El turismo de lujo en Chile favorece los extremos. Al igual que las inversiones realizadas en la Patagonia, San Pedro de Atacama atrae la atención y los recursos de una creciente industria hotelera. Por diseño, servicio y sofisticación, aquí las cinco estrellas son poco. 

  • 16 abril, 2008

 

El turismo de lujo en Chile favorece los extremos. Al igual que las inversiones realizadas en la Patagonia, San Pedro de Atacama atrae la atención y los recursos de una creciente industria hotelera. Por diseño, servicio y sofisticación, aquí las cinco estrellas son poco. Por María Luisa Vicuña.

San Pedro de Atacama se ha transformado en uno de los principales centros turísticos de nuestro país. El pueblo que hasta hace algunos años contaba con electricidad sólo ciertas horas al día, que era elegido por los colegios para las giras de estudios y que tenía unos pocos alojamientos y restaurantes para recibir a sus huéspedes, se ha convertido en uno de los lugares de Chile más visitados por los extranjeros; tanto así, que caminando por esas calles uno llega a olvidar que está en su propio país.

Estos turistas más exigentes que llegan a la ciudad nortina son gente con experiencia, de gustos sofisticados y exigentes, que han viajado por las principales ciudades del mundo y que han comido en los mejores restaurantes, lo que sin duda los hace más difíciles de impresionar.

Precisamente para atender a este público, en los últimos años San Pedro ha ido adecuando su oferta. Surgieron así los llamados hoteles boutique, con instalaciones novedosas, sofisticadas, dirigidas a un turista premium, que está dispuesto a pagar por una habitación doble entre 1.000 y 1.500 dólares por noche.

 

 

El Hotel Awasi conserva espacios abiertos para contemplar el cielo altiplánico. Terrazas del Hotel Awasi. Explora se abre a las maravillas de la zona.

 

El Hotel Alto Atacama se ubica a los pies de la Cordillera de la Sal.

 

 

De la nieve al desierto

 

Tierra Atacama es el más nuevo de los hoteles boutique que abrieron sus puertas en Atacama. Bajo la fi losofía de aventura & Spa, el lugar invita a sus huéspedes a que se penetren al desierto más seco del mundo, descubran sus alrededores y regresen al hotel para descansar, relajarse y disfrutar de sus servicios

Tras este proyecto están la familia Purcell (Henry y sus hijos Miguel y Tim), Carlos Ingham, Daniel Yarur y Jack Biggio, quienes pretenden replicar el éxito que los Purcell han logrado en sus 50 años como dueños y operadores de Ski Portillo.

El eje central de este proyecto es la vista privilegiada del lugar hacia el volcán Licancabur. De hecho, sus 32 habitaciones tienen terrazas privadas orientadas hacia el volcán.

El hotel se emplaza en lo que había sido un corral de toros de 250 años de antigüedad. Los arquitectos Rodrigo Searle y Matías González lograron una construcción que se integra a la estructura cameña crean un ambiente confortable, elegante y casual. El responsable de los jardines fue el estudio de paisajismo de Teresa Moller.

Como su filosofía lo dice, uno de los objetivos que quieren lograr los dueños de Tierra Atacama es que, por un lado, los turistas conozcan las maravillas naturales que rodean la zona de San Pedro, como los géisers del Tatio, el Salar de Atacama y las lagunas altiplánicas; pero que, por otro, logren relajarse y desconectarse de sus rutinas habituales. Así, decidieron no poner televisión en las habitaciones, dejando una sala especial para quienes no pueden prescindir de ella.

Pieza clave para el descanso y la desconexión es el spa –al que llamaron Uma– que cuenta con distintos servicios de relajación: piscinas al aire libre y cubierta, temperada; jacuzzi baños de vapor, salas de masaje, limpiezas faciales y tratamientos corporales, además de un lugar especial para practicar yoga.

El proyecto Tierra Atacama considera una inversión inicial de 7,5 millones de dólares y nació luego de la ascensión al volcán Licancabur que realizaron Miguel Purcell y los arquitectos del proyecto. Ahí nació la idea de construir este hotel Tierra Atacama que, tal como lo han hecho los Purcell en la nieve con Portillo, busca otorgar un servicio con reconocimiento a nivel mundial.

 

 

 
Adventura & Spa es la filosofía de Tierra
Atacama.
La moderna arquitectura del Hotel Explora
de San Pedro.
Todas las habitaciones miran al volcán
Licancabur en Tierra Atacama.

 

 

Hotel a la medida

 

Otro de los hoteles de lujo que es el Awasi, propiedad de la inmobiliaria Territoria. Al diseñar su oferta, Awasi se concentra especialmente en lo que se llama economía de experiencias; es decir, ofrecer a sus huéspedes una vivencia única basada en las riquezas de la zona.

Es por esto que proponen lo que han llamado un hotel a la medida, donde la clave es que sus huéspedes hagan todo a su gusto y en sus propios tiempos.

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Las ocho habitaciones dobles que conforman el hotel cuentan con guía y jeep particular y, en el momento en que los turistas llegan al aeropuerto de Calama, los van a buscar y les piden una lista de sus preferencias (qué quieren comer al desayuno, a qué hora quieren levantarse, qué whisky prefieren y, sobre todo, qué lugares quieren visitar, para armar una estadía según sus intereses). El objetivo de Awasi es que sus clientestengan la máxima libertad en condiciones de comodidad e intimidad.

Y esa intimidad se refleja en las pocas habitaciones –la capacidad es sólo para 16 personas, que disponen de 40 personas a su servicio–, con un restaurante que sólo funciona para los huéspedes del hotel y donde los paseos son personales (a menos que los pasajeros lo quieran de otra forma).

Los ejecutivos de Awasi señalan que al configurar el perfil de sus clientes llegaron a la conclusión de que serían personas que generalmente tienen muchos compromisos y, por lo tanto, cuentan con poco tiempo libre. Es por eso que la apuesta es entregarles una buena oportunidad de relajación y conversación.

 

 

El bar está abierto todo el día en Alto
Atacama.
La excursiones son lo principal en
Explora.
Las habitaciones de Tierra Atacama fueron
diseñadas bajo el estilo local.

 

La empresa, consciente de que un alto nivel de hospedaje y gastronomía no llamaría la atención de sus clientes, privilegió la riqueza propia de Atacama, que lo distingue de otros lugares del mundo: las representaciones de la cultura local, los textiles y, sobre todo, la diversidad de paisajes naturales, muchos de ellos prácticamente intactos.

Este contacto con la naturaleza no se da sólo a través de las excursiones, sino también dentro del hotel. En su construcción y diseño buscaron ser “no invasivos”; es decir, por un lado la decoración se concentró en materiales de la zona, a la vez que se mantuvieron espacios abiertos para poder apreciar el cielo nortino y el muro que rodea al hotel, cuya data es de 300 años.

La inversión de Territoria en la construcción y desarrollo de Awasi fue del lugar, en sintonía con la cultura local. Lo mismo hicieron las decoradoras –Alexandra Edwards y Carolina Del Piano– que con artesanía auténtica atade 2,8 millones de dólares. El hotel comenzó a funcionar en 2007 y del total de sus huéspedes, sólo el 15% promedio es chileno.

 

 

 

All inclusive

 

En una villa altiplánica formada por el encuentro del oasis de Katarpe y la imponente Cordillera de la Sal, a los pies del pucará de Quitor, se encuentra el hotel Alto Atacama.

En esta ubicación privilegiada y sobrecogedora, y con una inversión de 12 millones de dólares, en la que participaron Andrés Mac-Lean (quien además es su presidente), el fondo de inversiones Toronto Trust y Christoph Schiess, Alto Atacama ofrece un servicio todo incluído que se adecua a los requisitos internacionales más exigentes.

El propósito del hotel es que sus pasajeros no sólo aprecien y conozcan las maravillas naturales de la zona, sino que además “vivan el hotel”; es decir, aprovechen su estadía en el lugar paseando por los jardines, bañándose en alguna de las seis piscinas o bien disfrutando las termas. Todo esto, con bar abierto durante el día –con vinos premium– y una excelente gastronomía de comida fusión.

Para conseguir este objetivo, hubo una especial preocupación por las instalaciones y decoración, en las que participaron la señora de Mac-Lean y Alejandra Ballivian. Para Alto Atacama son muy importantes los detalles, que se aprecian en la arquitectura moderna y minimalista, pero que conservan el estilo de la cultura indígena en cada una de las 32 habitaciones.

En su estrategia de marketing han suscrito alianzas estratégicas con operadores nacionales e internacionales, dándose a conocer en ferias foráneas y apareciendo en medios de comunicación especializados en destinos de lujo. En un momento pensaron que tendrían mayor acogida de extranjeros, pero con mucho orgullo señalan que en temporada alta el 70% de los huéspedes corresponde a turistas chilenos.

Para las excursiones por los alrededores de San Pedro cuentan con guías expertos en la zona. Todos hablan inglés y, algunos de ellos, alemán y portugués.

 

 

Andrés Mac-Lean,
dueño de Alto Atacama,
con su mujer Alejandra
Ballivian, que trabajó en la
decoración.
Inversionistas de Tierra
Atacama: Daniel Yarur, Miguel
Purcell y Tim Purcell.
De pie: Henry Purcell y
Carlos Ingham.
Piscina en Hotel Awasi.

 

 

 

Explorar Atacama

 

Como su nombre lo dice, el hotel Explora de Atacama, también llamado Hotel de Larache, busca que sus huéspedes descubran la región de San Pedro, caminen por tierras inexploradas y encuentren senderos nuevos, con la guía de expertos, no sólo en la zona, sino también en todo lo que es aventura y deporte extremo. Como sus dueños afirman, más que un hotel, Explora es una experiencia.

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Construido en el Ayllú de Larache, su arquitectura que evoca la naturaleza y la cultura del área, asegurando un refugio acogedor, para disfrutarlo con libertad y seguridad en sus 50 habitaciones.

Los programas de recorridos son variados, con distintas dificultades y exigencias físicas y con 37 propuestas de excursión. Cada día los visitantes pueden elegir entre 5 y 10 alternativas seleccionadas de acuerdo a las condiciones climáticas, a su duración y su dificultad. Se pueden realizar a pie, a caballo, en jeep o en bicicleta, en grupos de hasta 10 personas.

Entre de las caminatas, por ejemplo, hay algunas que pueden realizarse dentro de los primeros días de estadía, pero hay otras que no porque, debido a la altura, requieren de una aclimatación previa del cuerpo. Un paseo especial a pie es el llamado Cornisas, que sube la Cordillera de la Sal, para disfrutar vistas panorámicas del oasis de San Pedro, el salar de Atacama y la cordillera de los Andes. Al bajar terminan en las dunas del Valle de la Muerte.

Otra alternativa sofisticada apunta a los clientes que disfrutan los ascensos de montaña. Con la advertencia de que requieren de un buen entrenamiento físico y con subidas de entre 5 mil y 6 mil metros, figuran los volcanes Licancabur, Sairecabur y Colorado.

También están las cabalgatas, algunas de mayor dificultad que otras, que permiten llegar a ciertos lugares sin tener que contar con tan buen nivel de resistencia física. Para quienes no saben andar a caballo, pero quieren hacer estos paseos, el hotel ofrece clases en los días previos a la excursión. Un paseo interesante es que el que se realiza a la Quebrada del Diablo, que sigue un camino angosto e irregular, para terminar en una espectacular vista del oasis y de la cordillera de los Andes.

Por último están los paseos en bicicleta, muy famosos en San Pedro. Un circuito imperdible es el de la laguna Cejar. Al llegar al lugar los visitantes pueden tomar un baño y flotar sin dificultades, dada la salinidad de sus aguas.

 

 

Piscinas, jacuzzi y baños
termales ofrece Alto
Atacama.
En bicicleta a la Laguna
Cejar: un paseo inolvidable
que organiza Explora.

 

 

 

Lo que viene

 

En los próximos meses entrará en operaciones un nuevo hotel boutique en San Pedro. Se trata de Arenia, un proyecto en que participa la cadena HS –dueña también del Gran Hotel Termás de Chillán, que dirige José Luis Giner– y la inmobiliaria Andrés Bello, que tiene como socios a Andrés Navarro y Alejandro Pérez, entre otros.

El Hotel Arenia contará con 60 habitaciones y una inversión inicial es de 10 millones de dólares. Su arquitectura buscará una armonía entre lo autóctono y lo moderno.

 

 
Datos

 

Tierra Atacama: www.tierraatacama.com
Reservas: (56-2) 263 06 06

Awasi: www.awasi.com
Reservas: (56-2) 233 96 41

Alto Atacama: www.altoatacama.com
Reservas: (56-2) 436 02 66

Explora:www.explora.com
Reservas: (56-2) 206 60 60