Convencido de que hay un movimiento más generacional que ideológico, Carlos Peña no se suma a las voces que hablan de un estallido social gatillado por un malestar. Dice que hay más impulsos que ideas en juego. A su juicio, Piñera debe retomar sus promesas y conectar nuevamente con las mayorías. “El gran problema de la derecha –añade– es que vive en un mundo ensimismado”.
Fotos: Verónica Ortíz

  • 25 octubre, 2019