Este miércoles se realizó una nueva versión de Enade 2016, el mayor encuentro de empresas a nivel nacional. El evento fue inaugurado con la presencia de la Presidenta Michelle Bachelet y su par peruano, Pedro Pablo Kuczynski, quien elogió la economía chilena, asegurando que “con un empujoncito va a llegar a ser un país moderno”. Luego […]

  • 30 noviembre, 2016

enade

Este miércoles se realizó una nueva versión de Enade 2016, el mayor encuentro de empresas a nivel nacional. El evento fue inaugurado con la presencia de la Presidenta Michelle Bachelet y su par peruano, Pedro Pablo Kuczynski, quien elogió la economía chilena, asegurando que “con un empujoncito va a llegar a ser un país moderno”.

Luego fue el turno del ex presidente de la República, Sebastián Piñera, quien sacó aplausos por los empresarios asistentes tras un discurso que estuvo marcado por sus críticas al Gobierno y a los cambios que éste ha llevado adelante.

“Espero que el tropiezo que estamos experimentando hoy día sea sólo eso, un tropiezo, y que Chile recupere el rumbo y la senda del progreso y del desarrollo”, indicó el también ex senador agregando que “más allá de las buenas intenciones del actual gobierno, está conduciendo a Chile por un camino equivocado. Lo digo, porque lo pienso y lo creo, pero además porque hay mucha evidencia que respalda esta afirmación. En primer lugar, de los pobres resultados de prácticamente todos los cambios. Segundo, las percepciones y los sentimientos de las personas”, dijo el ex mandatario esta mañana.

Posteriormente, el precandidato presidencial del PS, José Miguel Insulza, tuvo la oportunidad de dirigirse a los asistentes haciendo u fuerte llamado a la colaboración público-privada. El ex Secretario General de la OEA discrepó con las afirmaciones de Piñera, expresando que “lo que vivimos en Chile es una transición entre un proyecto nacional exitoso pero agotado en sus objetivos principales, y un nuevo acuerdo que da cuenta de las nuevas realidades o herencia que son producto de ese periodo anterior”.

Finalmente fue el turno de la ex ministra de Educación de Ricardo Lagos, Mariana Aylwin, quien recordó las dudas que había en el empresariado cuando Patricio Aylwin, su padre, asumió la presidencia tras la dictadura de Augusto Pinochet.

“Una mayoría de los chilenos en ese tiempo miraba el país con mucho optimismo y esperanza, pero otros lo miraban con insatisfacción y desconfianza”, comentó.

Pero lo controversial vino a continuación: “Para unos, los insatisfechos, ellos sentían que se había claudicado la lucha contra la dictadura. Para otros, entre ellos la mayoría de los que estaban en esta sala, se avecinaba el desgobierno, el fin del desarrollo económico, incluso la revancha”, lanzó.