Los grandes líderes del mundo se reunieron en Nueva York para impulsar [tweetable]una agenda que haga del mundo un lugar menos pobre, menos desigual y menos autodestructivo[/tweetable] en un plazo de 15 años. Los jefes de Estado y de Gobierno de más de 190 países aprobaron por aclamación en una cumbre de Naciones Unidas un […]

  • 28 septiembre, 2015

united nations building in nyc and flag poles

Los grandes líderes del mundo se reunieron en Nueva York para impulsar [tweetable]una agenda que haga del mundo un lugar menos pobre, menos desigual y menos autodestructivo[/tweetable] en un plazo de 15 años.

Los jefes de Estado y de Gobierno de más de 190 países aprobaron por aclamación en una cumbre de Naciones Unidas un programa llamado Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Se trata una agenda de 17 grandes objetivos muy diferente de la anterior, ya que no afecta únicamente a los países en desarrollo, sino a todos los Estados miembros, y eso significa que a ella se deben desde Suecia hasta la República Centroafricana, pasando por Chile.

Los 17 objetivos, estructurados en 169 metas, buscan en líneas generales erradicar por completo la pobreza extrema (vivir con menos de 1,2 dólares diarios), garantizar la universalidad de la educación, combatir el cambio climático y que la igualdad entre hombres y mujeres traspase los discursos y las normas para ser una realidad.

“Prométannos que mantendrán sus compromisos e invertirán en nuestro futuro. Prometan que cada niño tendrá derecho a una educación segura, libre y de calidad en primaria y secundaria. Esta es la inversión que el mundo necesita y que los líderes deben hacer”, dijo la joven paquistaní Malala, a la que los talibanes intentaron asesinar en 2012 por defender la educación de las niñas.

La trascendencia real supone un relativo acto de fe, dado que los objetivos no suponen obligado cumplimiento y que, dada la diversidad de puntos de partida de cada país, los Estados diseñarán a medida su propia hoja de ruta.

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