo que recuerdo de la burbuja de Internet. Había un fenómeno de auge feroz y cuando te metías en los números, algo no cuadraba. O yo no entendía o me estaba quedando obsoleto. Y al final, la burbuja estalló. Lo mismo pasó en el sector financiero con la proliferación de instrumentos AAA pero retorno BBB, con muchachos de 25 años que tenían explicaciones para todo… Y después viene lo que podríamos llamar la revancha de los nerd y hoy se ve que los bancos que no entraron a ese juego son probablemente los que van a salir fortalecidos y ganarán la punta. Para tener en cuenta.

 

¿Hay oportunidades para invertir?


Claro que sí. El mundo está tan revuelto que han terminado pagando justos por pecadores. Mire las valorizaciones de las empresas financieras globales, de firmas de commodities y de los chilenos con fichas en la región y descubrirá más de una oportunidad.


José Manuel Silva

José Manuel Silva. ¿Dónde hay oportunidades? Sin duda que en las acciones del sector financiero global, porque este mercado está hoy a mitad de precio. Las acciones de bancos, bancos de inversiones, asset managers y securitizadores están muy castigadas. Como el mercado está revuelto y no se sabe quién tiene la chiflota, se ha castigado a buenos y a malos por igual. Miren, por ejemplo, la acción mundial del Santander: hoy está al mismo precio que en 2000 y eso es una tremenda oportunidad. Con todo, para elegir se requiere un trabajo de joyería.

 

Ahora, esto del castigo desmedido no aplica sólo para las empresas financieras, también toca a las grandes multinacionales norteamericanas. Para mirar estas empresas hay que preguntarse en qué van a invertir los grandes fondos soberanos una vez que se cansen de los bonos del Tesoro. Van a irse al capital que da más rentabilidad a largo plazo; en particular, a empresas con materias primas con derechos de explotación, con acceso a minas y reservas.

Después está todo lo que es capital humano, como el que encuentras en los bancos de inversión y en las empresas de biotecnología que, ojo, hoy están en su nivel más bajo de los últimos diez años, transándose a 18, 19 y 20 veces la utilidad. Lo mismo pasa con las farmacéuticas, que están súper baratas. Hay acciones que vamos a ver al doble en tres o cuatro años.

 

Alejandro Hirmas. Totalmente de acuerdo y agregaría que la caída del sector financiero, que tiene un peso importante en los índices bursátiles mundiales (cerca del 20% al 25%), ha producido una caída generalizada que debe tenerse en cuenta. Creo que hoy existe una cantidad importante de valor en las bolsas… Claro que hay que tener estómago para pasar la volatilidad, tener paciencia para esperar que este valor aflore, ya sea en el sector financiero, en salud o en el tecnológico.

 

Jorge Errázuriz. ¿Y en Chile?

 

José Manuel Silva. Bueno… En Chile… Es más complejo… (risas).

Jorge Errázuriz. ¿Ven? Esa misma reacción es la que están teniendo los empresarios que desarrollan proyectos de inversión en Chile. Las empresas que están buscando y haciendo inversiones están todas viendo y yéndose para afuera. Por eso creo que una buena manera de invertir en Chile es seguir a los empresarios que están haciendo buenas inversiones en Brasil, en Colombia, en Perú. Es el caso de Cencosud, de Falabella, de Masisa, Lan.

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Guillermo Tagle. La respuesta de en qué invertir es compleja porque las personas son distintas. Hay un mundo en el cual la recomendación es diversificar, llegar al mundo entero, mirar que Chile representa un porcentaje pequeño de los mercados y hacer carteras poniendo ojo al estar en el perfil correcto, en la expectativa de que a fines de 2008 podamos decir que superamos la crisis subprime.

 

Ahora, si vas a cosas específicas, creo que en Chile hay compañías exitosas que van a seguir siendo exitosas, y ahí por cierto está la estrategia de ir de la mano de las compañías que están creciendo afuera. Si uno mira las 10 ó 15 principales empresas chilenas, aprecia que hay focos atractivos.

 

Otra cosa que juega a favor de invertir en acciones chilenas es que no hay impuesto a la ganancia de capital. Por eso cualquier cartera que tú hagas debiera sobreponderar a la bolsa chilena. También parece ser tiempo de volver a las jugadas más tradicionales. Empresas el sector real que siguen manteniendo buenos proyectos, que siguen creciendo, que han caído de valor y están más baratas.

 

Otra cosa relevante para los que trabajamos en este mundo de las inversiones es la UF, más aún vista en dólares. Cuando la UF rinde 7% en el año, entonces la verdad es que el depósito a plazo en UF corre muy bien. Venimos saliendo de una inflación de 7% y algo, y el que se metió en UF versus el que se metió a la bolsa en la segunda mitad del año pasado, la verdad es que ganó.

 

Alejandro Hirmas. Agregaría que el perfil de las personas es cambiante. El conservador se pone menos conservador cuando ve un mercado para arriba y el agresivo se pone menos agresivo cuando ve un mercado para abajo. Yo sugiero no irse al otro extremo, no apanicarse y aguantar. Y dentro de las oportunidades, comprar. La bolsa chilena se ha recuperado más de 20% desdelos mínimos, y aún está en condiciones de valorización que no se veían hace años. Puede haber sectores que pasarán momentos flacos, pero uno no compra pocos flujos, sino que una eternidad de flujos. Si se tienen tiempo y estómago, es claro que hay buenas oportunidades en Chile y afuera. Puede ser que para algunos sea razonable recomponer; pero salirse, por ningún motivo.

 

José Manuel Silva. América latina debiera estar bien y lo digo pensando en Brasil, Perú, Colombia y algo de México. Jorge Errázuriz. Brasil, claramente. Después de escuchar a Máximo Pacheco, que contó cómo se manejan los empresarios brasileños, es demasiado claro. Además, el gobierno de Lula es totalmente pro-empresarial.

 

José Manuel Silva. Brasil es un país que, en el contexto actual de escasez de materias primas, es potente, tiene grandes reservas de agua dulce y las puede exportar bajo la forma de alimentos. Tiene un boom inmobiliario sano y, además, es un país grande.

 

Alejandro Hirmas. Es divertido, pero son muy pragmáticos los brasileños. Nosotros aquí somos muy ideológicos.

 

Guillermo Tagle. El problema de Chile es que estamos adquiriendo, a pasos agigantados, todos los vicios de país rico, en términos de protección social, cuando la verdad es que todavía no somos ricos.

Jorge Errázuriz. Perú, para mí, es un caso que, por cierto, hay que mirar.

 

Guillermo Tagle. Cierto, al igual que China, donde decidieron que debían ser comunistas en el bienestar y no en la pobreza.

 

José Manuel Silva. China es un tema aparte. Pero digamos por lo menos que hay dos empresas chilenas que se deberían beneficiar mucho de su auge, como son CMPC y Copec. O sea, los bosques chilenos valen, en valor presente, mucha plata.

 

¿Chile está bien parado?


Un tanto lamentable es el diagnóstico que los expertos hacen de nuestro país. Lamentable porque en algunos temas, como el laboral, dicen que se está remando al revés y porque, en otros, se está dejando pasar una oportunidad histórica. Wake up Chile!


Jorge Errázuriz

Jorge Errázuriz. Chile es una economía pequeña y la pregunta es cómo navegar en este escenario. Esta es una oportunidad única para el gobierno. Nunca hemos tenido unas finanzas más fuertes, la inflación, creo yo, está manejada (para mí no hay ninguna explosión y es cosa de cambiar la meta de 3% a 4% y se soluciona el problema), tenemos empresas sólidas y el endeudamiento de las personas está en un marco razonable.

 

Un país pequeño con una economía sólida puede meter primera, segunda y acelerar, mientras los grandes tienen problemas. Para eso hay que impulsar las expectativas, lo que se logra con reformas y no con reformitas. Que ayudemos de verdad a los exportadores, que se hagan proposiciones estructurales pro empresa, pro emprendimiento, pro creación de trabajo. Sin embargo, todo lo que estamos viendo es más bien en contrario: cómo sacarle flujo al sector privado para gastar más. Hay cosas lógicas como reducir el impuesto al combustible, pero que no se abordan porque ideológicamente no se tolera reducir impuestos. El que arrastrará el carro es el sector privado, los miles y miles de emprendedores, y no una lista corta de diez proyectos de inversión de 1.000 millones de dólares para arriba.

 

Guillermo Tagle. Basta ver la cantidad de cosas micro que se le han metido al exportador agrícola estos últimos tres a cuatro años y que le han elevado sus costos y afectado la competitividad. O sea, cuando uno los oye es para no creerlo: burocracia, multas y exigencias laborales, al punto de derogar la chupalla como protección del sol. Entonces tú empiezas a hacer la lista de cosas que uno ni se entera, y ves que hay un problema ideológico y, claro, después viene la agitación social.

 

Jorge Errázuriz. En todo caso, si no se ve la oportunidad, lo harán los electores. En dos años hay elecciones y eso permite pensar que si no se aprovecha la oportunidad, alguien lo hará.

 

Alejandro Hirmas. Yo soy un poco menos optimista que Jorge en la parte política porque no veo que se esté planteando una alternativa, un plan B. Veo a la Alianza como jugando con las mismas cartas, con los mismos discursos. Desgraciadamente, nos hemos llenado de populismo y se responde con más populismo. Es cierto que un cambio de mano puede venir bien, pero hay que tener un programa y tener claro que un período de 4 años es corto, y que hay que hacer las cosas con convicción y rápido.

 

José Manuel Silva. Para ser concreto: miren la diferencia entre Codelco y Vale do Rio Doce. El mismo Máximo Pacheco dijo que cuando estaba en Codelco, ellos miraban Vale do Rio Doce casi para abajo. Pues bien, Vale se privatizó con Cardoso y esta empresa hoy es la segunda minera más grande del mundo. Se acaba de comprar la mayor minera canadiense de níquel y está pensando en comprar Xtrata. Y hoy Codelco no le corre ni medio metro.

 

Alejandro Hirmas. Lo más dramático es que el capital es inteligente. Y hay otros países, como Perú y Colombia, que están haciendo las cosas mejor.

 

Jorge Errázuriz. Perú creció al 8,9% y este año probablemente volverá a crecer cerca de 8%. El ambiente que uno vive allá con las autoridades es totalmente distinto. Te juntas y te dicen bueno qué podemos hacer para acelerar el proyecto de ustedes. Y Colombia, igual.

 

No olvidemos que estamos yendo hacia la economía del servicio y el conocimiento y que en Chile no se hace nada por incentivar a las empresas del conocimiento. Las exportaciones de servicios chilenas son paupérrimas, y no hay ningún incentivo para ellas. No me extrañaría que lo poco que hay, se vaya a otros lugares con condiciones más favorables. Es cosa de levantar la vista y ver qué hizo Irlanda, qué hizo Nueva Zelanda, qué ha hecho Singapur, qué es lo que hicieron para crecer y superar la pobreza.

 

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Dónde poner las fichas


¿Qué pasará con cada una de las acciones del IPSA este año? Diez de las corredoras que más transaron en la Bolsa en 2007 nos dieron sus recomendaciones para cada uno de estos títulos. Entre las sorpresas, llama la atención la unanimidad existente en torno a las acciones de ENERSIS, papel que todas recomiendan comprar. también se llevaron altas votaciones Cencosud y LAN, con nueve votos a favor de la compra y La Polar, con ocho. He aqui el mapa de las recomendaciones.

 

Brújula bursátil 2008

 

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Para algunas acciones no IPSA…

 

 

Portafolio ideal por sectores

 

1

 

Vial y Alfa destinarían la
mayor cantidad de una cartera
a acciones del retail, con un
30%. Esto es coincidente con la
recomendación que varias hacen
sobre los papeles de empresas
de este rubro. Nueve de las 10
consultadas opinaron que había
que comprar acciones de Cencosud
y 8 se inclinaron por La Polar.

2

Los commodities también
ocupan un lugar importante de
la torta. La mayor parte de las
consultadas cree que hay que
invertir en este tipo de papeles
sobre el 20% de una cartera en
acciones, y casi todas mencionan
en paralelo al rubro forestal
como uno de los predilectos.

3

La banca y los servicios financieros
están entre los sectores
a los que menos se asignarían
recursos. Casi todas dicen que
un portafolio ideal no debería
incluir más de un 5% en papeles
de este sector. Piensan distinto
Euroamerica y Alfa, que le entregan
un 15% al rubro.

Nota: Celfin no segrega portafolios por sectores.
 

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Cada peso en su lugar


Los escenarios dan para todo. Desde quienes piensan que se debe balancear lo invertido en Chile y el exterior hasta los que se inclinan mas por uno u otro. Las claves, con todo, son diversificar los riesgos entre la renta fija y renta variable y aprovechar las oportunidades que ofrecen instrumentos criollos y globales.

 

 

1

Inversiones Security recomienda poner todas las fichas en un casillero si su perfil de riesgo es agresivo: a los más valientes les sugiere colocar un 100% sus recursos para inversión en renta variable. Le sigue Vial con 90%.

2

Santander Investment opta por la prudencia al sugerir que el 91,9% de un portafolio ideal se invierta en renta fija si su posición en el mundo de las inversiones es más bien conservadora.

3

Las corredoras hacen hincapié en que no es llegar e invertir. Hay que tener en cuenta varios factores como el plazo de la inversión y la tolerancia al riesgo, además de la liquidez requerida por el inversionista y su situación financiera.

 

 

 

4

Si su horizonte va más allá de la cordillera, Vial e Inversiones Security son los que tienen la apuesta más alta por las bolsas extranjeras, con un 70% de lo destinado a renta variable en el perfil más riesgoso.

5

En las recomendaciones para renta fija, invertir en Chile se lleva la mayor parte de las preferencias. El más apegado a esta idea es Santander Investment, que en los distintos escenarios es partidario de invertir todo a renta fija a nivel local.

6

Para un perfil de inversión de riesgo moderado, el promedio de las corredoras apunta a invertir el 52,3% en renta fija, más inclinado a los instrumentos locales, mientras que el 47,8% restante que se destina a renta variable debiera orientarse más al extranjero.

7

En el escenario más agresivo, el promedio de inversión para las bolsas internacionales alcanza a 54,8%. Están por sobre ese promedio las recomendaciones de Vial, Inversiones Security, IM Trust, Deutsche y Celfin.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Así da gusto pagar impuestos


 

La ignorancia, el natural rechazo que provoca, o la simple desidia hacen que millones de chilenos relacionen con sus obligaciones tributarias como borregos yendo al matadero. El experto en impuestos Franco Brzovic entrega en este artículo varias claves para optimizar la condición de contribuyente… Y es que si no puedes evitarlos, al menos sacales provecho. Por Roberto Sapag Q.

Es un tema árido, ingrato e incómodo, más aun cuando uno se imagina lo que haría con esa plata o cuando le dicen que no siempre los recursos son bien gastados. Los impuestos no tienen buena prensa, no provocan sonrisas ni iluminan el día: simplemente son, como dice su nombre, algo “impuesto”.

 

Pero ¿significa esto que con ellos hay que resignarse y cruzarse de brazos? ¿Es lógico relacionarse con los tributos sólo como víctima? Por suerte la respuesta es no y –categóricamente– no.

El abogado, experto tributario y socio principal del Estudio Pérez Donoso, Franco Brzovic, ha surcado por años las aguas que dan forma al mar de las leyes tributarias y sabe de memoria cuáles son los espacios que las mismas normas contemplan para invertir y ahorrar de manera inteligente.

Sin pretender entregar todas las claves para sacar provecho de los beneficios y espacios que contempla la ley, en este artículo repasamos una docena de opciones que le harán sentirse mejor consigo mismo, en su faceta de contribuyente:

 

I. Alternativas directas para las personas naturales

1.- Compra y venta de acciones de alta presencia bursátil


No todo el mundo sabe que las ganancias de capital que se logran comprando y vendiendo acciones no pagan impuestos, si se cumplen ciertos requisitos básicos. Así, si usted compró acciones de alta presencia bursátil (o sea, muy transadas según parámetros claramente definidos) y las transó en mercados formales abiertos y transparentes (la bolsa), en ningún caso pagará impuestos por esa ganancia de capital. Independiente de la habitualidad con que se opere en bolsa o cualquier otra consideración, no se paga impuesto.

Consejo práctico: guardar copias de las facturas de compra y venta, ya que Impuestos Internos cuenta con suministros de información que podrían llevarle a consultar por esas operaciones.

Si se tiene el documento, está cubierto. Con todo, hay cosas a tener en cuenta. Por ejemplo, este beneficio no se aplica para los dividendos que generan las acciones (que se consideran renta tributable), sino que rige sólo para la ganancia de capital. Una forma legítima y legal para que su base imponible no aumente producto del pago de dividendos es vender sus acciones antes del pago de los mismos, lo que le permite capturar parte importante de esa renta, ya que está incorporada en el precio de mercado de la acción. Una vez que la compañía pagó el dividendo, nada le impide volver a comprar esas acciones.

Otra consideración relevante es que muchas personas no saben que pierden el beneficio tributario al aportar las acciones a sociedades de inversiones o transferirlas a familiares.

También es pertinente decir que este beneficio opera para las cuotas de fondos de inversión que se transen en bolsa y que rige para las acciones que no son de alta presencia, pero que, como norma general, se transen bajo ciertas restricciones de habitualidad. La clave a este respecto es informarse caso a caso, porque las normas varían y tienen sus complejidades.

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Una última consideración es que las normas contemplan todos los escenarios posibles para la aplicación de este beneficio, como que la acción cambie de categoría (deje de ser de alta presencia) entre la compra y venta, y viceversa. Infórmese.

 

2.- Compra y venta de bienes raíces


 

Independiente de la plusvalía que usted obtenga de la venta una propiedad, la regla general es que por ella se paga cero impuesto. La única restricción está dada por la habitualidad, caso para el cual no hay beneficio tributario.

¿Qué define la habitualidad? Sencillo. Esta se presume cuando entre la compra y la venta transcurre menos de un año y cuando la frecuencia de las operaciones hace presumir que las compras y ventas constituyen un negocio que genera ingresos.

 

Con todo, se ha sabido de personas que han vendido varias propiedades en períodos cortos de tiempo y a quienes no se les presume habitualidad, ya que las compras de los inmuebles o terrenos se originaron con muchos años de anticipación. “Es un asunto conceptual clave y que tiene cierta cuota de subjetividad”, dice Brzovic, quien añade que por lo mismo es apelable. Si la persona, por ejemplo, tuvo una urgencia, tiene espacio para demostrarla, de modo que no aplique la presunción legal de habitualidad.

 

3.- El Ahorro Provisional Voluntario, APV


 

Primero que todo, una definición: entendemos por el esfuerzo adicional de ahorro de los trabajadores dependientes e independientes que hagan cotizaciones obligatorias. Para ellos rige un beneficio tributario que podríamos llamar “de entrada”, el cual les permite rebajar de la base de sueldo sobre la cual se aplica el Impuesto Unico al Trabajo hasta 50 Unidades de Fomento (casi 1 millón de pesos), si es que esa suma se destina a esta forma de ahorro.

 

Pero eso no es todo. Si ese ahorro se mantiene hasta que se jubila cumpliendo los requisitos legales para hacerlo, la fracción de ese ahorro que se puede transformar en fondos de libre disposición (aquella plata ahorrada en exceso para financiar lapensión) tiene un segundo beneficio al momento de ser retirado. ¿Cómo opera? Simple: se concede al trabajador la posibilidad de retirar hasta 1.200 UTM (unos 41 millones de pesos) sin pagar impuestos si esos recursos se retiran en cuotas de hasta 200 UTM por año (unos 7 millones de pesos). También se contempla que exista la necesidad de retirar esos fondos de libre disposición de una vez al momento de jubilar. En ese caso, la exención es sólo hasta las 800 UTM.

 

Ahora, si el ahorro voluntario se retira antes de cumplir con los requisitos, la ley castiga el retiro aumentando la tasa de impuesto a pagar entre 3% y 7%, sobre la tasa del Global Complementario que aplica. Si el retiro se hace cuando se está en condiciones de desempleo, la tasa a pagar sería la menor, en ese caso un 3%, lo que explica que muchos homologuen el APV con un seguro de desempleo.

 

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4.- Los depósitos convenidos


 

Se habla de depósitos convenidos cuando la empresa y el trabajador convienen en que ciertos bonos se entreguen bajo la modalidad de depósitos que van directamente a los fondos de pensiones del trabajador.

 

Por su naturaleza, el depósito convenido no se considera remuneración (a diferencia del APV, que se rebaja de la base para la aplicación de impuestos), lo que supone efectos favorables y adversos. Es una forma de pagar benefi cios sin afectar la carga tributaria actual, pero que sí debe pagar todos los impuestos correspondientes, sin exenciones, al momento del retiro. Además, y como no es renta, esos dineros no son considerados al momento de calcular las indemnizaciones legales por años de servicio que corresponden al trabajador (algo que sí ocurre con el APV). En suma, se podría decir que estos depósitos presentan ciertas desventajas frente al APV.

 

– Las indemnizaciones por años de servicio

 

La clave en este plano es calibrar. Muchas veces el resultado final a pagar como indemnización está por debajo de o por sobre el monto que por ley no tributa, con lo cual se está desaprovechando o usando torpemente este expediente. La idea es que las políticas de beneficios y remuneraciones no se subutilicen o importen, al fi nal del día, una carga para los colaboradores de la empresa. El consejo de Brzovic es evaluar caso a caso.

 

– Las indemnizaciones por seguros

 

Regla general para quienes no lo sepan: ningún seguro de vida tributa, quienquiera sea el beneficiario. Lo mismo se aplica a las indemnizaciones monetarias derivadas de seguros generales, en la medida en que lo recibido esté acorde al valor de la pérdida.

 

– El artículo 57 bis

 

El otrora famoso artículo 57 bis, en la actualidad muy distinto de lo que fue y muy poco operante.

 

¿Cómo funciona? Cuando una persona natural sujeta a Global Complementario invierte en alguno de los instrumentos contenidos dentro de una detallada lista (depósitos a plazo, acciones en bolsa, cuentas de ahorro, seguro con ahorro y otros), se le permite rebajar de los impuestos de ese año vía una reliquidación hasta el 15% del monto de la inversión. ¿Resultado? Mientras se mantenga la inversión el fisco no cobra ese 15%, de modo que opera como un préstamo, el cual se debe devolver el día que se liquide la inversión, con reajustes. Ahora bien, si la inversión se mantiene por más de 4 años, a partir del quinto rige una exención de 8 a 10 millones de pesos.

 

– Rebaja de intereses pagados por crédito hipotecario

 

Este beneficio (artículo 55 bis) rige para los trabajadores dependientes y contribuyentes del Global Complementario, quienes podrán rebajar de su renta bruta los intereses pagados por concepto de créditos hipotecarios, con ciertos topes y dentro de rangos preestablecidos.

 

El beneficio se da en función de los ingresos de la persona. Así, los contribuyentes con ingresos anuales por hasta unos 37 millones de pesos (90 Unidades Tributarias Anuales) podrán descontar de su base imponible el 100% de los intereses pagados. De ahí en más opera una escala gradual y decreciente que tiene como techo las 150 UTA de ingreso anual, unos 62 millones de pesos. Sobre ese monto de rentas, el beneficio no opera.

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II Alternativas que surgen de una "planificación tributaria"

Junto a las alternativas enumeradas más arriba hay otras que también son de gran utilidad y que surgen de una planificación proactiva de la carga de ingresos e impuestos asociados. Se trata de opciones un poco más sofisticadas pero, no por ello, menos interesantes, ya que en la práctica permiten aprovechar postergar o reducir la carga.

 

 

1.- Impuesto a la renta


 

Formación de sociedades o actuación como empresario individual. La formación de sociedades permite que el contribuyente pueda invertir los dineros que tenga disponibles (y que ya pagaron impuestos) sin que las ganancias generadas paguen la tasa marginal correspondiente al tramo en que está la persona. Como es sabido, por la estructura de tramos y tasas tributarias, al final del día cada peso extra que recibe la persona es gravado con la tasa marginal. Esta situación puede hacer, por ejemplo, muy oneroso invertir dineros excedentarios en alternativas distintas a las listadas más arriba. En este caso, lo que se busca es que entre el contribuyente y el fisco haya “algo” que permita rebajar los impuestos a pagar por esas ganancias. Para eso se forma una organización legal que puede ser una empresa individual, una sociedad de inversiones, una sociedad anónima o limitada, a la cual se aporta la plata a invertir. De este modo, el sujeto que invierte no es el contribuyente como persona, sino que la entidad, la que recibirá las utilidades o dividendos, pagando como sociedad el 17% que grava las ganancias. Este sistema permite a la persona que su tasa de impuesto no se afecte, salvo se tome la decisión de retirar la utilidad. De lo anterior se deduce que con este expediente la decisión de cuándo tributar es de la persona y no de la ley. Franco Brzovic sugiere evaluar caso a caso la mejor forma de establecer estas organizaciones y los socios que las integraran, para optimizar el efecto tributario sobre los retiros.

 

Explotación de actividades de renta presunta. En este caso no es posible dar una recomendación universal y lo que corresponde es advertirle que usted puede acceder a la tributación por renta presunta si cumple ciertos requisitos en faenas agrícolas, minería y transporte. En ese caso, la tributación se estima sobre el avalúo de los vehículos, predios y otros, independiente de si se ganó más. La decisión debe hacerse caso a caso, según sean los gastos y las rentas efectivas.

 


Remuneración y dineros compensatorios.
Hay ciertos dineros que recibe el trabajador que se denominan compensatorios y que están muy bien especificados por Impuestos Internos. Dentro de estos caben los viáticos, bonos de transporte y de colación. En líneas gruesas, la recomendación es tenerlos en cuenta, porque son formas legítimas de otorgar beneficios y que no entran en el saco de la remuneración que es base para el pago de impuestos. La evaluación también debe ser caso a caso.

 

2.- Impuesto a la herencia y las donaciones


 

Nada más ineludible que la muerte y, sin embargo, permanentemente se sabe de personas que no organizaron bien el traspaso de sus bienes a sus herederos. Franco Brzovic ha visto cientos de casos y sugiere no sólo operar con anticipación, sino que estudiar bien cada caso para no agravar el impacto del impuesto a las herencias, un gravamen al patrimonio por definición.

Lo primero a tener en cuenta para aproximarse al tema es que en todo esto es clave cómo se valorizan los bienes, porque de eso se deriva si están –y en cuánto– afectos al impuesto. La ley da parámetros para valorizar los bienes; los que, por ejemplo en el caso de los bienes inmuebles; es el avalúo fiscal. De ese monto se deducen las deudas y al fi nal se configura una cifra, respecto de la cual se establece su distribución de la “masa partible” entre los herederos, que son quienes finalmente pagan el impuesto según una tabla progresiva que va de 1% a 25%.

 

Dicho eso, es muy común que la gente de fortuna y con pocos herederos termine dejando a éstos sometidos a altas tasas de impuesto, llegándose no pocas veces al extremo de que los herederos tienen que vender los bienes para servir el impuesto. De ahí la clave de anticiparse, evaluar los efectos y buscar los mecanismos para minimizar la carga o de privilegiar a ciertos hijos (por ejemplo a los hijos menores, que han recibido menos apoyo en vida que los mayores).

 

La ley permite hacer uso de varios mecanismos en el marco de las normas sucesorias, de modo que en algunos casos puede ser relevante contar con un testamento para asignar correctamente los bienes y evitar fórmulas para que el cónyuge no vea acrecentada en exceso su carga de impuestos.

 

También, cuenta Brzovic, hay planificaciones en vida, que por cierto se deben hacer muy acordes a la ley y la normativa. Por ejemplo, en algunos casos es posible pensar en una opción de “renta vitalicia”, por medio de la cual se traspasan en vida los bienes a los herederos a cambio del pago de una renta vitalicia. El mecanismo está contenido en las normas y la única restricción que pone es que la “renta vitalicia” se pague al menos por cinco años. En caso contrario, los bienes integrarán la masa hereditaria y serán gravados con la tasa correspondiente.

 

“Alternativas hay infinitas y mi sugerencia es verlas caso a caso. Lo único que no debería ser opción es quedarse cruzado de brazos, sin hacer nada”, concluye Brzovic.

 

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No tradicional, exótico o simplemente excentrico


 

En tiempos difíciles, en que las acciones un día suben y otros tres caen y la inflación complica las desiciones, hay que poner mas ojo que cuando soplan vientos de cola. Quienes tengan un perfil arriesgado y nervios templados pueden salir a cazar oportunidades entre una variedad de activos sorprendentes…

Los inversionistas convencionales se dan vuelta en alternativas convencionales. Los sofi sticados, en cambio, sacan segundas y terceras derivadas, revuelven los estantes y dan con opciones exóticas y hasta excéntricas, muchas de las cuales, con el silencioso correr de meses y años, han probado ser dignas de atención.

Quisimos indagar sobre esta carta menú reservada a las personas atrevidas y descubrimos que una buena combinación de estómago e imaginación puede multiplicar varias veces los panes y los peces.

 

No todo lo que brilla…

 

Junto al imparable avance del oro y del petróleo, han saltado a escena los commodities; sobre todo a los agrícolas. El auge en el precio del trigo, la soya y otros cultivos ha llevado a muchos a diversificar sus carteras buscando en este rubro mejores rendimientos. Es cierto. Se trata de un mundo volátil, afectado no sólo por los procesos económicos globales, sino también por el clima y los fenómenos naturales. Una sequía puede hacer que los precios se disparen, lo mismo que el anuncio de un aumento en las compras chinas. A la inversa, si se confi rmara la recesión en Estados Unidos o algún otro gran consumidor de materias primas, los precios caerían.

 

¿Cómo incursionar en este complejo mercado? Además de las acciones de empresas agropecuarias o índices sectoriales, se están usando cada vez más los ETF (exchange traded fund), que buscan emular el rendimiento de los índices principales a través de la compra de activos similares a los que los conforman y se ajustan mejor a inversionistas individuales que la compra directa de contratos de futuros. Y lo mejor: cotizan en las bolsas estadounidenses y se pueden comprar y vender cuando uno quiera, igual que una acción.

 

Hay ETF que invierten sólo en granos, como el PowerShares DB Agriculture Fund, que sigue el comportamiento del índice Deutsche Bank Liquid Commodity Index–Optimum Yield Agriculture Excess Return, compuestopor futuros de soya, maíz, trigo y azúcar. Consiguió un rendimiento de 31,85% en 2007 y hasta fines de febrero había subido otro ¡26%!

 

Otros ETF incluyen en su cartera metales y energía, además de los commodities agrícolas. El PowerShares DB Commodity Index emula al Deutsche Bank Liquid Commodity Index–Optimum Yield Excess Return, que sigue los seis futuros más transados de materias primas en el mundo: petróleo para calefacción y crudo, oro, aluminio, maíz y trigo. Obtuvo un 32% de ganancias el año pasado y otro 16% en los dos primeros meses de este año.

 

También está la posibilidad de adquirir un ETF que invierta en acciones de empresas vinculadas con los granos, como las compañías que elaboran alimentos y bebidas. Aunque es una alternativa para acercarse al sector, es la más indirecta, ya que no siempre las cotizaciones de las empresas reflejan los movimientos que tienen los precios de las materias primas con que trabajan.

 

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Pero ojo: la mayor disponibilidad de instrumentos financieros y el alza de precios han atraído capitales especulativos y hay quienes aseguran que no toda la subida se explica por la mayor demanda asiática y que existe el riesgo de que se haya formado una burbuja. Otros dicen que el componente especulativo no explica el actual nivel de precios y que la demanda mundial por biocombustibles podría mantener los precios del maíz y la soya. Keith Collins, ex economista jefe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, sostuvo que el boom está para quedarse, gracias a la mejor situación de chinos e indios.

 

Por cierto, los ETF no se limitan a los commodities. Hay varios que ofrecen un rendimiento inversamente proporcional al de un índice referencial. Es decir, en la medida que, digamos, caiga el Dow Jones de Industriales, subirá el ETF que apuesta en su contra. Alguien tiene que ganar lo que otros pierden.

 

Pasión de multitudes

 

Las inversiones no tradicionales también pueden ser entretenidas. En los primeros meses de un año que se perfila complicado, los papeles de los grandes clubes de fútbol europeo acumulan ganancias importantes. En dos meses, la Lazio, que cotiza en Milán, ganó 26%, mientras que el equipo turco Fenerbahce avanzó 50%. El Dow Jones Stoxx Football, que sigue las acciones de 27 equipos europeos y turcos, acumula una subida de 2,21% en euros y de 5,35% en dólares en lo que va del año. No se compara con los commodities, pero es harto mejor que las pérdidas de 8,34% del Nikkei o 4,3% del Dow Jones en el mismo lapso.

 

Petrodólares

 

Ahora, si el fútbol no es lo suyo, Mohamed El-Erian, cogestor en Pacific Investment Co. (Pimco, el mayor fondo de bonos del mundo, con US$747 mil millones en activos), sugiere comprar acciones de empresas de estados árabes del Golfo Pérsico y reducir las tenencias en acciones estadounidenses. Según declaraciones reproducidas por Bloomberg, El-Erian considera que “el inversionista promedio está muy poco expuesto al Golfo y al Oriente Medio”, lo que a su juicio cambiará a medida que se ajusten las carteras.

 

Los seis estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, que incluyen a Arabia Saudita y a los Emiratos Arabes Unidos, producen casi 20% del crudo mundial y ganan más de US$ 1.200 millones diarios con la venta de petróleo. El índice MSCI GCC de los seis países subió 47% en 2007 porque los ingresos petroleros desencadenaron un auge en la construcción y aumentaron la demanda de los consumidores.

 

Adiós, Fidel

 

Los cambios de gobierno, en ocasiones, abren oportunidades. Muchos inversionistas ya piensan cuáles serían las apuestas más rentables si la renuncia de Fidel Castro deriva en el levantamiento del embargo que Estados Unidos mantiene con Cuba. Las alternativas van desde un fondo con sede en Miami hasta empresas ligadas a sectores tradicionales que ofrece la economía cubana.

 

El empresario Thomas J. Herzfeld, de Miami, se ha preocupado por monitorear las posibilidades que tienen las empresas de cerrar negocios con el país antillano. Tanto es así, que en 1994 creó elfondo de inversión Cuba. Se trata de un fondo que cotiza en bolsa y que posee acciones de empresas vinculadas potencialmente con las actividades complementarias de la economía cubana. Tras la renuncia de Castro, el Herzfeld Caribbean Basin Fund avanzó 21%. Claro que en el largo plazo su desempeño es disparejo: en doce meses anota una caída de 29% y un avance de 180% en cinco años.

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En rigor, el rango de posibilidades para los inversores va desde empresas que hacen negocios en ese país –pocas– como el grupo hotelero Sol Meliá y la tabacalera Altadis de España, hasta firmas estadounidenses deseosas de reclamar activos embargados luego de la revolución de 1959.

 

Los fanáticos del riesgo incluso podrían comprar instrumentos de deuda del gobierno cubano en cesación de pagos, con la esperanza de que algún día se honren los compromisos, o adquirir acciones de empresas que están en condiciones de ganar si se levanta el embargo comercial de Estados Unidos. También existe un mercado secundario de deuda que ostenta una muy mala liquidez, con títulos que Castro dejó de pagar en 1986. Pero para que Estados Unidos levante el embargo deben cumplirse los términos de la Ley Helms-Burton, según la cual Cuba debería hacer cambios que incluirían la liberación de los presos políticos, elecciones libres y una compensación para los ciudadanos estadounidenses a los que el gobierno cubano ha confiscado sus propiedades.

 

La seguridad de la muerte

 

Una de las creaciones más recientes de Wall Street son los death bonds o bonos de la muerte, el sobrenombre para valores sobre seguros de vida. La idea es que unos 90 millones de estadounidenses tienen seguros de vida pero muchos consideran las primas demasiado caras y otros preferirían recibir el dinero anticipadamente. Estos bonos ofrecen la posibilidad de que los asegurados vendan sus pólizas a los inversionistas, quienes siguen pagando las primas hasta que los vendedores mueren y reciben el pago. Es una siniestra apuesta actuarial: mientras antes muera la persona, mayores son las ganancias. La mayoría de las transacciones las hacen pequeñas firmas locales, que hasta ahora han vendido las pólizas Principalmente a hedge funds.

 

La crisis en los mercados ha demorado la securitización de estas pólizas y con ello, la comercialización masiva de los bonos. Pero las cifras no son menores: en 2005, se transaron unos US$ 10.000 millones. Para 2007, se esperaba que el mercado llegará a US$ 30.000 millones.

 

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Arte y diseño

 

La crisis financiera no parece haber hecho mella en el mercado del arte. Tal debería ser la conclusión ante los resultados que tuvo la serie de remates de arte impresionista y contemporáneo del mes pasado en Londres.

 

Aunque una encuesta reciente de la firma de research ArtTactic mostró que la confianza de los compradores en el mercado de arte contemporáneo cayó 40% en los últimos seis meses, en octubre y en noviembre todas menos una de las subastas de Sotheby’s y Christie’s vendieron por lo menos 83% de los lotes ofrecidos.

 

De hecho, tanto Christie’s como Sotheby’s –las dos principales casas de subastas de la capital británica– comunicaron que alcanzaron ventas récord en los últimos días. Christie’s vendió pinturas por 224 millones de libras (US$ 440,2 millones) en dos remates, en tanto que Sotheby’s recaudó 144,5 millones de libras, la cifra más alta alcanzada por una única venta de arte. Christie’s logró el precio más alto para una obra de arte de posguerra vendida en Europa, con el tríptico “1974-1977” de Francis Bacon, que se vendió por unos US$ 51,7 millones.

 

Comprar una obra de arte en un remate de Sotheby’s o Christies con frecuencia implica el pago de una prima que va de 12% a 25%, de modo que con frecuencia los inversionistas recurren a consultores para obtener las obras a través de ventas privadas.

 

Otra posibilidad es un fondo de arte, que invierte en una cartera de pinturas. Según Financial Times, uno de los principales en Londres es el Fine Art Fund, iniciado por Philip Hoffman, ex contador de Christie’s. El grupo tiene un fondo insignia que incluye obras de artistas como Canaletto y Picasso y otro en arte chino, indio y de medio oriente, que se lanzará en mayo. Combinados, los fondos tienen US$ 100 millones bajo gestión y esperan recibir otros US$ 100 millones este año. El retorno anualizado del fondo es de 23% en promedio, según Hoffman.

 

Si piensa que la inversión en arte contemporáneo es demasiado cara, parece haber una alternativa más barata: los muebles. Coleccionistas reacios a comprar obras de Damien Hirst o Andy Warhol están gastando cientos de miles de libra en clásicos de diseño del futuro. Established & Sons de St. James, Londres, organizó en febrero Around the Corner (A la vuelta de la esquina), la primera exhibición exclusiva de muebles diseñados por Amanda Levete, del galardonado estudio inglés de arquitectura y diseño Future Systems. En la noche de inauguración, cuatro de una edición de diez mesas de mármol negro acabadas a mano “East” se vendieron a coleccionistas internacionales por 135.000 libras (US$ 262.000) cada una.

 

 

Consulta a los astros

Para invertir en tiempos complicados, hay que asesorarse, leer todos los estudios e imitar a Warren Buffett, que sólo invierte en cosas que puede entender. Pero hay espacio para métodos menos convencionales… Por ejemplo, tener en cuenta la posición y alineación de los planetas. En Estados Unidos existe un producto, el Astrology Fund, permite a los inversionistas hacer una especie de carta astral del mercado. El fondo nació cuando Henry Weingarten, fundador de la Escuela de Astrología de Nueva York, cambió la gestión tradicional de bonos por un sistema menos ortodoxo.

Según Weingarten, el Astrology usa la psicología matemática basada en la astrología para predecir el comportamiento de los índices, las divisas y las materias primas, según la influencia de los movimientos planetarios. Una de sus conclusiones más llamativas es que cuando Júpiter tiene una posición dominante, la bolsa tiende a subir. En cambio, cuando Saturno se impone, la tendencia es bajista. Weingarten asegura haber anticipado la crisis subprime: dijo que en la última crisis inmobiliaria, a fines de los ’80, Saturno y Neptuno tenían una alineación similar a la actual. También señala que, estadísticamente, cuando hay luna llena las inversiones tienden a ser 8,3% inferiores que cuando hay luna nueva.