Finalmente se anunció la esperada “Agenda Antiabusos”, la cual era demandada no solo por los expertos de la materia, sino que también por la ciudadanía que la ve como una solución para combatir los delitos de “cuello y corbata”. Entre los puntos más destacados y llamativos, nos encontramos con la creación de la figura del denunciante anónimo, un instrumento utilizado en Europa y Estados Unidos, y clave para sacar a la luz casos de alta connotación. Sin embargo, en Chile su implementación tiene un gran desafío, ¡nuestra propia cultura!
Por: Susana Sierra, BH Compliance

  • 20 diciembre, 2019