La aplicación de transporte china, DiDi, comenzó a operar hoy en Santiago. Se espera que la app haga la competencia a Uber, al igual que como lo hace en el resto del mundo. La app dispondrá a sus conductores una ganancia mínima de $ 500.000 por cada meta diaria cumplida durante su primera semana de funcionamiento. Aquí recordamos una entrevista que su CEO, Jean Liu, dio a Capital en 2016.

  • 14 febrero, 2019

Por: María José Gutiérrez

Mientras Uber realiza cinco millones de viajes diarios en los 71 países donde está presente, sólo en China, su rival, Didi Chuxing, lleva a cabo 14 millones de recorridos, cinco veces el tamaño completo del mercado de transporte de este tipo en Estados Unidos. Y eso  es tan sólo el 1% de penetración en el mercado chino. Para poder competir en ese país, Uber –basado en San Francisco– pierde mil millones de dólares al año, mientras que Didi, en la mitad de las 400 ciudades chinas donde está operando, empata o gana.

Detrás del gigante chino está Jean Liu (37 años), su CEO, quien en menos de dos años fusionó la empresa de taxis Didi Dache con su mayor competidor, Kuadi Dache, y convirtió a la compañía en una plataforma de siete servicios diferentes: taxi, auto privado, soluciones corporativas, auto compartido, bus, chofer y test drive. Ahora, está levantando tres mil millones de dólares de capital fresco, de los que Apple se inscribió con un tercio, tras 22 días de negociación.

La apuesta del CEO de Apple, Tim Cook, generó una ola de comentarios en las redes sociales y una serie de especulaciones: que Didi podría ser un cliente para el auto que Apple estaría construyendo; que la inversión es una manera de penetrar más aún en el mercado chino; que es una forma de crecimiento inorgánico de la empresa. Cualquiera sea la razón, dejó en evidencia el tamaño y las redes del Uber chino, que además tiene como socios nada menos que a Alibaba, el mayor portal de e-commerce del mundo, y la principal compañía de Internet china, Tencent.

“Con todos nuestros socios estratégicos hemos puesto en marcha una cooperación extensa en productos, tecnología y marketing, y hemos encontrado grandes sinergias. Esperamos también explorar estas dimensiones con Apple”, asegura Jean Liu a Capital desde Beijing.

 

Gen tecnológico

Siete meses después de asumir como CEO en Didi Dache, Jean Liu creó Didi Chuxing. En menos de un año y medio aumentó el número de empleados de 700 a 5 mil y generó alianzas en Estados Unidos con Lyft –para tener acceso a 200 ciudades estadounidenses–, en India con Ola Cabs y en Singapur con Grab, para cubrir la mitad de la población total mundial de aquí a fin de año.

Liu Qing, o Jean Liu, es la hija única del fundador de Lenovo, Liu Chuanzhi. Estudió Ciencias de la Computación, primero en la Universidad de Pekín y luego en un máster en Harvard. Sin embargo, después de hacer una pasantía en 2001 decidió optar por la banca de inversión. Comenzó como analista junior en Goldman Sachs y 12 años después, luego, según ella, de llegar a trabajar hasta 140 horas a la semana, se convirtió en la directora general en Goldman Sachs Asia, la más joven en la historia de la compañía.

En septiembre de 2013, buscando inversiones para el banco, Liu conoció la compañía de taxis Didi Dache y le llamó la atención que la empresa rechazara dos veces las ofertas de Goldman Sachs. Diez meses después asumió como CEO de Didi, y el año pasado fue reconocida por la revista Fortune en la lista de los 40 líderes globales de negocios menores de 40 y por Forbes como “women to watch”. A fines de junio, Liu se unirá a la delegación china para portar la antorcha olímpica en el relevo en Iguazú, tras haber sido electa por votación popular.

Sin embargo, su vida no ha estado excenta de problemas. En octubre del año pasado, a través de un  correo electrónico comunicó a los empleados de Didi que se estaba recuperando de un cáncer de mama. “Recibiré tratamiento, pero mi médico y yo estamos optimistas. No creo que esto tenga un impacto mayor en mi vida ni en mi trabajo”, les dijo.

Como presidenta de la compañía, Liu sale de la oficina pasadas las 9 de la noche para acostar a sus tres hijos, que viven con ella y su marido en Beijing. “Ha sido un paseo intenso, pero divertido, la mejor experiencia de aprendizaje del mundo”, asegura a Capital.

“La sofisticación y el rango de productos son completamente diferentes a cuando llegué, lo que no ha cambiado es la pasión y hambre por la excelencia”, agrega.

-¿Cuál ha sido su mayor desafío como CEO de Didi Chuxing?

-China es el país más poblado del mundo y está atravesando el proceso de urbanización más rápido del planeta. Esto significa que es, por lejos, el mercado de viajes más grande y también el más complejo. Hay una escasez de recursos para movilización que es severa y, al mismo tiempo, no hay mucho espacio para el crecimiento de la infraestructura tradicional. Cómo mejorar continuamente nuestra eficiencia en la operación a través de aumentar el número de viajes por auto, o incluso por asiento en nuestra plataforma, para que los choferes aumenten sus ingresos, los pasajeros tengan más opciones de traslado on-demand, y para encontrar los talentos suficientes para una innovación continua, son nuestras mayores tareas ahora.

-¿Es difícil para una mujer liderar una compañía de este tamaño?

-Casi la mitad de nuestra administración senior son mujeres y hay alrededor de 30% de ingenieras, científicas de datos y otras profesionales trabajando en el laboratorio, en terreno con los conductores y conductoras en la línea frontal. La industria de internet móvil es un área con un crecimiento tan dinámico que las mujeres y hombres jóvenes encuentran su espacio para crecer, así como para mostrar su talento.

 

Traspasando fronteras

Los problemas de transporte en China son muy diferentes a los de Estados Unidos, donde nació Uber en 2010, señalan en Didi. En EE.UU. las ciudades son más grandes, poseen buenos servicios de taxi y tener auto es “relativamente más barato. Por esto, cuando lees en el Pew Center Report que el 15% de la población de ese país utiliza Uber, ves que son productos diseñados para las clases medias y altas. En China hay 800 millones de residentes en ciudades y 70% de ellos son adultos, lo que significa que necesitan salir al menos dos veces al día para ir a trabajar. Esto es 1,2 millones de viajes diarios. Y esta demanda no está sólo en la clase media, tenemos que ofrecer una gran diversidad de productos porque en China no contamos con suficientes metros, buses, ni taxis, porque el número de licencias es fijo, como en Chile. En las ciudades no tenemos espacio para construir más calles, las calles están saturadas, como en Sudamérica. Algunos productos que ofrecemos son más baratos que tener auto. Hay mucha diferencia de sueldos, por eso no somos un producto medio para la clase media, sino un multiplataforma con siete diferentes negocios. Tenemos 99% del mercado de taxis y 87% del servicio de autos privados del país”, dice Casper Sun, vocera de Didi Chuxing.

Aunque no en forma directa, la compañía opera en Norteamérica, sur y sudeste de Asia a través de alianzas con plataformas móviles de servicios de transporte locales. Sun explica que para acompañar a los chinos que viajan por el mundo –cifra que ha aumentado 20% en los últimos años– hace un mes lanzaron un código de roaming que permitirá a los usuarios de Didi operar Lyft en Estados Unidos u Ola en India, con la misma interfaz china. “No creemos en una sola forma de globalización y que haya que llegar y traspasar nuestro modelo chino porque cada mercado es muy diferente. Nos va bien en China porque somos muy cercanos a nuestros usuarios, lo mismo en Estados Unidos, India y Asia. Por eso, cuando salimos del país nos asociamos. Y aunque no hay planes concretos de expansión fuera del país, estamos abiertos a nuevas oportunidades”, comenta Sun.

-¿Cuán ciertos son los rumores de apertura en bolsa el próximo año en Nueva York?

-No tenemos planes específicos ni ubicación para la apertura. Por ahora estamos enfocados en el desarrollo de nuestra plataforma.

-Pero hay una especie de competencia con Uber de quién sale a la bolsa primero…

-No creemos que haya competencia con Uber, cada empresa tiene sus propios planes. •••

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¿Oposición taxista?

A diferencia de Uber, que ha encontrado la mayor oposición en el gremio de los taxis, Didi Chuxing contempla este servicio en su plataforma. De hecho, es la compañía más grande de taxis del país. Si bien es más caro que el transporte privado o compartido, “cuando optas por un taxi, te aseguras que ya conoce bien el camino y tienes una tarifa fija regulada por ley. Nuestra plataforma permite agregarles propina. Cuando un taxista elije trabajar con nosotros, puede aumentar el número de viajes hasta en 15%”, explica Casper Sun, vocera de la empresa.