El día de ayer el consejo asesor de la Cancillería analizó por más de dos horas, junto al canciller Heraldo Muñoz y al agente chileno ante La Haya, Felipe Bulnes, [tweetable]las posibilidades que abren los cuatro escenarios de la demanda interpuesta por Bolivia[/tweetable] para obligar a nuestro país a negociar una salida soberana al mar. […]

  • 22 septiembre, 2015

la-haya

El día de ayer el consejo asesor de la Cancillería analizó por más de dos horas, junto al canciller Heraldo Muñoz y al agente chileno ante La Haya, Felipe Bulnes, [tweetable]las posibilidades que abren los cuatro escenarios de la demanda interpuesta por Bolivia[/tweetable] para obligar a nuestro país a negociar una salida soberana al mar.

Asistentes a la reunión coincidieron en que el gobierno busca que exista un respaldo y un consenso posterior, pese a las opiniones diversas que aún existen sobre si fue o no conveniente utilizar esta estrategia jurídica.

La Moneda busca plasmar que un fallo adverso no implica cambios y, en ese sentido, su fin es robustecer la tesis que lo del jueves es sólo un fallo procedimental, que no se está perdiendo territorio y, por sobre todo, que los argumentos de Chile sobreviven incólumes para el juicio sobre el fondo, que podría durar por varios años.

“Estamos preparados para cualquier escenario”, reiteró ayer Muñoz en varias ocasiones, en medio de su intensa agenda de reuniones.

Respecto al análisis en torno a si estuvo o no acertado haber presentado estas objeciones, el ministro de Relaciones Exteriores también fue categórico: “Fue una decisión política, pero quién puede dudar que detrás de eso hay un trasfondo político, en este caso positivo. Hubo consenso nacional de todas las fuerzas, de la enorme mayoría que pensó que era necesario salvaguardar nuestros intereses en todas las etapas donde tuviéramos derecho y es lo que la Presidenta decidió”.

La Cancillería y La Moneda trabajan un cuidado diseño comunicacional a partir del jueves que consta de explicar que no se está perdiendo territorio, pues ni siquiera la demanda apunta a ello, sino que a la obligación que tendría Chile de buscar una salida con soberanía; e insistir que en el fondo se demostrará que ninguno de los supuestos ofrecimientos hechos por Chile (cartas del 50, acuerdos de Charaña, entre otros), tienen alguna validez, pues no son fuente de derecho y alterarían el tratado de 1904. Ese será el mensaje que se tratará de presentar en caso de que el juicio continúe, según expresaron miembros del comité asesor.

Revise el artículo completo en Diario Financiero.