Hugo Frías Propiedades acaba de cumplir 25 años. Fue una apuesta que surgió desde cero y que se ha posicionado exitosamente gracias a la fórmula de atender a todos los clientes en forma personalizada. Es el mejor secreto de su carismático dueño.

  • 14 diciembre, 2007

Hugo Frías Propiedades acaba de cumplir 25 años. Fue una apuesta que surgió desde cero y que se ha posicionado exitosamente gracias a la fórmula de atender a todos los clientes en forma personalizada. Es el mejor secreto de su carismático dueño.

 

De entrada, Hugo Frías dice que lo suyo ha sido siempre el corretaje. Por eso habla con orgullo de los 25 años que cumplió hace poco su oficina Hugo Frías Propiedades.

Dice que el secreto detrás de su éxito empresarial ha sido dedicar el tiempo necesario a cada uno de los clientes que se asoma por su oficina, sin importar si desea arrendar un pequeño departamento o comprar una casa en un exclusivo barrio residencial. Es algo así como corretaje “boutique”, describe, donde la atención personalizada es la clave.

Esa fórmula es la que, a su juicio, le ha valido ser hoy un actor reconocido en el mercado, con una cartera de clientes que supera las 250 administraciones –que en todo caso varía de año en año–, y a la que suman operaciones de compra y venta de propiedades. En ese marco hay ejemplos de relevancia, como la venta de distintos paños en el sector oriente y en otras zonas como Zapallar, donde ha participado en diversas etapas del loteo de Cerro El Morro.

Y lo que viene hacia adelante es puro crecimiento. Dice que el buen momento económico que vive el país se palpa en el día a día del negocio inmobiliario, que ha crecido fuerte en el último tiempo y que según cree “no lo para nadie en varios años más”.

Su apreciación del momento sectorial se funda en el mayor poder adquisitivo de la población, que se suma a varios otros factores como, por ejemplo, el tema seguridad. “La gente está privilegiando comprar mucho más viviendas en condominio. En general se ha visto un aumento de la venta de casas en estos lugares porque brindan más tranquilidad”, asegura.

 

 

El punto de partida

 

Frías se hizo en el corretaje como un empleado de la empresa que manejaba su tío Patricio Huneeus, un año antes de formar su propia compañía. Primero se instaló en una oficina en la Galería Francisco de Aguirre y 7 años más tarde se trasladó a las que ocupa actualmente en el séptimo piso de un edificio a la entrada de Hernando de Aguirre. Desde ahí –dice– evalúa, mira y alaba varias de las construcciones que son la puerta de entrada al barrio El Golf.

Con su empresa ha tenido oportunidad de formar incluso alianzas internacionales, como la que mantiene con la firma inmobiliaria estadounidense Brown Harris Stevens (BHS) de Nueva York, con la que ofrece propiedades en el país del norte. Antes de dedicarse al corretaje, Frías estudió administración de empresas en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad donde vivió cuatro años. En Chile dedicó un par de años a esta actividad, antes de entrar al corretaje. Es el segundo de ocho hermanos y tiene 6 hijos junto a su esposa, la periodista Magdalena Ossandón, con quien ha formado una familia con profundos valores cristianos. Muestra de ello es su envestidura en el “Capítulo Hispano Americano de Caballero del Corpus Christi”.

También ha compatibilizado su labor inmobiliaria con tareas sociales y culturales. Caracterizado por su espontaneidad y simpatía –muy reconocido por los lectores de las páginas de vida social–, se desempeña además como presidente de la Asociación de Amigos del Museo del Carmen de Maipú, y es miembro de varias otras instituciones sociales.