Los candidatos Beto O’Rourke y Cory Booker respondieron en ese idioma algunas preguntas sobre inmigración, salud y brecha salarial entre hombres y mujeres.

  • 27 junio, 2019

Se habla español. La lengua dominante en América Latina se convirtió en una inesperada protagonista del primer debate para elegir al candidato demócrata que se enfrentará a Donald Trump en las próximas elecciones a la presidencia de Estados Unidos, en 2020.

Sorpresivamente, los candidatos Beto O’Rourke y Cory Booker respondieron en ese idioma a algunas preguntas sobre inmigración, salud y brecha salarial entre hombres y mujeres.

El gesto fue interpretado como una apelación a Julián Castro, otro de los candidatos, quien no habla fluidamente español, pese a provenir de una familia de origen hispano. Al final del debate, Castro dijo su nombre y que es candidato a la presidencia en español y luego continuó en inglés, alabando el sueño americano: su abuela emigró de México, él se está postulando a la presidencia y su hermano gemelo está en el Congreso.

O’Rourke, en tanto aprendió el idioma mientras crecía en El Paso, Texas, mientras que Booker estudió el idioma en Ecuador. Otro contendor, Bill de Blasio, el alcalde de la ciudad de Nueva York, no habló español en el debate, pero sabe.

Durante el debate, las redes sociales se llenaron de comentarios acerca de la calidad del español hablado por O’Rourke y Booker: ambos comenzaban varias de sus respuestas en inglés para después cambiar al español y cometían varios errores.

Medio en broma, pero destacando la importancia que había adquirido el español en el debate, la aspirante Marianne Williamson dijo en Twitter que necesita aprender español para esta noche, cuando los otros 10 demócratas que están buscando su nominación se enfrenten en un nuevo debate.