Una de las economistas destacadas del Deutsche Bank Research de Alemania para América latina es argentina. Se llama Verónica Vallés y analizó con Capital lo bueno y lo malo de la situación chilena. Porque una visión a la distancia siempre ayuda a comprender lo que nos ocurre.

  • 3 septiembre, 2008

 

"No es que Chile lo esté haciendo mal, es que los otros lo están haciendo mejor"

Una de las economistas destacadas del Deutsche Bank Research de Alemania para América latina es argentina. Se llama Verónica Vallés y analizó con Capital lo bueno y lo malo de la situación chilena. Porque una visión a la distancia siempre ayuda a comprender lo que nos ocurre. Por Jenny Pérez, desde Frankfurt, Alemania.

Verónica Vallés, es mendocina y uno de los más jóvenes talentos del Deutsche Bank de Frankfurt am Main, donde funciona nada menos que la sede central del que es uno de los mayores bancos de inversión en el mundo.

Por estos días integra el Team Emerging Markets, que monitorea los mercados de América latina para el gigante alemán. La trasandina recibe a Capital entre reportes macroeconómicos y reuniones en torno al devenir de las llamadas “economías emergentes”; incluyendo a Chile, por cierto.

Reconoce que aunque nuestro país sigue en las primeras posiciones de la región por su economía estable y sólida, el boom financiero de Brasil y México lo sitúan ahora en el tercer lugar de los mercados plataformas para América latina. No es que “Chile lo esté haciendo mal, es que los otros lo están haciendo mejor”, asegura.

-Los puntos débiles de Chile son justo aquellos que requieren cambios estructurales. ¿Cuánto influye la falta de acuerdo político?

-A pesar de los altibajos políticos del actual gobierno, en el contexto de países latinoamericanos Chile disfruta de estabilidad y ha implementado por varios años una coherente política económica. No ha cambiado de rumbo.

-Pero ello no salvó a nuestra economía del fenómeno inflacionario que preocupa a los especialistas.

-Los altos precios internacionales del petróleo y de los alimentos han perjudicado el panorama de inflación de la mayoría de las economías emergentes. Al caso de Chile se suma un factor externo adicional: el racionamiento de energía que ha sufrido en 2008. Claramente, estos factores externos han ejercido una fuerte presión en el alza de los precios; sin embargo, una creciente demanda interna, que contribuyó al crecimiento económico de los últimos años, también ha alimentado la inflación. En el primer trimestre de 2008 el consumo privado se ha desacelerado en mayor medida que el consumo público. El problema de una alta inflación por un período prolongado es que contagia a los diferentes sectores de la economía. Esto se observa en Chile, donde el aumento de precios no sólo es explicado por el alza de las cotizaciones del petróleo y los alimentos, sino que los demás rubros también aportan a incrementar la inflación. Asimismo, los salarios se han indexado y se observa un incremento de los costos laborales.

-¿Han sido asertivas las acciones para frenar la inflación?

-A partir de junio, el Banco Central ha reforzado su política monetaria contractiva y es previsible que continúe en esta línea como se anticipa en el comunicado de prensa de la última reunión de política monetaria. La depreciación del peso chileno en los últimos meses, por la fuerte intervención del Banco Central en el mercado cambiario, la reciente baja del cobre y el fortalecimiento del dólar refuerzan nuestra opinión de que la política monetaria continuará su ciclo contractivo. El compromiso del Central para combatir la inflación puede interpretarse como positivo, ya que refuerza la credibilidad de la institución monetaria.

-¿Podría no ser suficiente?

-Es difícil contrarrestar completamente un fuerte y sostenido incremento de los precios internacionales de commodities como el observado en el último año. El fenómeno inflacionario ha afectado a todos los países emergentes. Sin embargo, es posible combatir la inflación emprendiendo una política monetaria y fiscal contractiva. En este sentido, pienso que la política monetaria del Banco Central de Chile ayudará a reducir la inflación en los próximos años. En el plano fiscal, el gasto público podría aumentar, eso sí, moderadamente, dadas las presiones políticas que recibe el gobierno. Más aún en 2009, por ser un año electoral.

-La inflación también ha afectado las ganancias de los bancos, incluído el propio Deutsche Bank en Chile, mientras suben los niveles de riesgo de crédito.

-Puede observarse una moderada disminución de los índices de retorno del sistema financiero de Chile (ROE y ROA). Sin embargo, los mismos son adecuados considerando el nivel de competencia. El porcentaje de colocaciones vencidas se ha incrementado marginalmente desde un nivel muy bajo. Pienso que las mayores tasas de intereses y la desaceleración de la actividad económica van a afectar el crecimiento del crédito, el cual venía expandiéndose rápidamente, y es previsible que la calidad de la cartera de crédito empeore. Sin embargo, el sistema financiero chileno se encuentra preparado para afrontar un empeoramiento de las condiciones globales, ya que cuenta con sufi cientes previsiones y con una avanzada regulación prudencial. El fortalecimiento de la supervisión del sistema financiero es fundamental para prevenir que los ciclos económicos afecten severamente el sistema financiero.

-¿Qué tan afectada está la economía chilena?

-El alza de los precios del petróleo y de los alimentos ha impactado fuertemente a la economía chilena; más aún considerando el efecto del racionamiento de energía. La combinación de una política monetaria contractiva, necesaria para controlar las expectativas inflacionarias, y un deterioro de la economía mundial desacelerarán el crecimiento económico. No obstante, esperamos que este último índice se reduzca moderadamente y alcance un 4% en 2008, aun por encima del promedio en los últimos 10 años. Considerando la solidez y estabilidad de la economía chilena, pienso que el país se encuentra preparado para manejar el empeoramiento de las condiciones internacionales y no esperamos una severa recesión económica, pero sí una desaceleración del crecimiento.

 

 

 

 

 

El vecindario

-¿Cómo se ve el panorama para el resto de la región?

-El fenómeno inflacionario ha afectado a todos los países de América latina. La inflación en Venezuela alcanza alrededor del 30% anual; luego en Argentina –si bien la tasa oficial de inflación es menor al 10%– pronósticos privados la ubican entre un 20% y 30%. Colombia, Perú, Brasil y México también experimentan fuertes incrementos de precios, con tasas de inflación que se ubican entre 5% y 8%. Todos superan ampliamente las metas de sus respectivos bancos centrales. En general, las economías latinoamericanas continúan en expansión en 2008, aunque a una tasa más moderada. Nuestro pronóstico de crecimiento económico para la región es de aproximadamente 4,4% en 2008, luego de haber crecido 5,4% en 2007.

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-Así las cosas, ¿Chile sigue siendo el ideal de mercado-plataforma en América latina?

-Continúa muy bien posicionado entre las economías latinoamericanas, pero algunos países de la región han mejorado sustancialmente sus posiciones internacionales en los últimos años. Estos países han sabido aprovechar un contexto internacional positivo y términos de intercambio favorables para reposicionar sus economías. Brasil, por ejemplo, integra el grupo de los países emergentes más importantes llamado BRIC, junto con Rusia, China e India. La fuerte entrada de capitales extranjeros, así como el crecimiento sostenido de sus mercados financieros, demuestra el creciente interés por este país. México también ha conseguido una buena posición en la región, aprovechando los altos precios del petróleo.

-¿Chile lo está haciendo mal?

-No. No es que Chile lo esté haciendo mal, es que los otros lo están haciendo mejor. La dimensión de estos países (Brasil y México) es una ventaja. Sin embargo, la estable trayectoria de Chile y el desarrollo de sus mercados financieros resultan también atractivos para los inversores extranjeros.

-¿Cuáles son estos puntos de interés?

-En Chile la inversión extranjera directa se orienta fundamentalmente al sector de servicios y recursos naturales. En este último destacan los sectores de minería, telecomunicaciones y energía. Algunos países europeos realizan inversiones directas (se destaca España); sin embargo, Estados Unidos y Canadá son los mayores inversionistas. Los mercados financieros chilenos presentan un alto desarrollo en relación al resto de América latina, por lo que también resultan atractivos para los inversionistas extranjeros. Actualmente ocupa el tercer lugar en el ranking de países latinoamericanos receptores de inversión extranjera, detrás de Brasil y México.

 

 

 

 

 

El factor gas

-Uno de los factores que influyen en las cuentas chilenas es la crisis energética. ¿Cómo se ve desde Alemania la búsqueda de nuevas fuentes que el país ha emprendido, por ejemplo, con la misma ayuda germana?

-El desarrollo de nuevas fuentes energéticas es positivo para Chile, ya que lograría reducir esa fuerte dependencia de las importaciones desde Argentina. Más aún, considerando el aumento de los precios internacionales de gas natural. Los racionamientos energéticos deterioran el crecimiento económico y generan presiones inflacionarias. En Chile, la electricidad se produce fundamentalmente con plantas térmicas (51%), hidráulicas (33%) y plantas de ciclo combinado que utilizan gas natural (15%). La participación de las plantas que utilizan gas natural ha disminuido significativamente, considerando las restricciones de gas importado. Sin embargo, continúan representado una fracción importante en la generación de energía. El modelo de producción eléctrica en Alemania es algo diferente: se encuentra sustentado fundamentalmente en plantas de generación térmica con carbón (47%), plantas nucleares (23%), energías renovables (14%), gas natural (12%) y otras fuentes menores. Se ha planificado que la participación de energías renovables alcance un 30% en el 2020. Chile también ha incluído en su estrategia de largo plazo fuentes de energía renovables, además de energía nuclear. Habrá que ver si el diferencial de costos con el resto de las fuentes de energía influirá en que se concreten estos proyectos.

-Otro factor es la influencia de los mercados internacionales. ¿Cómo podría afectar a la economía chilena la crisis en la zona del euro?

-Una fuerte recesión en varios países de la UE podría afectar a su economía en cierta medida, ya que las exportaciones al conjunto de países europeos representa aproximadamente un 20% del total de exportaciones chilenas. Estas exportaciones se orientan principalmente a Holanda e Italia. Los envíos hacia Alemania representan un poco más del 2% del total de las exportaciones chilenas. Algunos países europeos enfrentan problemas económicos más profundos que otros, pero todavía no se puede hablar de una crisis en Europa. Chile se encuentra también expuesto a otros países que enfrentan condiciones económicas más complicadas, como Estados Unidos (participación de 12% en el total de exportaciones chilenas) y Japón (10% del total de las mismas). Sin embargo, hasta el momento el comercio chileno se ha mostrado bastante resistente al deterioro de las condiciones globales. Las exportaciones han continuado en expansión en el primer semestre de 2008. La participación de China como exportador se ha incrementado en los últimos años, lo que en parte ha contribuido al crecimiento de las exportaciones.

-El ministro Andrés Velasco dijo el año pasado que Chile será un país desarrollado en 2020, pero en agosto rectificó diciendo que la meta se alcanzaría en 2015. ¿Qué opina de estos plazos?

-La brecha entre ingreso per cápita entre Chile y los países desarrollados se ha reducido rápidamente en la ultima década. Sin embargo, el ingreso per cápita de Chile todavía representa aproximadamente sólo un tercio del de los países de la OECD. Pienso que, en un marco realista, es bastante difícil que Chile pueda alcanzar estos niveles en los restantes 11 años quefaltan para el plazo mayor entregado por el ministro Velasco, el 2020.