Los ex ministros Edgardo Boeninger y Jorge Rodríguez Grossi, junto al director ejecutivo de Libertad y Desarrollo, Cristián Larroulet, formaron parte de las casi 30 personalidades de distintos colores políticos que presentaron una propuesta para modernizar Codelco. Capital los reunió para profundizar en sus ideas. Pero eso no fue todo, Cristián Rivas y Roberto Sapag indagaron más a fondo: compararon las estrategias aplicadas por otros países a sus consorcios estatales, reportearon los cambios que vive la industria minera mundial y conversaron con el presidente ejecutivo de Codelco, José Pablo Arellano. La conclusión salta a la vista: la discusión sobre el futuro de la cuprífera está sobre la mesa.

 

  • 11 junio, 2008

 

Los ex ministros Edgardo Boeninger y Jorge Rodríguez Grossi, junto al director ejecutivo de Libertad y Desarrollo, Cristián Larroulet, formaron parte de las casi 30 personalidades de distintos colores políticos que presentaron una propuesta para modernizar Codelco. Capital los reunió para profundizar en sus ideas. Pero eso no fue todo, Cristián Rivas y Roberto Sapag indagaron más a fondo: compararon las estrategias aplicadas por otros países a sus consorcios estatales, reportearon los cambios que vive la industria minera mundial y conversaron con el presidente ejecutivo de Codelco, José Pablo Arellano. La conclusión salta a la vista: la discusión sobre el futuro de la cuprífera está sobre la mesa.

 

 


Mesa redonda. Codelco, cuenta regresiva


José Pablo Arellano. "Codelco no está entrampada en las redes del Estado”


Casos de empresas reinventadas


Competencia mundial. Correr o… retroceder


Cobre al rojo… Números azules

 

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Mesa redonda

 

Codelco, cuenta regresiva


 

 

Una treintena transversal de expertos le puso el cascabel al gato: la institucionalidad de la mayor empresa pública nacional no da para más. La advertencia es clara. Si se sigue actuando con la misma miopía y entrampados en la cosa chica, el país se farreará la oportunidad histórica de crear valor para sus habitantes, que, en cambio aprovechó visionariamente Brasil, y como intenta hoy México con Pemex. Edgardo Boeninger, Cristián Larroulet y Jorge Rodríguez Grossi explicaron a Capital cómo se originó su propuesta y cuáles son los verdaderos alcances de ésta. Por Cristián Rivas y Roberto Sapag.

 

El solo nombre del documento lo dice todo: La urgencia de modernizar Codelco. Como se ve, los autores no escatimaron en el lenguaje. Se trata de un asunto apremiante, urgente… de algo que, como dice el propio ex ministro Edgardo Boeninger, “no da para más”.

¿Cómo se gestó esta propuesta transversal que advierte que Codelco se está quedando atrás? Luego de un encuentro en enero pasado en que se analizó el caso de Vale do Río Doce (hoy Vale) –la empresa brasileña que tras abrirse a capitales privados hoy pelea los primeros lugares del mundo en la minería– las cosas no podían estar más claras: una reforma institucional profunda es la clave que permitirá a la corporación sacudir los viejos esquemas y ponerse de lleno en otras ligas.

El conflicto con los subcontratistas no hizo sino agravar el lapidario diagnóstico de los autores del documento: de persistir en la misma senda, Codelco no sólo iba a seguir perdiendo competitividad, sino que continuará cayendo en los rankings internacionales y su productividad por trabajador se mantendría estancada.

Capital convocó a tres de los firmantes del documento: los ex ministros de la Concertación Edgardo Boeninger y Jorge Rodríguez Grossi y el director ejecutivo del Instituto Libertad y Desarrollo, Cristián Larroulet, quienes desmenuzaron el documento y el verdadero significado de abrir la empresa a privados. La firme es que esperábamos mucho consenso, pero también algo de fricción a la hora de entrar al área chica. Sin embargo, nuestros interlocutores se encargaron de impresionarnos.

 


1 ¿Diagnóstico de crisis u oportunidad?

 

Jorge Rodríguez

Chile tiene ganas de más, de que haya más desarrollo, y por eso se discuten aspectos del área macroeconómica, dentro de los cuales es inevitable que uno entre en el tema de Codelco, que es el patrimonio más importante que tiene la nación en términos de empresas públicas (…) La compañía ha ido aumentando de valor, así que permanecer indiferente frente a su futuro no es posible, políticamente hablando. Eso llevó a este grupo de personas a juntarnos y pensar si valía o no la pena poner este tema en el debate… Y claro que lo vale. Por lo demás, este es un tema que debiera acompañar la discusión de los programas presidenciales y el futuro de la economía chilena y, dentro de eso, la opinión consensuada de este grupo fue que había que hacer un cambio fuerte en Codelco, en aras de aumentar su valor.

Edgardo Boeninger

Y debe haber una discusión, porque siendo Codelco la empresa pública más importante de Chile y uno de los principales productores del mundo, su institucionalidad y la situación en que se mueve ya no dan para más. Y aunque no está claro si hay espacio en la política en este instante, cuando las preocupaciones de los partidos de gobierno y oposición van en otra dirección, el objetivo de esta carta es justamente abrir un espacio.

Las primeras reacciones a la carta fueron algo así como “ah, ya salieron los que quieren privatizar Codelco”. La verdad es que la carta no plantea eso. Yo no quiero privatizar Codelco, pero sí me parece absolutamente lógico, desde el punto de vista de competitividad, de ser visiblemente más de todos los chilenos, que la empresa se abra a la bolsa y que esto signifique que haya accionistas minoritarios; por ejemplo, las AFP que, con los buenos precios del cobre, se han farreado unos buenos puntos de rentabilidad al no poder tener acciones ahí. De modo que, lejos de privatizar y que oscuros intereses multinacionales se vayan a favorecer, se trata, que surjan cambios que tengan esos efectos.

Cristián Larroulet

No sé si tenemos clara conciencia del desafío que significan la globalización y la amenaza que significa no encararla adecuadamente; entre otros, para empresas fundamentales para Chile y, por lo tanto, para el país. En el fondo, el nivel de competencia mundial, llevado a 40 ó 50 años, va a ser mucho más exigente. No sabemos, por ejemplo, las posibilidades de descubrimiento de cobre en China o Rusia. Entonces, realmente hay una situación de complejidad que no se puede postergar. Además, otro fenómeno hoy es crear más megaempresas, más grandes todavía, lo que también genera un desafío de competitividad gigantesco.

 

2 ¿Hay riesgo de ideologización del debate?

 

 

Cristián Larroulet

Lo importante aquí es el acuerdo alcanzado por un grupo de personas diversas. Reconozco que al principio quería una cosa un poco distinta, pero creo que lo importante es el llamado a la reflexión, en especial por la magnitud del reto que tenemos por delante. Creo que el valor que tiene haber puesto este tema, y de esta
manera, bajando el perfil ideológico, cediendo posiciones en aras de que se produzca la confluencia, permite a que esto sea el día de mañana una agenda que esté en los debates presidenciales. Obviamente, esta postura va a estar en el Parlamento, porque facilita mucho el que exista un grupo de personas que se puso de acuerdo en plantear esta reflexión. Esa es la manera en que los países van avanzando. Se facilita políticamente.

Edgardo Boeninger

Hay una discusión ideológica, fuerte todavía, entre empresas públicas y privadas. A mí, francamente, me parece que con la excepción de BancoEstado, TVN y, dada la crisis de energía, por el momento Enap, no soy partidario de las empresas públicas en general, pero de Codelco sí, por una razón muy simple: el sentimiento popular. Lo ves en toda América latina. En Uruguay hubo un plebiscito que echó para atrás todo un programa de privatizaciones. Entonces, creo que el que Codelco sea un símbolo del cual los chilenos estén orgullosos y digan “esta es nuestra empresa” , es positivo. Una empresa pública con participación de las AFP, del común de los ciudadanos, me parece que puede dar margen para eso.

Fíjense que Chile es un país al que le ha ido bien en los últimos 17 años, o de Buchi en adelante. El tema es que Chile enfrenta varios desafíos que si no somos capaces de hacerles frente, el país se puede mediocrizar (…) Entre esos temas están la educación, cómo enfrentar las desigualdades sin afectar el crecimiento y este problema de Codelco. Es demasiado grande Codelco para no ser considerado. No veo una cosa apocalíptica, pero de que se puede mediocrizar, se puede mediocrizar.

Jorge Rodríguez

La carta, además, no plantea la privatización, sino que busca maximizar el valor de una empresa pública chilena, tan apreciada por la ciudadanía, incorporando el interés del propietario dentro de la compañía, porque nadie discute que donde hay capital privado, el interés del dueño está mucho más presente. La posibilidad de combinar una empresa pública con un porcentaje minoritario de interés privado, creo que le hace muy bien a la empresa desde el punto de vista de su eficiencia, y eso es lo que estamos buscando para mejorar el valor de Codelco. Si uno logra llevar la discusión a este terreno y no envolverse en lo ideológico, creo que sí es posible incorporar el tema dentro de un debate político. Además, esta discusión hay que hacerla, porque si no, después nos vamos a encontrar con una empresa mucho más empobrecida desde el punto de vista de la competencia internacional.

Cristián Larroulet

Las empresas estatales en el mundo también están cambiando, en la dirección de mayor competencia. Vale, Petrobras, son las experiencias que más se conocen, pero… ¡ojo!, si vas a Europa, en las empresas grandes de Europa del Este y de Europa del Norte, todas, están dando ejemplos de esto. Hay incluso algunas que son
de dos estados y están en bolsa. En el fondo, lo que quiero decir es que hay una realidad de competencia y exigencia mucho mayor, y el debate interno sobre Codelco ha estado restringido a la cosa local. Este es el debate que hay que tratar de colocar.

Si le preguntas a la clase ilustrada del país si Codelco enfrenta una amenaza en los próximos 25 ó 30 años, te van a decir que no. Y la verdad que es así. Si queremos que la empresa haga el aporte que tiene que hacer, creo que vale el debate y vale la reforma a la institucionalidad.

 

3 ¿Qué medidas complementarias se necesitan?

 

 

Cristián Larroulet

Hoy se está discutiendo sobre los gobiernos corporativos de las empresas públicas (…) y qué mejor gobierno corporativo que el de las sociedades anónimas. Es una institucionalidad que está súper clara y regulada en el mundo y por eso decimos en la carta que hay que considerar la posibilidad de colocar acciones en una bolsa extranjera, que te someta a un marco de reglas de transparencia, de información, de restricción en la emisión de documentos, etc. O sea, una serie de condiciones del mejor gobierno corporativo. Si me preguntas si el país está maduro, creo que sí. Este país tiene que tomar este tipo de decisiones.

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Edgardo Boeninger

Claro que hay otros obstáculos a la internacionalización que exigen que se discutan de una vez por todas. Desde hace tres años, por ejemplo, cada vez que consulto en el gobierno me dicen que ya está listo el proyecto para derogar la ley del cobre, que establece el 10% de las ventas de Codelco a las Fuerzas Armadas… pero todavía no sale. Yo, francamente, no creo que las Fuerzas Armadas tengan objeción a ese cambio y si la tuvieran, que tengan peso esas objeciones. Ese es un obstáculo que hay que abordar, porque cuando Codelco intenta hacer tratos con empresas extranjeras, muchas veces le responden: cómo vamos a tener tratos o ser socios de alguien que entrega el 10% de las ventas a las Fuerzas Armadas. Eso no tiene presentación en ninguna parte.

Cristián Larroulet

Estamos en una coyuntura espectacular para eso. Porque se podría crear otro fondo que libere a Codelco de esta tarea y, con la renta de ese fondo, financiar un flujo permanente de largo plazo para las Fuerzas Armadas.

Somos partidarios de buscar una manera de financiamiento. La actual es de la década del 50. Estamos en el siglo XXI, podemos buscar otra manera, hoy estamos en una condición maravillosa, con los excedentes que tiene el fisco.

 

4 ¿Cómo evitar conflictos entre el controlador público y el minoritario privado?

 

 

Jorge Rodríguez

Lo importante es que haya presencia de privados en el directorio. El tema tiene que ver con que exista un interés minoritario que esté representado y sea defendido. Justamente eso es lo que dice la carta, y que no es la opinión unánime de todos, pero es el acuerdo al que llegamos. Además, en toda empresa pasa que hay diferencias, lo importante es que las partes sepan resolverlas porque, al estar en bolsa, de lo contrario les rebotará en el precio
de la acción.

Edgardo Boeninger

Si se tiene representación privada, será un mínimo de 20% o equis por ciento, quién sabe. La idea de fondo es que esto no sea simplemente la empresa del gobierno, sino que del Estado en su conjunto. La otra cosa es que aquí hay un tema de mayor transparencia que este país está aprendiendo de a poco. La ley de acceso a la información debiera dar a la gente una capacidad de ver lo que están haciendo ahí. Los directores que se identifican con el gobierno, los que se identifican con la oposición y los que se identifican con el sector privado y, entre esos tres, se van a tener que arreglar.

Jorge Rodríguez

Claro: porque para un directorio de Codelco, que el precio de la acción le empiece a bajar no será una cosa menor. Ese es uno de los puntos de transparencia. Uno se puede informar todos los días sobre cuánto vale la acción de una empresa, y eso es lo bueno.

Cristián Larroulet

La carta largamente aborda el tema. Lo que importa es que el valor de la compañía sea el máximo para todos los chilenos. En las empresas estatales hay mucho conflicto de objetivos y los conflictos no apuntan a maximizar el valor de las firmas. Mientras que aquí lo que se está diciendo es que para todos los chilenos lo que queremos es que esta empresa tenga el máximo de valor. Se están alineando los objetivos.

 

5 ¿Cómo definir la política de retiro de utilidades de Codelco?

 

 

Edgardo Boeninger

Uno de los temas más complicados en una discusión sobre Codelco es el tema del destino de las utilidades. El dilema Hacienda/inversión no es una cosa menor, porque al final los ingresos del cobre son un porcentaje todavía muy alto del total de los recursos fiscales y Hacienda no puede llegar y renunciar al control sobre lo que ahí pasa. Y ese es un problema mayor, porque es evidente que Codelco necesita más flexibilidad para financiar sus inversiones, pero también es evidente que no puede llegar y tener la capacidad potencial de dejar desnudo al fisco.

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Cristián Larroulet

Pienso al revés. Como el ministro de Hacienda tiene que financiar el presupuesto de la nación, se asegurará de que los proyectos que se hacen sean rentables, acotando este problema de divergencia de intereses que afecta a Codelco. Entonces, ¿qué va a pasar? Si se tiene esta estructura que vela más por alinear los intereses en la dirección para que sea el máximo de valor de la compañía, el propio Hacienda estará mucho más abierto en su rol de accionista para flexibilizar ese tipo de normas.

Hay una segunda razón, que es más política. Hoy, una de las grandes limitaciones para hacer proyectos en otras partes es quién asegura que esos proyectos sean los adecuados. Así, la actitud es decir no, dedíquese a producir cobre aquí en Chile. Si se hace este cambio, se empieza a quitar este temor, pues el accionista minoritario va a protestar porque en la bolsa bajará la acción. Cualquier cosa mala o poco transparente va a hacer que se mueva la acción. Por eso, soy partidario de abrir una parte en la bolsa de Nueva York, por ejemplo, porque la bolsa empezará a prender las luces en esos casos.

 

6 Codelco ha dicho que el cuadro interno no es tan complejo y que ya hay reformas en discusión.

 

 

Jorge Rodríguez

Ese no es el tema. La idea es mejorar el valor; no entrar a criticar la gestión, sino que darle futuro a la empresa.

Edgardo Boeninger

La mejor prueba de que esto no da para más es que en el último conflicto de subcontratistas intervinieron los dos ministros que son miembros del directorio y otros dos ministros que no tienen nada que ver.

Cristián Larroulet

Nosotros jamás dijimos que la situación financiera de Codelco no daba para más. Lo que decimos es que la institucionalidad es la que hay que cambiar. Y es casi evidente. De hecho, hay un proyecto del propio gobierno en el Congreso, pero que claramente hay que perfeccionar. Y hay que perfeccionarlo por insuficiente y porque no apunta en la dirección que estamos planteando, en el sentido que hay que hacer un intento por que no sea un directorio que represente al gobierno de turno, sino que al Estado. Segundo, que tenga mecanismos para alinear el objetivo en la dirección de hacer que el valor de la compañía sea el máximo. Tercero, porque no le da a la compañía la flexibilidad necesaria para operar en este mundo tan competitivo. Y cuarto, porque no asegura los niveles de transparencia que se requieren.

 

Edgardo Boeninger

Yo propondría a mis colegas: que un grupo de nosotros se dé el trabajo de revisar el proyecto que está en el Congreso y hacer, con la ayuda de algún jurista, una propuesta concreta de un proyecto alternativo basado en los acuerdos de la carta, para plantearlo a la Comisión donde está el proyecto, con copia al gobierno.

Jorge Rodríguez

Codelco ha hecho avances importantes. De verdad, ha estado haciendo un esfuerzo muy importante, que nadie puede desconocer. Esta discusión surge, por lo menos en mi motivación, porque me da envidia que otras empresas públicas estén llegando a los niveles a que están llegando y que nosotros no podamos hacer lo mismo con Codelco. Creo que este es el momento más adecuado para poder avanzar. Respecto al proyecto de ley que está en el Congreso, creo que va en esta dirección, pero con más timidez de lo que uno quisiera. Hay que ayudar a que sea más audaz.

Edgardo Boeninger

Lo mismo digo. Hay progreso en Codelco a través de los años. Lo que ha ido pasando es que junto con los progresos se han ido revelando gradualmente los problemas. Entonces, hoy día tenemos un cuadro mucho más claro respecto a 10 años atrás, respecto de cuáles son los plus y las cosas que hay que corregir si uno quiere conseguir que Codelco realmente sea una empresa internacional, con más valor.

 

 

 

 

 

7 ¿Cuál es la mejor oportunidad para los cambios?

 

 

Jorge Rodríguez

Bueno, cuando las cosas están bien es mucho más fácil hacer cambios que cuando están malas.

Edgardo Boeninger

Como quien dice, hay que tener un colchón para repartir a los perdedores. Ese es el mejor momento para los cambios. En el caso personal de José Pablo Arellano, a mí no me cabe duda que él tiene inquietudes bastante similares en este tema. En todo caso, esto lo digo yo, no él, de modo que no creo que haya resistencia.

 

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José Pablo Arellano

 

“Codelco no está entrampada en las redes del Estado”


 

 

El presidente ejecutivo de la estatal no se crispa ante nada. Dice que aunque personalmente pueda encontrar que la apertura a privados tiene virtudes, prefiere ni tocar el tema porque en el país no hay consenso sobre eso. Junto con afirmar que hay en marcha inversiones sustantivas para el futuro de la empresa, advierte que las prioridades debieran ser mejorar el gobierno corporativo y eliminar el 10% a las Fuerzas Armadas.

 

De entrada, José Pablo Arellano, con ese estilo sencillo y sin aspavientos que lo caracteriza, dice que no quiere enfocarse en el pasado, sino que en los temas de futuro de Codelco, firma que preside desde marzo de 2006. Okey le decimos, y lo hacemos no porque su tono suave nos ablandara, sino porque justamente a eso íbamos: a ponerlo de frente al documento en el cual una treintena transversal de expertos perfilaron un sombrío panorama para la compañía, advirtiendo que el cuadro se complicará en caso de no hacer reformas que apuntalen su productividad y competitividad, entre las cuales está una potencial apertura parcial de la propiedad.

Sentado relajadamente en una pequeña sala de reuniones, en el piso 12 de la casa matriz de Codelco en Huérfanos, casi frente a frente con el ministerio del Trabajo, Arellano comienza la entrevista haciendo remembranzas anecdóticas. Cuando le preguntamos por el servicio militar que es el trabajo público (en su caso, bien remunerado, le añadimos), se lanza.

“En 1990 yo fui uno de los primeros en llegar a la tarea pública en Hacienda, porque ingresé a Presupuestos los primeros días de enero, antes de que asumiera el gobierno, a recibir de la administración anterior todos los detalles de la gestión del sector público. Desde entonces hasta ahora he tenido la oportunidad de contribuir desde distintos lados. Siete años en Presupuestos, tres y medio en Educación y acá, desde el año 2006. Para mí, este recorrido ha sido una oportunidad extraordinaria, porque me ha tocado participar de la asignación de recursos, ir a pedir plata y, ahora, tener la responsabilidad de aportar recursos al presupuesto de la nación… La verdad es que me da envidia la situación del director de Presupuestos, porque en mi primer año en Codelco, le entregamos al Estado más que todo lo que recibí en los siete años que estuve en ese cargo. Y en todo mi período en Codelco, bastante más que lo aportado en los 15 años previos, entre 1990 y 2005”.

 

 

-¿No es contradictorio que esta empresa que, como dice, es crecientemente relevante esté ahora en el ojo del huracán, con noticias que tienen cierto sesgo negativo, como son un conflicto laboral y la crítica constructiva de expertos que piden con urgencia reformas?

-Son cosas que se explican por distintos factores, aunque yo diría que los períodos de bonanza y mejores precios son los de mayor conflictividad, porque algunos sectores quieren ser parte de esos beneficios. Lo segundo que ayuda a explicar la paradoja, es que es obvio que haya más interés, porque esta es una empresa que está mucho sobre el tapete y a la vista de la opinión pública. A lo que sumaría que la prensa, por lo general, toma más los aspectos que generan polémica.

-Okey, pero no sólo la prensa. Una treintena de expertos de todas las tendencias encendió una luz de alerta con aprensiones avaladas por cifras de competitividad y productividad. ¿La viga maestra (o sueldo de Chile, si quiere) está bien asentada?

-Yo diría que sí está bien asentada… Tal vez la pregunta es si puede estar mejor. Como sea, digo que está bien asentada porque si uno compara Codelco con empresas públicas en otras partes del mundo, particularmente en recursos naturales o de países de ingreso medio como el nuestro, claramente ésta es una empresa que destaca internacionalmente como una compañía bien gestionada. Por lo demás, así lo dicen los mercados. La empresa está sujeta a clasificación de riesgo, emite bonos a 30 años plazo, tiene sociedades con grandes empresas en el campo tecnológico y nada de eso sería posible si no fuera porque somos vistos por los mercados y las grandes firmas mundiales como una empresa bien asentada.

-Pero el tema es que se quiere más.

-Sí, uno siempre quiere más y eso es lo que hace que desde el principio de esta gestión y de este gobierno se haya planteado hacer mejoras en el plano de la institucionalidad. Y lo digo separando claramente que una cosa es que sea conveniente hacer mejoras y otra, muy distinta, afirmar que estamos en una situación de fragilidad desde el punto de vista institucional. Es clave ser consciente de eso porque, como digo, así lo reconocen las clasificadoras, los mercados y los socios de nuestros joint venture.

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-De acuerdo, pero tal vez el punto medular pasa por un “if”. ¿Qué pasaría con ese diagnóstico de Codelco si el precio del cobre fuera otro, mucho más bajo? ¿Se vería todo tan sólido o más bien aflorarían ciertas debilidades?

-La fortaleza institucional de la que hablo es la que nos hace pensar que es posible hacer cambios y que podemos ajustarnos a distintas situaciones de mercado. Hoy pasamos por una coyuntura de precios altos de los commodities en general, entre los cuales está el cobre, por cierto, pero donde también están insumos muy importantes para nosotros, como la energía. Como todas las empresas, estamos sufriendo el impacto sobre nuestros costos. Sume a eso que, con estos precios del cobre, toda la industria está empeñada en hacer proyectos, lo que eleva otros precios relevantes. Además, hay en este caso mayores costos asociados a la apreciación cambiaria y al hecho de que nuestros trabajadores reciben beneficios variables asociados a resultados, los cuales también son más altos en esta coyuntura. En resumen, el punto es que hay elementos transitorios en los costos.

-Entonces midamos a Codelco con una empresa equivalente y comparable en este escenario. En este caso, ¿pasa bien la prueba Codelco?

-Yo diría que sí pasamos la prueba. Si miramos nuestro costo neto a cátodos estamos en el primer cuartil de empresas. Es decir, estamos dentro de la cuarta parte más eficiente de la industria en el mundo. Con todo, creo que al análisis habría que agregar otro elemento que es fundamental para dimensionar el tema y que tiene que ver con las leyes de nuestros yacimientos, que están pasando por un período de baja muy fuerte. Este año 2008
vamos a tener las leyes más bajas de la historia de Codelco, lo que va directo a la vena en términos de costos, porque para producir una misma unidad se necesitan más recursos. Ahora, no hay que desanimarse, porque Codelco es la empresa con mayores reservas y por cierto que estamos impulsar un período de construcción de futuro, en el sentido de impulsando inversiones muy importantes… Esta es una actividad de muy largo plazo. En este momento estamos llevando adelante proyectos que de aquí al año 2010 involucran niveles de producción de más de 300.000 toneladas de cobre fino al año, las que en parte reemplazan, pero que también irán mucho más allá. De hecho, si se miran los proyectos contemplados para entrar en operación en la próxima década, lo que se adicionará suma muchas veces más esa cantidad. Estamos hablando de proyectos estructurales que se hacen una vez cada 50 años o una vez en la historia, si se quiere, en cada una de las divisiones.

-¿Como cuáles?

-Por ejemplo, en el caso de El Teniente: ante el agotamiento del actual nivel mina subterránea, se hará un nuevo nivel mina. O en el caso de Chuquicamata, donde se pasará del rajo abierto a la mina subterránea.
O en el de Andina, en que habrá que hacer un gran rajo arriba, en la cordillera de los Andes. Son proyectos fundamentales y que darán frutos en la segunda mitad de la próxima década.

-Dado que hay menor ley, que hay un alza de costos y que están usando recursos para invertir, ¿diría que las observaciones hechas por los expertos que claman por reformas en Codelco son injustas, sin fundamento?

-Bueno, si hay menor ley, hay menor productividad, ¿no es cierto? Creo que las observaciones hay que ponerlas en su contexto y analizar bien las causas. Ver si son fenómenos derivados de la gestión o de la situación propia de la minería o, por qué no, si tienen que ver con las reglas particulares con que opera una empresa determinada; como, por ejemplo, si se trata de una compañía que enfrenta dificultades para ser más
ágil en la toma de decisiones o para retener a profesionales de alto nivel. Me refiero a restricciones que la empresa y que los competidores no tienen, ¿me entiende?

-Entiendo… ¿Entonces?

-Entonces –y como en parte el documento recoge– es efectivo que podríamos lograr más si tuviéramos una institucionalidad que nos permitiera ser más ágiles, tomar algunos riesgos.

-A partir de sus argumentos surge una pregunta que quizás no es para usted, sino que para quienes emitieron ese documento: ¿los autores hicieron la pega o se tiraron sin tanta base?

-A ver, no quiero juzgar y me quedo con que el énfasis de esa propuesta es avanzar en mejorar la institucionalidad de la empresa; y para eso se indica qué cosas se pueden hacer mejor para darle mayor
valor y riqueza.

-Pero convengamos en que el accionista de Codelco es uno complejo y que las reformas institucionales pasan por una componente política importante.

-La verdad es que, sin decir nada nuevo, lo que se ve es que las empresas públicas han ido modernizando sus gobierno corporativos. Es lo que se ha hecho en Canadá, en Suecia y en Asia. La propia OCDE, ese club de países desarrollados al cual Chile se va a incorporar, ha establecido pautas de cómo debe ser el gobierno
corporativo de las empresas del Estado y el gobierno ha presentado un proyecto en esa línea.

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-Pero lo que se dice es por qué no se considera seriamente actuar como lo hizo Cardoso en Brasil y poner a
Codelco en la misma liga de Vale y Petrobras, y no dejarla en la liga de PDVSA o entrampada en las redes del Estado.

-Yo no diría que Codelco es una empresa entrampada en las redes del Estado, claramente. Está muy lejos de eso. Ahora, es cierto que hay empresas públicas que han flotado un porcentaje minoritario de su propiedad, pero ese es un tema respecto del cual no hay consenso en Chile y por eso el gobierno no lo ha puesto en la agenda. Por eso, por la historia, y porque Codelco, en términos relativos, es mucho más importante para el país que Vale para Brasil. Un cambio como ese requeriría de un consenso muy amplio que hoy no existe. Donde sí hay consenso es en mejorar el gobierno corporativo, y eso es un paso muy importante.

-Otra traba política puede ser que al menos un 75% de los chilenos se opone a una privatización.

-Eso probablemente tiene que ver con que una enorme cantidad de chilenos ve el aporte que la empresa hace y cree que puede ser incluso mayor con estas mejoras institucionales.

-En lo personal, ¿qué piensa sobre el tema? ¿Puede ser mejor hacer flotar parte de la propiedad que sólo reformar ciertos aspectos institucionales?

-Lo que he dicho que aporta dentro de las pautas de las empresas públicas son las mejores prácticas, es la reforma a los gobiernos corporativos y también, si se hace una reforma respecto de la cual me parece que hay consenso, que es eliminar el 10% que pagamos a las Fuerzas Armadas. Esas dos cosas las pongo antes
como prioridades que ese otro tema, que personalmente creo que tiene aspectos positivos, pero que en la medida en que no haya consensos no es de ahora.

-Está claro que antes de privatizar hay que hacer reformas institucionales muy complejas.

-No se trata de privatizar, según entiendo, sino de que haya participación minoritaria de privados. Y como digo, yo daría antes prioridad a otros temas: desburocratizar, darle flexibilidad a la empresa, poner al día su gobierno corporativo y reformar la ley reservada que, desde el punto de vista de negocios, crea una situación que nos pone dificultades que otras empresas no tienen.

-No me queda otra que plantear la siguiente pregunta en un escenario ficticio: en caso de que hubiera participación minoritaria de privados, ¿no habría potenciales conflictos de interés entre estos accionistas y el controlador que sería el Estado?

-Podría haberlos, pero no me voy a involucrar en esa discusión que nos distrae.

-Demos vuelta el escenario entonces y, dado que Codelco es 100% estatal, ¿qué habría que hacer con Salvador, que es la división de mayores costos, si llegara a estrecharse más el margen y dejara de ser rentable?

-Salvador tiene una particularidad y es que el yacimiento está llegando a su última etapa. Ahí tenemos una operación industrial que es Potrerillos y la línea de producción de los yacimientos, que hacia 2011 se van a agotar. Hemos estirado al máximo, tomado seguros de precios, para no quedar en una situación fuera de mercado en caso de baja de precios y estamos buscando alternativas, dada su importancia en la provincia,
para cuando se agote en 2011.

-¿Y eso se hace con la lógica de una empresa que busca maximizar utilidades o son otras las consideraciones?

-Las dos cosas. Codelco es importante para la provincia y no podemos ser indiferentes a eso. En ese marco, lo que hemos hecho es conciliar nuestra responsabilidad con la provincia y que eso se haga con resultados positivos.

-Aunque tiene que ver con el pasado, ¿es razonable la estructura laboral que encontró en Codelco en términos de trabajadores propios y externos?

-Ese es un tema que también tiene particularidades. Esta es una organización que ha cambiado en el tiempo, como también lo han hecho la industria y la minería. A partir de los 80 se ha dado una mayor externalización y especialización, que ha llevado a depender de otros prestadores para hacer el trabajo. Codelco venía de un sistema de operación bastante autárquico, con campamentos remotos, donde todo lo proveía la empresa. Eso cambió a partir de los 80 y hace diferente a esta compañía de las otras mineras, que partieron con un esquema diferente. Dicho eso, hoy estamos en un proceso de revisión, de internalización y reorganización, producto de que el modelo requiere ajustes y para no tener riesgos de incumplimiento de la ley de subcontratación. Esta revisión es de distinto tipo y, entre otras cosas, abarca los plazos de los contratos, lo que podría permitir a esas empresas tener una mejor relación con sus trabajadores.

-Por último, ¿cuánto vale Codelco?

-No tenemos una estimación ahora, aunque puedo decir que es varias veces cualquier estimación que se haya hecho en el pasado por las condiciones que hay y por las que se prevén. Todo indica, por lo que se aprecia en China e India, que esta necesidad de materiales como el cobre se mantendrá,. De ahí que yo le vea un gran potencial a Codelco y al país. Eso nos obliga a todos a cuidar la empresa y a cuidar que cuando hacemos recomendaciones lo hagamos valorando a la gente que trabaja en ella.

 

 

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Virtudes privadas

 

Casos de empresas reinventadas


 

Intentando resolver la interrogante de qué es lo que han hecho otros países con sus grandes empresas públicas, dimos con varias compañías que eran estratégicas para sus naciones y que hoy lucen socios privados. Hay ejemplos en Brasil y Europa. La tónica que enfrentaron es que el Estado mantuvo presencia en la propiedad, pero cedió la administración. El resultado ha sido más que admirable, con valorizaciones que se dispararon y diversificaciones que multiplican las utilidades año a año.

 

 

¿Hay en el mundo otros “Codelco” que hayan pasado por procesos de apertura a capitales privados? Esa fue la pregunta que nos hicimos cuando decidimos buscar empresas grandes a las que en el camino hayan ingresado inversionistas. Independiente de su actividad, la idea era dar con compañías que nos permitieran constatar de qué se habla cuando se sugiere que Codelco siga esos mismos pasos.

Y vaya anotando: hay casos muy cerca. Brasil, por ejemplo, privatizó al menos tres de sus grandes empresas en los 90 –Petrobras, Embraer y la minera Vale– y hoy cada una de ellas disputa los primeros lugares en sus segmentos a nivel mundial. Si miramos más lejos, en Europa también hay varias firmas en la misma situación, en segmentos como el transporte, las comunicaciones y la energía. Incluso hay un caso en que dos estados unieron a compañías del mismo rubro, la sacaron a bolsa y mantuvieron porcentajes minoritarios de sus acciones.

¿Qué las engloba a todas? Hay un común denominador: en todas ellas el Estado cedió parte o el 100% de su propiedad a terceros. En todas ellas, los resultados mejoraron considerablemente a medida que transcurrieron los años y se incrementó su valor bursátil. En todas ellas se pasó de un cierto estancamiento a un nivel de desarrollo muy acelerado, que incluso las hizo saltar a otras áreas. Eso, entre muchos otros elementos. En esencia, entonces, hoy tenemos compañías que brillan con colores propios y marcan la pauta en sus respectivos mercados. A eso es a lo que apuntan los principales adherentes de la idea de incorporar capital privado a Codelco.

En esa línea, la investigadora del Instituto Libertad y Desarrollo, Ana Luisa Covarrubias, detalla punto a punto varias ventajas que es necesario tener en cuenta para atreverse a dar el paso. Dicho sea de paso, las posturas que antaño parecían irreconciliables con el tema de la privatización hoy se acercan progresivamente, aunque todavía con ciertos matices.

En base a lo visto en las compañías que salieron al mercado, el principal argumento detrás de una privatización, sin importar el porcentaje, es que se transparenta toda su información. Con ello, los administradores están expuestos a un mercado ampliamente crítico, lo que los obliga a mejorar la toma de decisiones. Estas, de paso, están más en igualdad de condiciones con el resto, ya que al ser públicas las empresas tienen restricciones mayores para gestionar inversiones u obtener recursos. Pero lo más destacado de estos procesos es que el valor de las compañías se incrementó aceleradamente en un corto período de tiempo.

 

 

Brasil a la mano

 

 

Las primeras compañías que se vienen a la cabeza cuando hablamos de éxito post apertura, son, sin duda, las brasileñas. Bien avanzados los 90 el presidente Fernando Henrique Cardoso inició un agresivo plan de privatizaciones que culminó con compañías financieras, mineras, aeronáuticas, telefónicas y de energía en el mercado, que le significaron al Estado beneficios fiscales por unos 103.300 millones de dólares a lo largo de esa década.

Petrobras es una de las que se abrieron a capital privado por esos años. El Estado conservó el 56% de las acciones con derecho a voto y constituyó un consejo de administración en el que se incluyó a representantes del sector privado, dando mayor autonomía a su gestión. Además, la compañía quedó fuera del presupuesto público. Entre otros aspectos, se decidió también emitir acciones adicionales para financiar la empresa, pero sin que sus poseedores tengan derecho a participar en los órganos directivos.

¿El resultado de todo? Tras unos años, la compañía logró ingresar al top ten de las empresas energéticas del mundo. Hoy está en la sexta posición según la consultora mundial PFC Energy y la misión de la firma en el mediano plazo es estar entre las cinco primeras. En los últimos siete años pasó de una producción de 1.400 millones de barriles diarios de petróleo a 2.065 el año pasado, con ingresos que superaron levemente los 104.000 millones de dólares y utilidades que se empinaron a 13.234 millones de dólares. La compañía amplió sus inversiones a través del mundo –está presente en 26 países– y se aventuró a otras actividades, como la generación energética. Hoy mantiene reservas por 11.700 millones de barriles de petróleo.

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También en tierras brasileñas, otros ejemplos son la aeronáutica Embraer y la minera Vale. Tras su privatización en 1997, esta última es hoy la segunda minera en capitalización bursátil en el mundo, superando los 100.000 millones de dólares. Este es uno de los elementos que más se destacan entre los ejecutivos de la industria minera, sobre todo, porque hace 10 años; su valor no superaba los 8.000 millones de dólares; es decir, casi una vigésima parte que en la actualidad.

Lo que hizo el Estado brasileño fue poner en el mercado el 51% de las acciones con derecho a voto que permanecían en sus manos, reservándose algunas acciones doradas que representan apenas un 5% del valor total. Tras este proceso, la compañía inició un camino fuerte de diversificación. Vale fue capaz de poner en marcha un cuantioso plan que le permitió mantener y acrecentar sus inversiones en áreas como el hierro, níquel, carbón y cobre. De hecho, su participación en hierro se incrementó en más de 60% y alcanzó una participación mundial cercana al 18%, casi el doble de lo que tenía cuando fue privatizada. Además, está presente en transporte y la producción de energía.

El caso de la aeronáutica Embraer también ha sido ampliamente alabado. La compañía es uno de los tres exportadores más grandes de Brasil y ocupa el tercer puesto en el mercado aeronáutico mundial, detrás de Boeing y Airbus. La firma ha hecho de los aviones comerciales de menor tamaño su nicho, aunque también tiene presencia en otras áreas, como la aviación militar. El año pasado la empresa tuvo utilidades netas por 489 millones de dólares, 30% más que al momento de su privatización en 2004, y actualmente su capitalización bursátil supera los 6.000 millones de dólares.

Originalmente, el gobierno brasileño tenía el 51% de las acciones de Embraer. Tras el proceso de privatización
iniciado en 2004 y algunas modificaciones societarias que se produjeron con posterioridad, entre sus accionistas actualmente están el rupo Bozano, la administradora de fondos de pensiones Previ, BNDES, el gobierno brasileño (con apenas un 0,3%) y empresas listadas en el Bovespa y el Nyse.

 

Historias del viejo continente

 

En Europa también hay varios casos. En la mayoría de ellos, los gobiernos mantuvieron parte importante de las acciones tras sacarlas a bolsa.

Uno de los procesos más exitosos es el de Electricité de France. Su salida a bolsa se gestó durante varios años, pero fue recién en 2005 cuando el gobierno de Jacques Chirac abrió la compañía a la bolsa y cedió a privados el 15% de las acciones. Con esta determinación, la compañía no sólo salió al mercado, sino que se lanzó derechamente en él, porque ingresó de lleno a competir en el resto de Europa y en distintas zonas del mundo, dejando de lado el monopolio que tenía la distribución en Francia y acrecentando sus inversiones en la producción de energía nuclear, hidroeléctrica y térmica.

Alemania también tiene algunos ejemplos. Uno de ellos es el de la compañía postal Deutsche Post, que pasó a manos de privados en 2000, siendo canciller Gerhard Schroeder. La propiedad de la compañía quedó en un 35,5% en manos del Estado a través del Banco KFW. El resto se divide entre inversionistas institucionales y privados. Entre los aspectos que más destacan los analistas de mercado es que la firma diversificó su ámbito de acción. Hoy, además del correo, está en los rubros de mensajería, logística y servicios financieros, siendo uno de los líderes mundiales en logística, con ventas anuales que se elevan por sobre los 100.000 millones de dólares.

Claro que uno de los casos más emblemáticos de privatización en Europa es el de la firma de telecomunicaciones TeliaSonera. Esta empresa es la fusión de dos compañías estatales: Telia de Suecia y Sonera de Finlandia. Sus acciones se transan en las bolsas de Estocolmo y Helsinski desde 2002. Tras el acuerdo de privatización firmado por ambos países, la propiedad de sus acciones quedó dividida en 43,5% para el gobierno sueco, 13,2% para el finlandés y 43,3% en manos de inversionistas privados.

TeliaSonera es la compañía de teléfonos líder en Suecia y Finlandia, presente en todo el mercado europeo y parte del asiático. En 2007, sus clientes alcanzaron los 106 millones. Su desempeño no ha pasado en vano en la industria de las telecomunicaciones. Recientemente, la gala France Telecom hizo una oferta para adquirirla compañía, que ascendió a 42.000 millones de dólares y que fue rechazada por el consejo de la empresa.

Varios otros países europeos también muestran en su historia iniciativas privatizadoras. En Inglaterra, por ejemplo, bajo el mandato de Margaret Thatcher, se echaron a andar varios procesos. Uno de los más recordados fue el de la Corporación Nacional de Transporte de Carga, una de las empresas más grandes del sector público, cuyo capital fue renovado en acciones que en un 82% fueron vendidas a los propios empleados.

Otra que salió al mercado por esa época fue la British Airport Authority (BAA) que era la institución pública encargada de operar los aeropuertos de Heathrow y Gatwick en Londres. La privatizada compañía continuó operando con sus mismos y antiguos empleados, pese a lo cual logró reducir en un tercio sus costos administrativos. Desde entonces, la BAA ha obtenido contratos para dirigir el funcionamiento de diversos aeropuertos en Europa, Australia, Africa del Sur y Estados Unidos.

 

 

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Competencia mundial

 

Correr o… retroceder


 

 

El mapa de las empresas mineras del mundo cambió drásticamente en las últimas dos décadas. El factor clave ha sido la ola de adquisiciones, que ha hecho crecer en varias veces el valor de las compañías. Codelco, en cambio, ha perdido varios puntos porcentuales de participación en el mercado, la que seguirá decreciendo de concretarse nuevas fusiones

 

 

Una de las principales críticas que se le hace a Codelco desde el mundo privado es su limitación en términos de crecimiento vía compras o inversiones fuertes en el exterior, por el marco legal que le obliga a entregar al fisco todos sus excedentes. Las operaciones de fusiones y adquisiciones son el camino que ha seguido con éxito la mayoría de las empresas mineras del mundo que hoy compiten con la estatal, y es lo que está detrás del mayor crecimiento que ellas han mostrado en la última década.

El CEO de Rio Tinto, Leigh Clifford, describió muy bien el año pasado los cambios que ha enfrentado la industria minera en los últimos 17 años. En una presentación que realizó en el club minero de Melbourne, Australia, que tituló Changes I have seen, le bastó mostrar una lámina con la capitalización de mercado de las principales empresas del sector –considerando explotación de distinto tipo de minerales– para graficar este crecimiento. Las diez primeras compañías en valorización sumaban en 1990 un valor de 58.600 millones de dólares, guarismo que creció más de 10 veces hacia mediados de 2007, cuando la capitalización de las primeras 10 compañías del mismo ranking sumaba 627.000 millones de dólares.

Además del monto, la composición de las empresas que conformaban este ranking se modificó bruscamente entre una medición y otra. Junto con varias fusiones –como la de BHP con Billiton, que dio origen a la firma minera global más grande del planeta– los cambios más palpables fueron el ingreso a la categoría de top ten de compañías que en 1990 ni siquiera figuraban entre las principales. Entre las más emblemáticas están la brasileña CVRD (que hace poco cambió su nombre a Vale), la suiza Xstrata y la china Shenhua (ver gráfico).

De las 10 compañías que hoy llevan la delantera en valorización bursátil se puede hacer vasta literatura. El elemento que las une es que cada una de ellas partió dedicada a actividades específicas y con los años fueron diversificando considerablemente sus portafolios de inversiones. Así es como hoy varias están produciendo distintos minerales (metálicos y no metálicos), hidrocarburos y mantienen otras áreas transversales, como el transporte de carga.

En el área específica del cobre, donde Codelco aún mantiene el liderazgo mundial en producción, hay no pocas compañías que le están pisando los talones. La estatal chilena produjo en 2007 unos 1,67 millones de toneladas de cobre, seguido muy de cerca por la estadounidense Free port McMoran, que sumó 1,51 millones de toneladas, y a muy corta distancia se ubicó BHP Billiton, con 1,31 millones de toneladas. Entre las que siguen están Xstrata, Rio Tinto, Anglo American, el Grupo México, Antofagasta Plc y Vale.

Lo que más preocupa es que muchas de ellas han estado o están sumergidas en planes de fusión, por lo que el liderazgo de Codelco podría verse desplazado. Entre las megaoperaciones que estuvieron en carpeta
en el último tiempo están la fusión de Vale con Xstrata, que finalmente no prosperó, y la intención de BHP Billiton de adquirir Rio Tinto, que aún está en el tapete.


A la cabeza mundial

 

BHP Billiton es la minera más grande del mundo. Así, a secas. Con una valorización bursátil que se empina sobre los 140.000 millones de dólares, tiene operaciones en unos 25 países y es propietaria del yacimiento cuprífero más productivo del planeta: Escondida, que por sí solo ya produce cerca de 1,3 millones de toneladas.

La compañía es la mejor muestra de crecimiento en la última década. Su nombre nació de la fusión de dos empresas distintas en 2001: la australiana Billiton y la inglesa Broken Hill Propietary (BHP); ambas, con historias empresariales de décadas. Hoy, sus acciones se transan en Australia, Londres, Johannesburgo y Nueva York, y tiene en su parrilla operaciones en hierro, diamantes, carbón, cobre, níquel y petróleo, entre otras. Su
reporte 2007, medido entre julio 2006 y junio 2007, anunció beneficios por 3.700 millones de dólares.

La compañía ha estado en el centro de la noticia este año, al hacerse pública su intención por adquirir la británica Rio Tinto, que también está entre las tres mineras más grandes del globo. Las últimas especulaciones de la prensa europea hablan de una OPA hostil después de que Rio Tinto rechazara una primera propuesta, de febrero pasado, cuando fue valorada en torno a 100.000 millones de dólares.

 

 

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El origen de los rumores es un informe reciente de Citigroup que señala a Rio Tinto como una compañía apetecible, por su fuerte capacidad de generar caja, y a BHP Billiton como la mejor posicionada para iniciar una adquisición. De materializarse la fusión, el grupo resultante se convertiría no sólo en el número uno del
sector minero, con una capitalización de 250.000 millones de dólares, sino que se situaría entre los cinco grupos empresariales más grandes a nivel mundial.

Entre las grandes multinacionales mineras también está Anglo American, cuya valorización bursátil se empina sobre los 90.000 millones de dólares. La firma surgió de una fusión entre Anglo American y Minorco (de Luxemburgo), en 1999. Su estrategia a partir de entonces ha sido crecer vía adquisiciones. Aunque está presente en Chile desde los 80, vía compras de yacimientos como Mantos Blancos y el 44% de Collahuasi, se hizo más conocida en 2002, cuando adquirió Disputada de Las Condes en unos 1.300 millones de dólares a Exxon Mobil.

 

 

El ejemplo más cercano

 

Pero sin duda la brasileña Vale es el ejemplo más cercano que tenemos a la vista. Desde su privatización en 1997, la compañía ha diversificado sus operaciones e incrementado su valor en más de 20 veces, superando los 100.000 millones de dólares en 2006. De hecho, la firma ni siquiera aparecía en los rankings de valorización bursátil en los 90 y hoy pelea el segundo puesto a Rio Tinto y Anglo American.

En su estrategia de crecimiento, además de la diversificación, está el haber adquirido varias empresas. La más conocida fue la canadiense INCO, por la que desembolsó 19.400 millones de dólares. Aunque la sorpresa mayor la dio hace unos meses, cuando lanzó una oferta para adquirir Xstrata que, aunque finalmente no prosperó, implicaba recursos por 90.000 millones de dólares, con lo que habría incluso sobrepasado a BHP Billiton.

Xstrata es cuento aparte. La firma de origen suizo también hizo varias adquisiciones en los últimos años para crecer en el mercado minero. Entre las más conocidas está la canadiense Falconbridge, que a su vez se había fusionado antes con Noranda. Así, pasaron a las redes de Xstrata, activos como el 44% de Collahuasi en Chile (donde es socia en partes iguales con Anglo American).

Tras esta ola de fusiones y adquisiciones, el director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (Cesco), Carlos Guajardo, es enfático en concluir en que Codelco ha perdido participación de mercado. Explica que en 1995 la estatal tenía el 15% de la producción mundial de cobre, mientras el segundo mayor productor explicaba poco más de 8%. La situación cambió significativamente al cierre de 2007, cuando Codelco representó el 11% de la producción mundial y su más cercano perseguidor sumó 9%; es decir, sólo un par de puntos menos.

“Codelco ha tenido un crecimiento orgánico, pero con crecientes dificultades en los últimos años, debido a que su marco institucional se hace cada vez más rígido en el contexto actual de la industria”, advierte el experto.

 

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Cobre al rojo…

 

NUMEROS AZULES


 

 

• Codelco aportó al fisco el año pasado 8.451 millones de dólares; es decir, más o menos un millón por hora. En los últimos 10 años los excedentes de la firma suman algo más de 26.000 millones de dólares.

• Las ventas de la compañía ascendieron a 16.988 millones de dólares en 2007.

• La empresa trabaja con un total de 4.085 proveedores de bienes y servicios. De ellos, 3.690 son nacionales.

• Codelco es el primer productor mundial de cobre, con una participación de 11%. En 2007 su producción ascendió a 1,66 millones de toneladas.

• Este año la estatal invertirá unos 2.000 millones de dólares, el monto más alto de toda su historia.

• 18.211 es el número de trabajadores propios de la firma al 31 de diciembre. A ellos se suman 26.210 contratistas de operación y 17.079 contratistas de inversión y desarrollo de proyectos.

• Los excedentes de Codelco durante 2007 permitirían a Chile hacerse de 4,5 Manchester United, el equipo de fútbol más caro del mundo, que según Forbes tiene una valorización cercana a los 1.800 millones de dólares.

• La firma es dueña de la mayor cantidad de reservas de cobre del planeta. Si el crecimiento de éstas se frenara, la empresa podría continuar operando normalmente durante 70 años.

• Chuquicamata, el yacimiento más grande de la estatal, remueve diariamente unas 600.000 toneladas de material, lo que equivale a trasladar uno y medio cerro Santa Lucía en forma diaria.

• Si se pusieran en línea los cátodos que produce Chuquicamata en un solo año, se cubriría una distancia de 7.000 kilómetros; vale decir, desde el Canal de Panamá hasta Punta Arenas, en el extremo sur de Chile.

• El 10% de las ventas de Codelco –fondos que van directo a las Fuerzas Armadas–, ascendió sólo el año pasado a 1.699 millones de dólares.

• Un camión de extracción de gran tonelaje utilizado en Codelco gasta en un día el combustible que un automóvil normal gastaría en 15 meses (2.250 litros)

• Los neumáticos que utiliza tienen un diámetro de casi 2 metros, mayor que la altura promedio de un hombre.