Una campaña casi 100% digital, enfocada principalmente en Whatsapp y Facebook, es parte de lo que el comando oficialista argentino planea. “Estamos armando una campaña horizontal, donde sea la gente la que defienda el cambio”, asegura una alta fuente de Cambiemos.

Dicen en Argentina que el mismo día –18 de mayo– que Cristina Fernández de Kirchner anunció su candidatura como vicepresidenta en una lista que presidiría su ex jefe de gabinete, Alberto Fernández, arrancó la campaña presidencial. Esto a pesar de que el plazo para inscribir las candidaturas es el 16 de junio, y que hasta entonces todo podría pasar.

El equipo del actual mandatario, Mauricio Macri, sin embargo, trabaja desde hace meses. Y tal como ocurrió en la campaña de 2015, está liderada por el jefe de gabinete de ministros, Marcos Peña. Su mano derecha es Federico Morales, secretario nacional de movilización y voluntariado del PRO –el partido de Macri–, quien ejerce como jefe territorial y de comunicaciones. Como coordinador de medios digitales, está Facundo Corsi, quien cumplió el mismo rol en 2015. En ese cargo conoció a Andrés Chadwick Costa, hijo del ministro del Interior y productor general de comando de Piñera, quien viajó en ese entonces a conocer el funcionamiento de Cambiemos. Luego, en 2018, Corsi viajó a Chile a asesorar al equipo de prensa de Presidencia durante un mes y medio. Ahí compartió principalmente con Magdalena Díaz, jefa de gabinete, y con el equipo de redes sociales.

La estrategia del macrismo en esta elección tiene poco que ver con lo que hicieron hace cuatro años, explican en el equipo. “Estamos armando una campaña horizontal, donde sea la gente la que defienda el cambio, más que nosotros de manera vertical”, señala una fuente del comando. Por lo mismo, no hay un eslogan. De haberlo, “surgirá desde la calle”, aseguran en el equipo donde trabajan además 300 mil voluntarios de toda Argentina. “La campaña misma la activa la gente, ellos son quienes van a disparar los temas. La vez anterior fue distinta porque no éramos gobierno y teníamos que mostrar a nuestro candidato”, señala uno de ellos.

Entrado el clima electoral, es decir, post 16 de junio, cuando se sepa quién será el candidato a vicepresidente que acompañará a Macri -hasta ahora se ha mencionado a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y a la Ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, como posibles candidatas- recién ahí se creará un lema de campaña, siempre jugando con el verbo “cambiar”, tal como se hizo en los comicios de 2015 con la frase “Cambiando juntos”.

Sólo redes sociales

En el comando de Macri cuentan que esta será una campaña casi 100% digital, basada principalmente en Whatsapp –mediante la intervención a distintos grupos-, Instagram y Facebook. Esta última, “sigue siendo la red social más importante para llegar a la gente. Twitter en cambio, se utiliza más para marcar agenda”, asegura una fuente del equipo.

Lo mismo a la hora de analizar las encuestas. Hasta ahora la mayoría de los sondeos muestran una ventaja tanto en primera como en segunda vuelta para la dupla Fernández. Salvo una encuesta, según Clarín, que daría a Macri 51% de los votos en el balotaje. “Las encuestas hoy no tienen sentido”, dicen en Cambiemos, la alianza que agrupa al PRO de Macri y la Unión Cívica Radical (UCR). “Es cosa de ver lo que pasó en Estados Unidos donde todas daban por ganadora a Hillary Clinton. Solo hubo una encuesta digital donde Trump arrazaba”, agregan. Por eso, una de las fórmulas que tiene el comando para medir la temperatura es a través de las conversaciones que se llevan a cabo en las redes sociales y en las interacciones de los fan pages de los candidatos.

Pactos

En agosto se llevarán a cabo las primarias. Aún no hay claridad si Macri participará en ellas: el PRO ha dicho que no, pero UCR está insistiendo que lo haga debido a la baja aprobación del mandatario. Luego, el 27 de octubre son las elecciones generales. Para ganar hay que tener mayoría absoluta, por lo que lo más probable es que haya segunda vuelta. En el balotaje podría ser clave la figura del ex ministro de Economía de los K, Roberto Lavagna, candiato del peronismo anti kirchnerista. Si bien en las encuestas marca alrededor de 11% de los votos, no hay claridad de a qué candidato entregaría su apoyo: si a Cristina, o a Macri.

El ex jefe de gabinete de ministros de CFK, Sergio Massa, es otro que podría ser relevante a la hora de endosar sus sufragios: el rival de Macri en 2015 participaría en una primaria por la coalición Alternativa Federal, con Juan Manuel Urtubey y Miguel Picheto. Quien gane en esa terna jugará un rol importante en la elección.

Mientras, en Cambiemos esperan con cautela. Dicen que la presidencial va a depender de cómo esté la economía. “Hoy el dólar está más tranquilo, no se está moviendo tanto, pero todo puede pasar”, señala una alta fuente del comando.