La organización que vela por el cuidado de niños quemados se prepara para su primera campaña de recaudación no presencial, en junio. Esperan recolectar 300 millones de pesos: tienen claro que el desafío es grande, pero están esperanzados.

  • 25 mayo, 2020

El estallido social de fines de 2019 removió el normal funcionamiento de la institución. El traslado de pacientes y profesionales desde y hacia la sede central en la comuna de Pudahuel no fue tarea fácil. Esquivaron barricadas y ajustaron horarios de atención para hacer frente a la crisis social que amenazó con desequilibrar el orden público.

Algo más difícil se les ha hecho enfrentar las dificultades que se presentaron a partir del 18 de marzo pasado cuando se decretó estado de emergencia producto del coronavirus. La pandemia obligó a cerrar las puertas de la residencia y del Colegio Hospitalario Casa Abierta Coaniquem que se emplazan en los 6.500 mts2 de la sede capitalina que, hasta entonces, albergaba a 24 pacientes y acompañante de cada uno. Además, debieron recibir pacientes derivados de hospitales que optaron por concentrarse únicamente en infectados con Covid-19.

El equipo liderado por el ingeniero comercial Rodrigo Tagle se siente preparado para enfrentar los difíciles meses que se avecinan en términos sanitarios y económicos. La primera semana de junio se realizará la colecta nacional que por primera vez será no presencial. Ya han recibido el apoyo de reconocidas figuras de televisión como Angélica Castro, Carlos Caszely y el futbolista José Pedro Fuenzalida entre muchos otros y esperan alcanzar los 300 millones de pesos que anualmente recolectan. “Todo lo que está ocurriendo nos va a significar un cambio después de la pandemia. A partir de ahora vamos a tener consultas a distancia y en forma presencial y las curaciones y cirugías se seguirán haciendo en nuestras dependencias con un grupo de enfermeras y médicos en una modalidad de turnos éticos”, confiesa el doctor Jorge Rojas, presidente de Coaniquem. Y agrega: “Al momento no tenemos ningún infectado por el Covid y esperamos por la seguridad de todos que mantengamos el virus a raya”.

El aniversario y el modelo de negocio

El 2018, cuando Coaniquem celebró sus 40 años, se puso en marcha un nuevo modelo de negocio y gestión que les ha permitido enfrentar la crisis financiera producto del covid-19 y seguir rehabilitando de manera gratuita a más de 8.000 niños.

La iniciativa fue bautizada como “Plan Viviendo los 40 años de Coaniquem” y consistió en establecer alianzas determinadas con el retail y comercio, lo que les permitió tener un presupuesto anual de 10 mil millones de pesos, un 20% superior a los ejercicios anteriores. “Hicimos una apuesta muy fuerte en el personal, elevamos las rentas de nuestros equipos además de realizar mejoras en nuestros equipamientos y centros”, comenta el presidente de la entidad, el doctor Jorge Rojas. Por su parte, Rodrigo Tagle, añade: “Nos pusimos la meta de aumentar considerablemente las remuneraciones del área médica y administrativa en un 5% por sobre el sueldo de mercado, lo que significó un gran esfuerzo porque en ese momento nuestros sueldos estaban un 20% bajo el promedio”.

Pese a que las pérdidas mensuales desde el inicio de la pandemia bordean los 150 millones, la gestión del presupuesto les permitió crear un fondo de emergencia –equivalente al 25% de su ingreso anual- que en estos momentos está solventando las remuneraciones de los 600 empleados, pese a que sólo el 20% de ellos trabaja de manera presencial. “Evidentemente desde marzo hemos tenido déficit, pero asumibles y las vamos a cubrir con los fondos de emergencia. El sueldo de los colaboradores no los vamos a tocar”, asegura Tagle.

En Coaniquem además aseguran que estaban preparados para un eventual escenario de confinamiento obligatorio. Dentro del proceso de modernización interno que venían realizando, con la ayuda de la Universidad de Davis en California, Estados Unidos, el 1 de enero pasado las fichas clínicas de todos los pacientes quedaron digitalizadas permitiendo a los más de 180 doctores y especialistas tener acceso a ellas desde sus casas.

Desde su fundación, han rehabilitado de manera gratuita a más de 140 mil niños en Chile y Latinoamérica. Por medio de sus tres centros -en Antofagasta, Santiago y Puerto Montt- y sus 21 oficinas regionales, además ha implementado una serie de campañas de prevención y concientización de la problemática en relación con las quemaduras. Sobre todo, considerando que, el 90% de ellas se produce dentro de las casas, escenario que podría complejizarse en cuarentena. Por eso a mediados de marzo lanzaron una potente campaña de prevención de quemaduras a través de redes sociales, considerando que el 42% se quema con líquidos calientes, el 42% lo hace con objetos calientes y un 5% se electrocuta. Otro dato: el 70% de los que sufren quemaduras son menores de 5 años.

 Fuegos artificiales: a la espera de la ley

La persona que ha estado detrás de la historia de Coaniquem es el cirujano infantil, Jorge Rojas. Desde su casa, a través de una teleconferencia, el médico que preside la entidad cuenta que ha dedicado su vida profesional a este “octavo hijo”, como le llama él a la fundación (es padre de 7 hijos), y según detalla, su foco hoy está puesto en exportar su experiencia al exterior.

“Nosotros tenemos una lógica: estudiamos e investigamos muchos casos de buena atención y rehabilitación para luego compartir esta información y replicar las buenas prácticas”, señala el presidente de la corporación. Hasta la fecha, más de 500 profesionales provenientes de 20 países han participado en pasantías de cuatro meses -presenciales y online- realizadas por Coaniquem.

Así, en 2018 se creó la Dirección de Asuntos Internacionales de Coaniquem. Entre sus iniciativas destaca el programa Internacional Alto al Fuego, o No More Fireworks.

Dice que es sin dudas el más importante, y su origen se remonta al año 2000. “Durante el gobierno de Ricardo Lagos nos aliamos con la cancillería chilena, y comenzamos a trabajar con la Organización de Estados Americanos (OEA) para la redacción de una ley modelo que regule el uso de fuegos artificiales a nivel internacional”, comenta. En marzo de 2019 presentaron esta propuesta ante el Consejo Permanente de la OEA, la que en junio resolvió dar mandato al Comité Jurídico Interamericano para la elaboración de esta norma. Si los plazos se cumplen, la ley se presentará en la Asamblea General en 2021. “Se trata de una meta personal”, confiesa.