Lejos de lograr acuerdos, este martes la Primera Ministra inglesa, Theresa May, dio instrucciones de acelerar los preparativos ante un eventual “no deal” que significaría la salida definitiva del Reino Unido de la Unión Europea. La votación en el Parlamento que tendría lugar el 11 de diciembre se pospuso ahora para el 14 de enero. […]

  • 20 diciembre, 2018

Lejos de lograr acuerdos, este martes la Primera Ministra inglesa, Theresa May, dio instrucciones de acelerar los preparativos ante un eventual “no deal” que significaría la salida definitiva del Reino Unido de la Unión Europea. La votación en el Parlamento que tendría lugar el 11 de diciembre se pospuso ahora para el 14 de enero. El anuncio de May incluye una partida de 2.200 millones de euros destinados a planes de contingencia en distintos departamentos del gobierno y el despliegue de 3.500 soldados británicos con la intención de prevenir posibles manifestaciones asociadas a este escenario, bautizado como “brexit duro”. Además, un portavoz de Downing Street confirmó que el gobierno contratará una decena de ferries para garantizar el suministro de alimentos y medicamentos en la isla. En los últimos días, el líder de la oposición británica, Jeremy Corbyn, anunció una moción de no confianza en Theresa May, asegurando que la Primera Ministra ha llevado al Reino Unido a una “crisis nacional”. Mientras tanto, en Bruselas ya se habla de un “no acuerdo gestionado”. El deadline es el 29 marzo de 2019; si ese día el Reino Unido efectivamente abandona la UE sin acuerdo, entrarían en práctica respectivos planes de emergencia para evitar caos en los puertos, aeropuertos y en el eurotúnel. Por otra parte, el Reino Unido se comprometería a pagar la mitad de la “factura” del Brexit, cifra estimada en 43.000 millones de euros. Por muy drástico que resulte este no-acuerdo, lo cierto es que Theresa May ha descartado tajantemente la idea de un nuevo referéndum.