La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, no viajará sola a Roma para ver cara a cara a Jorge Bergoglio en su asunción como el primer Papa argentino el próximo martes. Una nutrida comitiva oficial, con representantes de los tres poderes, la acompañará al Vaticano, informa Diario Financiero. En medio de la avanzada oficial por la […]

  • 15 marzo, 2013
Cristina Fernández y Jorge Bergoglio en foto de archivo de 2007. Fuente EFE

Cristina Fernández y Jorge Bergoglio en foto de archivo de 2007. Fuente EFE

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, no viajará sola a Roma para ver cara a cara a Jorge Bergoglio en su asunción como el primer Papa argentino el próximo martes. Una nutrida comitiva oficial, con representantes de los tres poderes, la acompañará al Vaticano, informa Diario Financiero.

En medio de la avanzada oficial por la democratización de la Justicia, uno de los elegidos tomó con cierta sorpresa el llamado con la invitación del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli: el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.

Con el indisimulado malestar que causó en el seno kirchnerista el resultado del cónclave papal, por la histórica mala relación entre el cardenal porteño y el matrimonio Kirchner, el primer viaje de Bergoglio como Sumo Pontífice al país ya amenaza con convertirse en un nuevo disgusto para la Casa Rosada. Podría ser julio, cuando se realice en Río de Janeiro la Jornada Mundial de la Juventud entre el 23 y el 28. El 12 de ese mes, según el calendario electoral, arranca la campaña de las PASO.

Además de Lorenzetti, hay otro integrante de la comitiva oficial que no lleva el ADN K: el diputado radical Ricardo Alfonsín. No obstante, el ex candidato presidencial le adelantó a Parrilli que viajará por su cuenta. Es más, despegó anoche con su esposa Cecilia Plorutti rumbo a Madrid para luego integrarse a la delegación argentina. Y se alojará aparte, en el hotel Santa Chiara, donde solía hacerlo su padre Raúl.

No es la primera vez que Lorenzetti y Alfonsín viajan con Fernández a ver a un Papa. Ambos la acompañaron en 2009 cuando la mandataria fue recibida por Joseph Ratzinger.

La delegación presidencial la completan el canciller Héctor Timerman; el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; y los titulares de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo; y de la Pastoral Social, Carlos Alberto Acaputo.

Si bien no se difundieron mayores detalles del viaje oficial, trascendió que los acompañantes no subirían al Tango 01, por lo que el avión oficial quedaría reservado sólo para la jefa de Estado. “Por lo general viajan con ella, pero si hay alguno que prefiere evitar (como Lorenzetti) tal vez los baja a todos”, especulaban ayer en despachos oficiales.

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