Con la negativa de la Corte Suprema a rebajar las costas, terminó finalmente el caso bombas. El máximo tribunal negó el 7 de marzo pasado cualquier posibilidad de modificar los pagos a los ex imputados, sus abogados y todos los costos que demandó el largo proceso que se tramitó durante dos años en tribunales. La […]

  • 5 abril, 2013

Con la negativa de la Corte Suprema a rebajar las costas, terminó finalmente el caso bombas. El máximo tribunal negó el 7 de marzo pasado cualquier posibilidad de modificar los pagos a los ex imputados, sus abogados y todos los costos que demandó el largo proceso que se tramitó durante dos años en tribunales.

La investigación judicial partió en 2009 luego de que una serie de artefactos explosivos estallara en Santiago. Un año después, el ex fiscal regional metropolitano sur, Alejandro Peña, imputó a un grupo de jóvenes como autores de una red terrorista que no pudo ser comprobada y, finalmente, a mediados de 2012, la Corte anuló los cargos contra los seis imputados y condenó al fisco a pagar 520 millones de pesos por los costos del proceso. Todos los imputados fueron absueltos, no se encontraron culpables de los bombazos y hubo serias recriminaciones al rol de la fiscalía y el gobierno.

Los 520 millones deberán ser pagados por el Fisco y los acusadores particulares en la causa: Hoteles de Chile y Parroquia Inmaculada Concepción, quienes habían solicitado una rebaja en los montos.

Sin embargo, la Segunda Sala de la Corte Suprema –presidida por Milton Juica– no aceptó las reclamaciones.
Según abogados de los imputados, éstos debieran recibir las indemnizaciones a contar del segundo semestre de este año.