Dos chilenos muestran su arte en Washington. Rodrigo Cabezas, con la instalación permanente de un mural en un museo de la OEA, y Héctor Noguera, con la representación de su monólogo “La Vida es Sueño”. Por María Luisa Vicuña.

  • 15 mayo, 2008

 

Dos chilenos muestran su arte en Washington. Rodrigo Cabezas, con la instalación permanente de un mural en un museo de la OEA, y Héctor Noguera, con la representación de su monólogo “La Vida es Sueño”. Por María Luisa Vicuña.

 

 

 

 

La galería La Sala cumple diez años y sus directoras, Alejandra Chellew y Paula Guzmán, decidieron celebrarlo en grande: con una exposición. Pero, no una exposición cualquiera, sino la instalación permanente de un mural de 2 por 11 metros en el Museo de las Américas, en el edificio de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington. Y esta alianza, no fue sólo porque un chileno preside la institución, sino porque la OEA también está de aniversario: desde este año y hasta 2010 conmemora el centenario del complejo arquitectónico que la alberga.

La selección del mural se hizo a través de un concurso, que se llevó a cabo con el apoyo del ministerio de Agricultura y al que se llamó Si la Tierra hablara. En éste se hacía un llamado a los artistas a reflexionar sobre la agricultura y lo que representa para nuestro continente. El ganador fue Rodrigo Cabezas, con su obra Las Tres Marías. Sobre su trabajo, el artista explica que no quiso hablar de la agricultura en forma convencional, sino a través de su propia interpretación: “en nuestro país, y en Latinoamérica en general, no están tan definidos los límites entre lo urbano y lo rural; antes era así, pero ahora esos mundos cada vez se acercan más. Eso es lo que quise retratar”.

Alejandra Chellew, Rodrigo Cabezas, Cristián
Campos , Paula Guzmán y Héctor Noguera.

Pero Cabezas no es el único artista que muestra su trabajo en el país del norte. Además, La Sala organizó junto a la Dirección de Asuntos Culturales del ministerio de Relaciones Exteriores (DIRAC), y específi camente con Cristián Campos, agregado cultural en Estados Unidos, el montaje de una pieza teatral a cargo de Héctor Noguera. La Vida es Sueño fue la obra escogida para representarse en el auditorio Enrique Iglesias. Noguera desarrolla un monólogo basado en el texto de Calderón de la Barca, que conoce desde sus años de estudiante. Sobre esta oportunidad de llevar su arte fuera de Chile, cuenta: “a los actores siempre nos gusta trabajar en lugares distintos, con públicos distintos; es muy atractivo salir del sitio habitual, porque es un desafío, es una sorpresa saber qué va a pasar y cómo nos va a recibir el público”. Además, cuenta que a La Vida es Sueño le tiene un especial cariño porque la lleva actuando casi 20 años: es el drama que más veces ha interpretado.

Este intercambio artístico que organiza la galería La Sala junto con la embajada de Chile en Estados Unidos ya se realizó el año pasado; esa vez, María Elena Naveillán fue la elegida para presentarse en Washington. Cristián Campos cuenta orgulloso el resultado: “después de mucho trabajo, logramos que María Elena no sólo fuera vista por nuestros invitados, sino por un público mucho más amplio, porque otras galerías se interesaron por presentar su trabajo”.

Esencial para la exportación del arte chileno a Estados Unidos ha sido el apoyo de Rabobank Chile, Delta Airlines, Hotel Radisson y Patrimonio Cultural de Chile, acogiéndose a la ley de donaciones culturales.

 

 
 
Theodorus Gieskes, Claudia Muñoz
y Ernesto Byrne.

 

Estas instituciones son frecuentes colaboradoras de La Sala. Claudia Muñoz explica por qué Delta Airlines apoya este tipo de actividades: “confiamos en que hay muchos artistas jóvenes con talento que no tienen los recursos o los canales apropiados para dar a conocer sus obras. A Delta, ser patrocinador le ha permitido lograr importantes sueños, lo que es una gran satisfacción”. Hotel Radisson también expresa su orgullo de colaborar en el desarrollo del arte chileno, Ernesto Byrne, director de ventas y marketing, dice que tanto los artistas chilenos como Radisson se ven beneficiados con este tipo de alianzas: “estas actividades nos comunican con el mundo del arte y nos posicionan dentro de la comunidad chilena”.

El gerente general de Rabobank, Theodorus Gieskes, recuerda que aunque llevan varios años trabajando con La Sala, la exposición del mural les interesó especialmente. Es un banco enfocado al mercado agroalimentario y, por lo tanto, tiene un particular interés en todo lo que se relacione con lo que la tierra produce, que era la inspiración en que se basaba el concurso. “Al ver el mural de Rodrigo Cabezas, verdaderamente creo que es lo que la Tierra ve desde su punto de vista; al ver esas torres de alta tensión y ropa colgando, siento que la Tierra está hablando”, explica Gieskes.

Las directoras de la galería afirman que en estos diez años han querido ser mucho más que un espacio de exhibición y es por eso que han organizado proyectos culturales dentro y fuera de Chile, involucrando a la empresa privada. Las presentaciones en Washington son un ejemplo de los resultados obtenidos.